Home » Economía » Acuerda Gobierno, empresas atender jornaleros agrícolas ante COVID-19

Acuerda Gobierno, empresas atender jornaleros agrícolas ante COVID-19

  • ​Después de la Jornada Nacional de Sana Distancia y ante la nueva normalidad, se deben llevar a cabo actividades orientadas a proteger la salud de poblaciones vulnerables, como son las y los trabajadores jornaleros, destacó el director general de Promoción de la Salud, Ricardo Cortés Alcalá.

  • ​Las medidas activadas desde el inicio de la contingencia sanitaria han permitido contar con bienestar ante la adversidad, señaló la secretaria del Trabajo y Previsión Social, Luisa María Alcalde Luján, al participar en conferencia virtual organizada por la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural.

El subsecretario de Autosuficiencia Alimentaria de la Secretaria de Agricultura, Víctor Suárez Carrera,  junto con representantes de empresas y de los jornaleros agrícolas, acordaron atender de manera urgente a este precario sector laboral, ante la crisis de salud generada por el COVID-19; así como el generar una política estructural de largo alcance atender las demandas de más de 2.2 millones de trabajadores, quien junto con sus familias suman 5.9 millones personas, una cuarta parte de ella indígenas.

Al participar en la 10ª conferencia (virtual) del ciclo: Autosuficiencia Alimentaria e Innovación Tecnológica, con el tema “Jornaler@s Agrícolas en Medio del COVID-19; ¿Cómo prevenir y atender a esta población vulnerable?, propuso llevar el tema al Grupo Intersectorial de Salud, Alimentación Medio Ambiente y Competitividad (GISAMAC), donde participan instancias del Gobierno Federal, como las secretarías de Salud, Agricultura, Economía, Medio Ambiente, Trabajo y Educación, a efecto de tratarlo transversal e integralmente y alcanzar acuerdos que se pongan en vigor de forma inmediata, pero además definir mecanismos de atención estructural para los jornaleros.

El 30 por ciento son migrantes son personas que salen de sus lugares de origen, caracterizados por ser comunidades indígenas, campesinas y en pobreza extrema. Ellos y ellas migran temporal o definitivamente de sus hogares para trabajar en labores de cultivo y en las cosechas de los alimentos que todos comemos y de lo que en el campo mexicano se dispone para la exportación, subrayó.

Por su parte la Secretaria de Trabajo y Previsión Social (STPS), Luisa María Alcalde Luján, señaló que desde el inicio de la contingencia sanitaria el trabajo en el campo de México no ha parado, por lo que ha sido importante establecer oportunamente lineamientos que permitan continuar con las actividades agropecuarias, pesqueras y acuícolas y con el abasto de alimentos para la población del país, lo que significa bienestar ante la adversidad.

Informó que debido a que la actividad agropecuaria fue determinada como esencial, la dependencia a su cargo llevó a cabo dos importantes acciones para atender y proteger a los jornaleros, frente a la pandemia por COVID-19: elaboró las Guías de Seguridad y Salud en el Trabajo y continuó con los Programas de Movilidad Laboral para Jornaleros Agrícolas.

Detalló que derivado de un acuerdo del Grupo Intersectorial de Salud, Alimentación, Medio Ambiente y Competitividad, se elaboraron las Guías dirigidas a los centros de trabajo en los que se realicen actividades agrícolas, que van desde la preparación del terreno hasta la cosecha, el almacenamiento, traslado y empaque del producto agrícola.

La encargada de la política laboral del país destacó que los programas de Movilidad Laboral para Jornaleros Agrícolas se mantuvieron en operación durante la Jornada Nacional de Sana Distancia, en el que se atendió a cinco mil 878 jornaleros, y el de Trabajadores Agrícolas Temporales México-Canadá (PTAT), que prestó servicio directo a 13 mil trabajadores.

Destacó que en el marco del Tratado de México con Estados Unidos y Canadá (TMEC), la STPS llevo a cabo una integración de acciones para erradicar el trabajo infantil, detectando cómo las familias campesinas se van a trabajar con los hijos y muchas veces los lugares donde se encuentran los campos agrícolas carecen de infraestructura educativa y de salud para atender el problema de raíz.

Durante su exposición, el director general de Promoción de la Salud de la Secretaría de Salud, Ricardo Cortés Alcalá, destacó que, después de la Jornada Nacional de Sana Distancia y ante la nueva normalidad, se deben llevar a cabo actividades orientadas a proteger la salud de poblaciones vulnerables, como son las y los trabajadores jornaleros.

Una de ellas, dijo, es la visita del personal de salud casa por casa, con el fin de identificar aquellas personas con enfermedades crónicas degenerativas, que no están bajo control médico, para detectar a quienes tienen más riego de presentar complicaciones graves al contagiarse de COVID-19.

Detalló que el Instituto de Salud para el Bienestar (Insabi), a través de los Equipos de Atención Primaria a la Salud, otorgarán oxímetros a jornaleros agrícolas para monitorear sus niveles de oxigenación cuando presenten una enfermedad respiratoria aguda, lo que les permitirá acudir de manera oportuna a solicitar atención médica.

Consideró que la Guía de Seguridad y Salud en el Trabajo ante la Epidemia de COVID-19 para el Sector Agrícola y la Población Jornalera Agrícola, elaborada por las secretarías del Trabajo y Previsión Social, de Bienestar y de Salud, es la base para atender las necesidades de ese sector, a fin de reducir los casos y la mortalidad por coronavirus.

El director del Centro de Derechos Humanos de la Montaña “Tlachinollan”, Abel Barrera, expresó preocupación porque no existen registros de puntos de salida y llegada de jornaleros, lo cual impide un seguimiento de rutas de esta población en territorio nacional y hay también ausencia en registros de empresas que los transportan. “¿Esas empresas ofrecen seguro de viajero?, ¿quién monitorea a esos transportistas”, preguntó. Además, para los jornaleros quedarse en casa no es opción, “o migran o mueren de hambre”, agregó.

La coordinadora general de la Red de Jornaleros y Jornaleras Agrícolas (RJJA), Isabel Margarita Nemecio, indicó que hay rutas que siguen los jornaleros en el territorio nacional que no están plenamente identificadas.

Muchos se mueven por su cuenta y ello limita cualquier medida de observación, guías de vigilancia y seguimiento y apoyo que brigadas de salud puedan realizar, sobre todo cuando las zonas agrícolas están alejadas de centros urbanos. Se sabe, además, casos de jornaleros que pernoctan en bodegas en condiciones de hacinamiento, comentó.

La académica de posgrado de Desarrollo Rural de la Universidad Autónoma Metropolitana Unidad Xochimilco, Gisela Espinosa Damián, consideró que los jornaleros son vulnerables, pero, sobre todo, vulnerabilizados por los vacíos de atención que padecen.

Las jornaleras, en particular, son pobres, en muchos casos analfabetas y monolingües, llegan desconcertadas cuando son migrantes temporales a los lugares de trabajo y, además sufren la doble jornada: trabajan en campo y adicionalmente tienen la responsabilidad de cuidado del hogar y de la familia en las zonas habitacionales.

Comentó también que los lugares de vivienda que rentan estos trabajadores son en general en situación de hacinamiento, lo cual provoca mayor riesgo ante la pandemia.

El director general de Driscoll’s en América Latina (empresa líder de berries), Mario Steta, destacó el papel fundamental que juegan los jornaleros en el rubro de producción y exportación de hortalizas y frutas de México.

Sin ellos, este sector no existiría, dijo, e impulsó la idea de trabajar de manera coordinada Gobierno-empresarios-jornaleros-académicos en esquemas de política pública y colaboración a efecto de lograr respuestas inmediatas para atender a estos trabajadores y brindarles una política pública estructural.

Ir a la barra de herramientas