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Luchan pueblos indígenas contra toda adversidad

  • Hoy se  celebra el Día Internacional de los Pueblos Indígenas

Ciudad de México a 09 de agosto de 2020.-A pesar de que los pueblos indígenas enfrentan condiciones de pobreza, marginación, racismo, discriminación, falta de servicios y violencia de género, se resisten a desaparecer, y con su trabajo contribuyen al desarrollo de la sociedad.

Al conmemorarse este domingo 9 de agosto el Día Internacional de los Pueblos Indígenas -decretado por la Asamblea General de las Naciones Unidas en 1994-, Patricia Rea Ángeles, investigadora de las Cátedras Conacyt, en el Instituto de Investigaciones Sociales (IIS) de la UNAM, destacó su papel estratégico en la protección del 80 por ciento de la biodiversidad en el mundo.

Además, favorecen la riqueza natural con sus prácticas, conocimientos y saberes sobre el cuidado y respeto de la naturaleza, los territorios y el medio ambiente; también, contribuyen a mitigar los efectos del calentamiento global.

Tras recordar que México es uno de los seis países megadiversos, al albergar cerca de 227 mil especies de animales (mamíferos, aves, reptiles y anfibios), plantas vasculares y hongos (CONABIO, 2020), subrayó que con su experiencia, estos grupos originarios contribuyen a la conservación de la soberanía alimentaria.

En México, ejemplificó en entrevista, tenemos 64 razas de maíz, y son esos pueblos los encargados de su reproducción, distribución y conservación. Lo mismo pasa con muchos otros cultivos.

No obstante, constituyen 15 por ciento de los pobres del mundo, lo que equivale a unos 370 millones de personas (ONU, 2010). Asimismo, enfrentan marginación, racismo, discriminación, violencia de género, falta de servicios y otras situaciones que vulneran sus derechos humanos y como comunidades, dijo.

Imprescindibles en el desarrollo de las sociedades

Rea Ángeles también destacó la riqueza cultural que representan. En todo el mundo hay cerca de cinco mil pueblos originarios, conformados por alrededor de 500 millones de personas que hablan siete mil lenguas, que representan 96 por ciento de las que se utilizan en el planeta. No obstante, este patrimonio de la humanidad podría desaparecer en los próximos 100 años (ONU, 2010).

En México habitan cerca de 12 millones de indígenas, pertenecientes a 68 grupos étnicos, con 68 lenguas y 364 variantes dialectales, expuso la integrante del proyecto “Envejecimiento activo y ciudadanía; mecanismos gubernamentales para la inclusión social de las personas adultas mayores en México”; y del Seminario Universitario Interdisciplinario sobre Envejecimiento y Vejez, que coordina Verónica Montes de Oca, investigadora del IIS.

Subrayó que también hay representantes de los pueblos indígenas en empresas desarrolladoras de software, tecnologías de la información y la comunicación; organismos internacionales; instituciones gubernamentales; universidades y academia, entre otros ámbitos, donde aportan sus conocimientos al desarrollo de las sociedades.

El Estado debe ser, aseveró, el principal garante de los derechos humanos, constitucionales, económicos, sociales y ambientales de estos grupos, además de fomentar una cultura de respeto e inclusión y destacar sus contribuciones a las sociedades.

“Al resto nos corresponde respetar la diversidad cultural y étnica, y verla como una riqueza y fortaleza. Por siglos se les ha considerado pobres, atrasados, sin educación, y se generaron estereotipos que alentaron la discriminación y el racismo, pero esto se puede revertir para tener un país más justo, igualitario y equitativo”.

Marginación, pobreza y racismo

La experta en pueblos indígenas, vejez, políticas públicas y ciudadanía resaltó que de acuerdo con datos del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social, en México el porcentaje de esta población en situación de pobreza era de 69.5 por ciento en 2018, en contraste con 39 por ciento de la no indígena en la misma condición.

“Es clara la vulneración de sus derechos humanos como la alimentación, salud, vivienda, educación y cuidados. Hay pocas escuelas y el sistema educativo no contempla la interculturalidad; difícilmente se imparte instrucción en sus lenguas o con sus conocimientos propios. En nuestro país no existe un sistema de cuidados con perspectiva intercultural y de género que proteja a los adultos mayores indígenas, dejando esa responsabilidad a comunidades y familias, especialmente a las mujeres”.

Otro ejemplo es la poca o nula atención a la salud. Con la pandemia se ha visibilizado la brecha de atención: en territorios indígenas no hay hospitales, clínicas, personal o un modelo intercultural que atienda la emergencia sanitaria, acotó la doctora en antropología.

“Muchas regiones carecen de caminos o carreteras en buen estado, que permitan llegar rápidamente al hospital o clínica más cercano. De acuerdo con datos de la Secretaría de Salud (2020), el riesgo de fallecer por este motivo entre la población indígena es 70 por ciento mayor con respecto a la no indígena.

“Resisten por sus sistemas normativos internos. Son las comunidades y los gobiernos municipales los que actúan con mayor responsabilidad; por ejemplo, en la región mixteca hay una alta migración, y muchos oaxaqueños que estaban en Estados Unidos regresaron a sus pueblos, por lo que comenzó a incrementarse el número de casos de COVID-19”.

Entonces, las autoridades comunitarias decidieron, en conjunto con las municipales, cerrar las entradas y pedir la prueba negativa para SARS-CoV-2. Si no se hubiera actuado de esa manera los estragos serían catastróficos, abundó la especialista.

Se están organizando y generan sus propias estrategias de supervivencia. Se sabe que la gente regresa a trabajar al campo y podría haber un resurgimiento masivo de las actividades agrícolas; es responsabilidad de los gobiernos estatales y federal garantizar que cuenten con los recursos necesarios para salir adelante, concluyó.

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Tequila, un proceso de tradición y personalidad

  • El proceso de elaboración del tequila puede llevar hasta 9 años

 

Guadalajara, Jalisco a 03 de agosto de 2020.-El tequila es sin duda una de las bebidas más representativas de México, su sabor de carácter fuerte y su versatilidad lo han llevado a traspasar fronteras. Este destilado de origen tapatío además de contar en su historia con una importante lista de reconocimientos, su proceso de elaboración es uno de los más largos e importantes, ya que su producción puede llevar hasta 9 años.

El nacimiento de una tradición

Antes de que el tequila llegue a los paladares de todo el mundo, este lleva un proceso de producción que dura alrededor de 7 y 9 años, que inicia con la plantación del agave tequilana Weber Azul, siendo esta la materia prima para la elaboración del destilado. La planta que alcanza su madurez a los 7 años debe cumplir con ciertos estándares que consisten en que su cultivo debe ser realizado dentro de la zona geográfica con denominación de origen y estar registrada en un organismo de certificación de tequila.

Cuando el agave llega a su punto máximo de maduración el trabajo del jimador es fundamental pues consiste en que a través de una herramienta llamada Coa, estos realizan el corte de las hojas de agave para dejar el corazón de la planta, la cual llega a pesar hasta 75 kilogramos y es trasladada en camiones hasta las casas tequileras donde se llevarán a cabo diversos pasos para obtención del producto final.

El siguiente paso después de su recolección es la cocción, ya sea de modo tradicional colocando las piñas en un horno de ladrillo u hormigón al que se aplica una temperatura de 60 grados durante 24 horas o el método moderno donde se deposita la materia prima en un autoclave de acero inoxidable aplicando una temperatura de 105 grados. Con esta acción se logra la hidrólisis de los azúcares.

Una vez alcanzado el proceso de cocción llega la extracción del jugo de agave utilizando el método antiguo, que consiste en poner las piñas cocidas en un disco de piedra con orificios en la parte inferior para después ser trituradas por una piedra redonda llamada tahona o los molinos de acero, que facilitan la extracción y evitan la pérdida de azúcares inyectando agua a presión directamente.

El zumo recolectado se vierte en gigantescas tinas que pasan a una sala de fermentación permaneciendo 72 horas para obtener de los azúcares el alcohol etílico apto para el consumo humano.

Una vez finalizada la fermentación, el líquido pasa a las columnas rectificadoras que tienen la labor de desmenuzar o destilar, teniendo como resultado un zumo que será recolectado en tanques y bombeado hasta un área de almacenamiento.

Por último el tequila obtenido es guardado en barricas de madera y dependiendo del estilo que se desee este se reposa de 1 a 36 meses.

Cabe mencionar que el tequila no sólo ha cautivado a mexicanos, su inigualable sabor ha llevado a diferentes celebridades como George Clooney o Michael Jordan a crear su propia marca.

La Oficina de Visitantes y Convenciones de Guadalajara se enorgullece en presentar las cualidades y procesos de una bebida milenaria de origen tapatío que se ha colocado en la mira de todo el mundo e invita a deleitarse con su inigualable sabor desde casa acatando las reglas sanitarias establecidas  por las instituciones oficiales, para que una vez iniciada la nueva normalidad visites la perla de occidente y sus rutas hacia su Pueblo Mágico Tequila.

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Desaparecen lenguas kikapú y mayo en Sonora

Ciudad de México a 28 de julio de 2020.-Por la falta de programas y recursos económicos que contribuyan a preservar las lenguas kikapú y mayo en el estado de Sonora, están por desaparecer esas lenguas autóctonas.

En las escuelas primarias las autoridades federales y estatales, no aplicaron estrategias para que los menores de 6 a 12 años de edad, estudiarán la lengua de sus ancestros.

Un informe de la Comisión Estatal para el Desarrollo de los Pueblos y Comunidades Indígenas (Cedis), señala que se ha carecido de los recursos para implementar acciones que preserven las lenguas indígenas de la entidad.

En el caso del kikapú, no pasa de más de 20 personas que hablan en Sonora la lengua del pueblo Tohono O’odham o Pápagos.

De acuerdo al Cedis, desde hace años se ha estado a la espera de recursos federales para implementar acciones que preserven las lenguas indígenas de la entidad.

En el caso de la legua mayo, sólo 30 por ciento de la población del estado la habla.

Se menciona que las personas que hay tienen 60 años y más, pertenecientes a estos grupos autóctonos serán la última generación que hablará estos idiomas.

Se calcula que la población de naturales que aún domina el kikapú es de 150 mil, que habitan en la comunidad de Tamichopa perteneciente al municipio de Bacerac, mientras que de la tribu mayo hay entre 70 a 80 mil habitantes.

Entre las acciones para evitar la desaparición del habla de estas lenguas, es la de involucrar a los padres de familia y personas hablantes, para que no dejen de enseñar estas expresiones y capacitar a más pobladores.

Se explica que hay desinterés por parte de padres y niños, además del avasallamiento de las nuevas tecnologías, con el uso de celulares con lo que prefieren no interpretar su idioma.

El Cedis, no ha recibido ningún apoyo oficial desde 2017, y de ese año a la fecha ha invertido 300 mil pesos, gastos que fueron apoyados por guías indígenas, los que proporcionaron de su propio bolsillo el material didáctico empleado para las clases. (Redacción MEXICAMPO).

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Obra de Francisco Toledo, semillero de curiosidades

  • Tuvo un profundo compromiso y sentido de pertenencia con las comunidades de Oaxaca, resaltó Renato González Mello, del Instituto de Investigaciones Estéticas de la UNAM

  • Se adentró en el universo de los campesinos de México y logró establecer un diálogo entre éstos y la cultura universal

  • En 2017, la UNAM firmó un convenio de colaboración con el Centro de las Artes de San Agustín, para establecer un programa de formación de docentes en artes y diseño, además de propiciar el intercambio de artistas

Acercarse a la obra de Francisco Toledo mejora la vida. Sus acuarelas, litografías, pinturas y esculturas no satisfacen curiosidades simples, sino que generan más curiosidades, señaló Renato González Mello, del Instituto de Investigaciones Estéticas (IIE) de la UNAM.

En el marco del 80 aniversario del nacimiento del artista oaxaqueño –17 de julio–, el universitario subrayó que Toledo destacó por sus compromisos, sin protagonismos, para rescatar el patrimonio cultural, promover proyectos sociales, educativos, de salud y medio ambiente.

“Tenía un fuerte sentido de pertenencia con las comunidades de Oaxaca y lo aplicó procurando que fuera en beneficio de ellas mismas. Esa parte es la más conocida, junto con la del artista sumamente popular, porque su obra se adentra en el universo imaginario de las localidades campesinas, evitando folclorismo y el antagonismo con la cultura universal”.

El artista juchiteco fundó el Instituto de Artes Gráficas de Oaxaca, promovió la fundación del Museo de Arte Contemporáneo de Oaxaca (MACO), la biblioteca para ciegos Jorge Luis Borges, la Fototeca Manuel Álvarez Bravo, y promovió talleres de arte, el rescate de los archivos históricos de ese estado y la reconstrucción del convento de Santo Domingo.

Fue impresor, dibujante, escultor y ceramista. “Leyó” a las culturas parroquiales, las pequeñas expresiones mexicanas, como un componente indispensable y en diálogo proactivo con la cultura universal.

“En ese sentido, los mitos del Istmo de Tehuantepec los ve en su propio contexto, pero en diálogo con una variedad de lecturas. Una persona que quisiera comprender sus grabados y cuadros sobre esos mitos, las iguanas, monos, murciélagos y cocodrilos, tendría que entender que no los plantea como un proyecto de colonización, sino como un diálogo exitoso”, resaltó González Mello.

Toledo reivindicó la pintura y la gráfica frente al arte contemporáneo, que desde los años 70 siguió el camino del arte conceptual. “Su propuesta no cambió, no se amoldó a esa situación de hegemonía, sino que reivindicó la posibilidad de un arte narrativo”.

Su obra estuvo en las colecciones y exposiciones más relevantes en París, Nueva York, Oslo y Londres, entre otros lugares, y tuvo la atención de intelectuales de todo el mundo. “Para él no había una contradicción entre un ejercicio estético exigente y sofisticado, entre el ejercicio cultural de alta calidad con una vida social en las comunidades”, apuntó el doctor en Historia del Arte.

Fue uno de los artistas y personas que más aportaron a la cultura en México. Incursionó en la actividad editorial y publicó temas y asuntos que le interesaba dar a conocer, de autores, escritos en lengua zapoteca, poesía contemporánea, documentos gráficos del siglo XVII. “Gracias a Ediciones Toledo tenemos una manera de entender su universo intelectual”.

En 2017, la Universidad Nacional, a través de la Facultad de Artes y Diseño (FAD), firmó un convenio de colaboración con el Centro de las Artes de San Agustín (CaSa), en Oaxaca, de la que Toledo fue fundador, para establecer un programa de formación de docentes en artes y diseño, además de propiciar el intercambio de artistas a partir de estrategias de movilidad académica y estudiantil.

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Descubren debajo del Monte de Piedad restos del Palacio de Axayácatl

  • El Programa de Arqueología Urbana registró pisos de lajas de basalto, correspondientes a un espacio abierto de las Casas Viejas de Axayácatl, tlatoani de Tenochtitlan, entre 1469 y 1481.

 

Ciudad de México a 13 de Julio de 2020.-Dentro de los muros de las Casas Viejas de Axayácatl acaecieron algunos de los episodios más decisivos de la conquista de México-Tenochtitlan, como la muerte del tlatoani Moctezuma Xocoyotzin, posiblemente, el 29 de junio de 1520; giros inesperados que minaron la relación entre mexicas y españoles hasta desencadenar la confrontación abierta.

El descubrimiento más reciente, hecho por especialistas del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), de vestigios de ese palacio prehispánico y de los restos de una casa construida bajo las órdenes de Hernán Cortés, mediante la reutilización de los materiales del edificio tenochca, reviven los hechos históricos cinco siglos más tarde.

Guiados por las fuentes históricas, para los arqueólogos no es ningún misterio que bajo los pisos del Nacional Monte de Piedad, uno de los edificios más emblemáticos del primer cuadro de Ciudad de México, ubicado a un costado de la Catedral Metropolitana, se encuentran los cimientos del Palacio de Axayácatl, el cual fue morada de la comitiva de Cortés a su llegada al corazón de Tenochtitlan.

En las últimas dos décadas y aprovechando obras de rehabilitación en la casa matriz de esa institución, diversos expertos del INAH han hallado retazos de la antigua residencia del padre de Moctezuma II, cuyos descubrimientos más recientes se registraron durante las intervenciones arqueológicas encabezadas por Raúl Barrera Rodríguez y José María García Guerrero, responsable y colaborador, del Programa de Arqueología Urbana (PAU), respectivamente.

Tras una inspección con motivo de trabajos emprendidos en la mitad norte del inmueble histórico, el personal del PAU efectuó un salvamento arqueológico entre los primeros días de septiembre de 2017 y mediados de agosto de 2018, concentrándose en el patio principal y un cuarto adyacente. Cabe mencionar que el proyecto continúa en la fase de investigación.

El Nacional Monte de Piedad en cuyo subsuelo se encuentran los restos del Palacio de Axayácatl. Foto: Raúl Barrera R./PAU-INAH.

Las excavaciones dieron como resultado el hallazgo de pisos de lajas de basalto, los cuales debieron integrar parte de un espacio abierto del Palacio de Axayácatl, gobernante que dirigió los destinos de Tenochtitlan entre 1469 y 1481.

Asimismo, del periodo virreinal temprano (1521-1620 d.C.), se registraron los restos de una casa ordenada por Cortés. Ese espacio, el cual habitó el español por algunos años, también sería la sede del primer Cabildo de la Nueva España (hacia 1525) y del Marquesado del Valle de Oaxaca, concedido al conquistador cuatro años después.

La intervención arqueológica

En el marco de la campaña “Contigo en la Distancia”, de la Secretaría de Cultura, el responsable del PAU, Raúl Barrera, y su colaborador José María García, explican que excavaron 12 pozos de sondeo —de 2 metros por lado y 1.50 m de profundidad— en torno al patio principal del Nacional Monte de Piedad, donde se efectuaban obras para reforzar las columnas que lo delimitan y soportan el primer nivel del edificio.

 A través de los pozos, en los lados norte, este y oeste, se localizaron restos de un muro de piedra y argamasa —de 1.50 metros de alto por 1.25 m de ancho—, el cual sirvió de cimiento y desplante para una serie de columnas del inmueble edificado hacia 1755, lo que permite deducir que el patio central fue originalmente más amplio. También, en la sección oeste de este mismo espacio se encontraron los desplantes: basas y un fuste de otras columnas de la época virreinal temprana.

 Sin embargo, las principales sorpresas aguardaban en el cuarto adyacente: los arqueólogos del PAU tuvieron la oportunidad de realizar una excavación extensiva, la cual permitió ubicar los restos de una habitación hecha con sillares de basalto y tezontle —de 5 por 4 metros—, cuyo desplante partía de un piso de lajas de basalto. Análisis posteriores permitieron concluir que ésta fue la morada de Hernán Cortés, una vez caída México-Tenochtitlan, en 1521.Por debajo del firme de la casa cortesiana, a más de 3 metros de profundidad, se detectaron los restos de otro piso de lajas de basalto, pero de época prehispánica. Dadas sus características, los expertos sostienen que formó parte de un espacio abierto del antiguo Palacio de Axayácatl, probablemente, un patio.

Barrera y García hacen hincapié en que los vestigios de la naciente época virreinal corresponden a materiales reutilizados de las Casas de Axayácatl que, al igual que otras estructuras del Recinto Sagrado de Tenochtitlan, fueron destruidas por los españoles y sus aliados indígenas, casi hasta sus cimientos.

Ejemplo de lo anterior es que, empotrados en la fachada de la esquina interior sureste del cuarto colonial, se detectaron dos sillares prehispánicos trabajados en altorrelieve que representan una serpiente emplumada (Quetzalcóatl) y un tocado de plumas, los cuales debieron pertenecer a un panel del Palacio de Axayácatl. Así también, formando parte un fuste, se registró otra escultura mexica con el glifo que simboliza el tianquiztli o mercado.

Algunos de los materiales diagnósticos, los cuales permiten fechar de forma preliminar estos hallazgos, son restos de cerámica prehispánica y colonial, cuyos tipos (estilos) corresponden a los periodos históricos referidos: Azteca III: Anaranjado Monocromo, Negro sobre Anaranjado y Loza Texcoco Bruñida; además de loza vidriada y mayólica española y novohispana.

Casas Viejas de Axayácatl

Raúl Barrera, también investigador de la Dirección de Salvamento Arqueológico del INAH, reflexiona que existen testimonios materiales que resultan elocuentes por su escasez, y es el caso de los recientes descubrimientos en el Nacional Monte de Piedad, los cuales “hablan” de la destrucción a la que fueron sometidos los edificios principales de Tenochtitlan, tanto con fines simbólicos como prácticos.

Pese a la humildad de estos testigos, esos pisos prehispánicos fueron los mismos por los que deambularon los invasores españoles y sus aliados a su llegada a Tenochtitlan, el 8 de noviembre de 1519. Moctezuma II les permitió alojarse en las casas viejas que habían pertenecido a su padre y, al poco tiempo, las convirtieron en su cuartel.

Estando en ese palacio, diversos hechos se suscitaron; por ejemplo, adecuaron una habitación para dar misa y, ahí mismo, mantuvieron cautivos a varios gobernantes, empezando por quien fuera su anfitrión: Moctezuma Xocoyotzin; Cuitláhuac, señor de Iztapalapa; Cacamatzin, tlatoani de Texcoco, e Itzcuauhtzin, señor de Tlatelolco, entre otros.

Luego de que el 22 de mayo de 1520, por orden de Pedro de Alvarado, se suscitó la matanza de la fiesta de Tóxcatl, en el Templo Mayor, los españoles se replegaron y regresaron al Palacio de Axayácatl. Ese hecho desató el enojo de los mexicas y, hacia finales de junio de ese año,  sitiaron a los invasores en ese inmueble. Hernán Cortés quiso contener la furia a través de Moctezuma, quien desde la azotea intentó aplacarlos, pero los esfuerzos fueron en vano, pues su hermano Cuitláhuac era el nuevo gobernante.

La noche del 30 de junio de 1520, los españoles huyeron a Tlaxcala por la calzada de Tlacopan (hoy Tacuba), dejando atrás de las Casas Viejas de Axayácatl.

Casas de Cortés

Tras la caída de Tenochtitlan, los mexicas sobrevivientes fueron obligados a destruir, con sus propias manos, sus templos y palacios y, con los mismos materiales, a levantar la nueva ciudad. Las Casas Viejas de Axayácatl darían lugar a las Casas de Hernán de Cortés, las cuales fueron también sede temporal del primer Cabildo de la Nueva España, hacia 1525, y del Marquesado del Valle de Oaxaca, título nobiliario para hacerse cargo de una especie de gobierno, concedido por sus servicios a la Corona española, en 1529.

A la muerte del conquistador, en 1547, sus descendientes mantuvieron la propiedad. Martín Cortés Zúñiga, su hijo, heredó el marquesado, pero, en 1566, al verse involucrado en una conspiración que pretendía apoderarse del gobierno de la Nueva España, fue expulsado del virreinato. Las casas y el extenso terreno quedaron en manos de un apoderado legal y, ya en malas condiciones, fueron vendidas al Sacro Monte de Piedad, en 1836.

 

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Construcción maya descubierta en Tabasco pudo ser utilizada para ceremonias o rituales

  •  En Aguada Fénix se han encontrado depósitos de cerámicas, huesos de animales, vasijas completas y un entierro

Ciudad de México a 07 de junio de 2020.-La construcción monumental más antigua y grande encontrada hasta ahora en la zona maya en Tabasco, con una antigüedad aproximada de tres mil años, pudo ser ocupada para realizar ceremonias o rituales, toda vez que se descubrieron 21 centros ceremoniales en configuración espacial, afirmaron especialistas de la UNAM.

El sitio se encuentra en una planicie utilizada para la agricultura y pastoreo, y las construcciones pasan desapercibidas porque parecen montañas o cerritos naturales, pero gracias a un mapa tridimensional, que hace una especie de radiografía de la tierra, se pudieron ver con mayor claridad los relieves e inferir una posible edificación.

Verónica Amellali Vázquez López, doctora en Estudios Mesoamericanos, y María Belén Méndez Bauer, estudiante del doctorado en Estudios Mesoamericanos, ambas de la UNAM y participantes en el hallazgo de Aguada Fénix, señalaron que éste es clave para explicar la caída de San Lorenzo (sitio olmeca) y el surgimiento de La Venta; además, demuestra que las culturas olmeca y maya fueron contemporáneas.

Méndez Bauer informó que investigan si en el lugar había sectores habitados o era un lugar de paso, para esclarecer su función en la realización de ceremonias.

“Hemos encontrado depósitos de cerámicas, huesos de animales, vasijas completas, y al finalizar cada etapa constructiva ponían ofrendas; hasta el momento hemos hallado cuatro. Una de ellas es el entierro de un individuo (del que no se sabe sexo ni edad debido a la mala conservación del esqueleto), colocado de rodillas; por el desgaste de algunas vértebras se cree que era una persona que cargaba mucho peso”, resaltó.

En tanto, Vázquez López detalló que este descubrimiento llena un vacío en la historia de Mesoamérica: entre la caída de San Lorenzo, un sitio olmeca muy importante, y el surgimiento de La Venta, alrededor del año 800 a.C.

Además, Aguada Fénix se encuentra en una región que era frontera entre mayas y olmecas, y se creía que esta última cultura había influenciado y quizá originado a la primera, pero con este hallazgo se demuestra que ambos grupos convivieron por mucho tiempo.

Las evidencias de cerámica y el entierro encontrado en el sitio coinciden más con los elaborados por grupos mayas. “Hemos visto tradiciones compartidas en la elaboración de cerámica, y la obsidiana en Aguada Fénix proviene de yacimientos que se ubican en Guatemala, mientras que la obsidiana en sitios olmecas fue extraída de yacimientos mexicanos, lo que apunta a una filiación cultural más cercana con las tierras bajas mayas”.

Mapa tridimensional

El hallazgo de la estructura de tierra en el sitio arqueológico de Aguada Fénix, que se erigió entre el año 1000 y 800 antes de Cristo (a.C.), fue reportado en la más reciente edición de la revista Nature.

Verónica Amellali Vázquez precisó que a partir del análisis de un mapa tridimensional, elaborado por Takeshi Inomata y Daniela Triadan, de la Universidad de Arizona, se percataron de esta plataforma, que comenzó a ser explorada físicamente en 2017.

“Identificamos siete etapas constructivas principales, cinco de ellas entre los años 1000 y 800 a.C.”, indicó la también investigadora del Proyecto Arqueológico Yaxnohcah, de la Universidad de Calgary.

Para la elaboración del mapa tridimensional se utilizó tecnología LiDAR, primero con imágenes en baja resolución del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) y posteriormente con imágenes en alta resolución del Centro Nacional para el Mapeo Láser Aéreo (NCALM, por sus siglas en inglés).

Este instrumento reveló 21 centros ceremoniales con una configuración llamada en el proyecto Patrón Formativo Medio del Usumacinta, que se caracteriza por una estructura de forma rectangular delimitada por montículos en sus cuatro costados, con un montículo en forma de E al centro y una plataforma oriental alargada. Se han detectado también versiones más pequeñas del complejo, que miden menos de 400 metros de longitud.

Méndez Bauer expuso que desde 2017 comenzó la exploración arqueológica y hasta el momento se ha descubierto que el volumen de la construcción es mucho mayor a lo visto en sitios como Palenque.

Finalmente, las universitarias precisaron que para esta exploración han contado con el apoyo de Rodrigo Liendo, investigador del Instituto de Investigaciones Antropológicas de la UNAM, y del Instituto Nacional de Antropología e Historia.

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Con divertidas sorpresas Universum celebrará a los niñas y niños en su día

  • El actor Mario Iván Martínez contará cuentos, y el escritor José Gordon llegará a sus casas para felicitarlos en su día

Ciudad de México a 29 de abril de 2020.-iencia, magia, cuenta cuentos, música, descubrimientos y elaboración de máscaras son parte de las actividades que Universum, Museo de las Ciencias de la UNAM, ha preparado para festejar a las niñas y niños en su día, desde sus casas, a través de las redes sociales.

El recinto universitario se une al Año Internacional de la Sanidad Vegetal, y con cáscaras de coco, pepinos, calabazas y zanahorias, los más pequeños formarán parte de la Orquesta Bebé, y a través del juego y la imitación, descubrirán los diferentes sonidos que se producen con frutas y verduras, con el propósito de activar sus sentidos.

Podrán descubrir por qué algunas cosas flotan y otras se hunden, qué diferencia hay entre el agua dulce y el agua salada y cómo afecta esto a los animales que viven en el mar.

Además, se convertirán en magos en compañía del profesor Von Boyager, quien los divertirá con experimentos; el actor Mario Iván Martínez contará cuentos; y el escritor José Gordon llegará a sus casas para felicitarlos en su día.

Con harina, agua, acelgas, espinacas y otros materiales se realizará un taller en donde, a través de la estimulación visual y táctil, los niños descubrirán los colores que pueden obtener a partir de algunas plantas.

Y para el final, habrá un taller al que podrán invitar a sus papás. El objetivo es entender cómo se generan las emociones en el cerebro, pues en este momento es probable que experimenten diversos sentimientos y esta actividad servirá para que plasmen sus emociones con la elaboración de una máscara.

Podrán enviar la imagen de su máscara a Instagram @UniversumMuseo, y las emociones mejores representadas se llevarán una sorpresa, que se entregará cuando el museo vuelva a abrir sus puertas.

La cita es este jueves 30 de abril a partir de las nueve de la mañana, y durante diferentes horarios a lo largo del día.

Para más detalles en la página del museo: http://www.universum.unam.mx/, y en el vínculo http://www.universum.unam.mx/actividades/e/96/ninas-y-ninos-jugando-con-ciencia-2020. Las transmisiones se pueden seguir a través del Facebook: @UniversumMuseo y @DGDCUNAM

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Arqueólogos del INAH localizan aldea maya posclásica en Mahahual, Quintana Roo

En el sitio se han ubicado restos de estructuras habitacionales y pozos naturales y artificiales, delimitados por albarradas; en su región circundante también se han detectado cenotes y cuevas.

Mahahual, Q. Roo.a 25 de abril de 2020.- Entre el manglar y la selva, expertos del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) han registrado un asentamiento prehispánico que dataría del periodo Posclásico maya (1200-1546 d.C.), el cual representa el primero de esa temporalidad detectado en esta localidad de la Costa Oriental de la península de Yucatán.

El pueblo antiguo denominado, por los especialistas del Centro INAH Quintana Roo, como Mahahual, tiene como particularidad la cercanía notable con la costa caribeña, de allí que, aunado al hecho de que todas las estructuras localizadas hasta el momento son de carácter habitacional o de abastecimiento de agua, se teoriza que la vocación fundamental de quienes lo habitaron fue la pesca y la agricultura.

No obstante, apunta el arqueólogo Fernando Cortés de Brasdefer, se buscará continuar el trabajo de investigación en el lugar para hallar indicios de espacios de élite o de algún centro ritual o cívico-religioso, en razón de que el área prospectada en la primera etapa del estudio, fue de 1.5 kilómetros de largo por 450 metros de ancho.“El asentamiento tiene hasta ahora la forma de una red heterogénea en el plano, es decir, la conformación de su entretejido la constituyen predios familiares que daban origen a un extenso pueblo altamente organizado”.

Así, explica, lo que los pobladores actuales de Mahahual habían creído eran albarradas de origen natural, en realidad son construcciones que delimitaban predios en cuyo interior existían huertos y “pequeñas casas de bajareque construidas sobre plataformas de piedra caliza, con estructuras de madera y palma de guano, iguales a las casas tradicionales edificadas por los mayas contemporáneos”.

Los recorridos en superficie hechos por los arqueólogos, a solicitud de un particular, dueño del terreno en el que se plantea realizar un proyecto de desarrollo turístico, revelan al día de hoy un estimado de 80 estructuras: vestigios habitacionales, en su mayoría; ‘aguadas’, recipientes artificiales para colectar el vital líquido; y ‘sartenejas’, pozos naturales que eran perforados en sus fondos para llegar hasta el nivel freático.

La región en la que se ubica el sitio arqueológico también alberga cenotes, cuevas y grutas, así como diversos elementos que con el paso del tiempo se han depositado en ella, por ejemplo, restos de una caldera metálica, la cual se calcula data de la época porfiriana.

Otra particularidad de Mahahual es que, en la referida primera etapa de recorridos superficiales, no se localizaron objetos adicionales como restos cerámicos, de piedra (líticos) o elementos óseos. Ello podría explicarse aduciendo a que el sitio fue ocupado durante un tiempo generacional relativamente breve, en el Posclásico.

Por ahora, los investigadores del Centro INAH Quintana Roo continúan con la investigación en gabinete y el desarrollo de los informes que serán entregados al Consejo de Arqueología del Instituto.

Un ejemplar del expediente también se hará llegar al particular que solicitó la prospección, junto con indicaciones pertinentes a fin exhortar a todos los involucrados a una mayor investigación, conservación y protección del patrimonio arqueológico detectado.

Fernando Cortés concluye que, si bien Mahahual no es un sitio con grandes estructuras rituales, sí es importante en la medida que aporta nuevos datos para conocer hasta qué geografías de la Costa Oriental de la península yucateca, muy cerca de la frontera con Belice, se extendieron los poblados mayas precortesianos con las características mencionadas.

“Sabemos poco de la forma de vida de quienes habitaron esta región; sin embargo, esta prospección nos revela que podrían haber sido agricultores que complementaban su dieta con la pesca. Además, su acceso directo al mar les habría dado ventajas para intercambiar productos comerciales con otros pueblos costeros y de tierra adentro”, finalizó.

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Este siglo podrían desaparecer unas tres mil lenguas en el mundo

  • Este 21 de febrero se celebró el Día Internacional de la Lengua Materna

Ciudad de México a 22 de febrero de 2020.-En el mundo, cerca de dos mil 895 lenguas vivas están en riesgo de desaparecer en este siglo. “El escenario es desgarrador”, afirmó Cecilia Rojas Nieto, del Instituto de Investigaciones Filológicas (IIFL) de la UNAM.

“Como si se tratara de un reloj biológico, se estima que cada dos semanas desaparece una lengua, pues se pierde el último de sus hablantes”, destacó la también académica del Centro de Lingüística Hispánica de la Facultad de Filosofía y Letras.

En el marco del Día Internacional de la Lengua Materna, que desde 2002 se conmemora el 21 de febrero para promover el multilingüismo y la diversidad cultural, dijo que “el lenguaje es un fenómeno intrínsecamente humano, pero algunas lenguas son un producto cultural en peligro”. Son una de las más frágiles creaciones del ser humano, que permanece en tanto haya hablantes que las usen como medio de comunicación habitual en todo tipo de situaciones y medios.

Los aproximadamente siete mil 500 millones de personas que pueblan la Tierra hablan cerca de siete mil doscientas lenguas, pero la distribución de los hablantes no es equitativa.

La experta expuso que un puñado de lenguas tiene millones de hablantes; en contraparte, millares de lenguas tienen menos de 10 mil hablantes. “Dos mil 895 lenguas -cerca del 40 por ciento– tienen menos de mil hablantes y están en peligro de desaparecer, mientras que 23 lenguas son habladas por más de la mitad de la población mundial”, remarcó.

“La permanencia de una lengua depende de que haya quién la conozca, la utilice y la transmita de generación en generación”. El fenómeno de lenguas sin hablantes es un resto arqueológico, y sólo cuando se habla, se interpreta, lee o escribe, vuelve a vivir.

Las lenguas mayoritarias como el inglés, chino mandarín, hindi y español, desplazan gradualmente a lenguas minoritarias. Los hablantes de lenguas minoritarias relegan el uso de su primera lengua, la que escucharon y aprendieron de sus padres en el seno de su comunidad, hasta el punto de dejarlas prácticamente en el olvido.

En México, abundó Rojas Nieto, las lenguas originarias –en nuestro territorio suman 68 agrupaciones lingüísticas– paulatinamente son desplazadas con el uso del español.

“Para que permanezcan es indispensable que se transmitan de manera continua y activa de padres a hijos. Lamentablemente cada vez es más frecuente que este proceso sea interrumpido. Esto se transparenta en reportes del INEGI sobre el uso de lenguas originarias entre los menores de edad: el porcentaje de hablantes en el grupo etario de 5 a 9 años es menor que en el grupo de 10 a 14”.

La especialista en adquisición del lenguaje abundó que los niños empiezan a usar en casa la lengua mayoritaria y a desplazar la originaria, muchas veces por la decisión paterna de impulsarlos a hablar español, pues consideran que les brindará un mejor medio de vida. “Atrás de esta decisión está la inequidad, la falta de respeto y la abierta discriminación hacia lo indígena”.

Migración lingüística

Los hablantes de lenguas mayoritarias favorecemos que las minoritarias se reduzcan y eventualmente desaparezcan. En nuestro país, los hablantes migran no sólo geográficamente, sino de lengua, subrayó.

Rojas Nieto refirió que en estudios de sociolingüística de la Universidad de Arizona se ha encontrado que entre hablantes del náhuatl se presentan actitudes contrapuestas respecto a su lengua: la valoran por vincularlos a sus tradiciones, pero a la vez consideran que no les conviene hablarla si pretenden insertarse en sistemas más favorables de supervivencia.

Es necesario reducir y eliminar los motivos que conducen a la ambivalencia de los hablantes, así como crear conciencia social y fortalecer en la educación el respeto a la diversidad. Además, en las comunidades se deben tener escuelas y maestros bilingües, pues de otro modo “se favorece el desplazamiento lingüístico”, sentenció.

En la actual lucha por el respeto a la diversidad, se debe incluir la diversidad lingüística; es responsabilidad de todos, pues es la decisión y la acción individual lo que hace que el mundo cambie, sostuvo.

El Día Internacional de la Lengua Materna está dedicado a reconocer y promover la diversidad lingüística y fortalecer los medios para mantenerla. Es una fecha para tomar y crear conciencia de la diversidad multilingüe de nuestro país y de la responsabilidad que tenemos para su conservación, concluyó.

Para mayores informes sobre la situación de las lenguas en el planeta, en los sitios: https://www.ethnologue.com/guides/how-many-languages y https://www.ethnologue.com/guides/how-many-languages-endangered.

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Cultura historia y tradición

La flor de nochebuena, símbolo de las festividades decembrinas

Ciudad de México a 09 de diciembre de 2019.-La Flor de Nochebuena es un símbolo de las festividades decembrinas; es una de las plantas de maceta más comercializadas en el mundo por su belleza ornamental, y a pesar de las controversias, es de origen mexicano, afirmó Laura Trejo Hernández, del Instituto de Biología (IB) de la UNAM, campus Tlaxcala.

México cuenta con variedades desarrolladas durante varias generaciones, de las cuales se han patentado 12, dijo la investigadora del Laboratorio Regional de Biodiversidad y Cultivo de Tejidos Vegetales, del IB.

Su nombre original, en náhuatl, es cuetlaxochitl, que significa “flor que se marchita”, Las referencias más antiguas de esta planta se encuentran en códices recopilados por fray Bernardino de Sahagún, en su obra “Historia general de las cosas de la Nueva España”, refirió.

Pero en el mundo también se le conoce como poinsettia, flor de pascua, pastora, corona del inca, pascuero, estrella federal, flor de nadal, entre otros nombres.

Crece de manera natural en bosques tropicales subcaducifolios, aunque se puede encontrar en selva húmeda y en bosques de galería como los de Guerrero y Morelos.

La mayoría de estas flores requieren sombra, porque el sol las seca; de ahí que Trejo Hernández considere que “un rasgo relacionado con su origen es el nombre náhuatl: ‘flor que se marchita’”.

En la actualidad, en poblaciones cercanas a las zonas donde crece de manera silvestre siguen adornando los altares con la flor.

Producción mundial

De acuerdo con cifras de 2018, Europa produjo 110 millones de plantas; le siguió Estados Unidos, con 50 millones; y México, con 19 millones de plantas.

En nuestro país, según cifras de 2017, los principales productores fueron Michoacán, con 975 mil; Puebla, con 938 mil; Morelos, con 790 mil plantas; Jalisco, con 728 mil plantas; la Ciudad de México, con 593 mil; y el Estado de México, que cultivó 103 mil.

A través del tiempo

La Euphorbia pulcherrima es una sola especie, distribuida naturalmente desde Sinaloa hasta Guatemala, por la costa del Pacífico. “Reportes botánicos indican que hay en El Salvador, Honduras, Nicaragua, y Costa Rica, pero se debe explorar si son silvestres o introducidas, y hacer estudios de herbario y genética”, expuso Trejo Hernández.

Fray Bernardino de Sahagún escribió que a la Flor de Nochebuena se le daban varios usos, sobre todo medicinales y ceremoniales. Por ejemplo, el látex de la flor incrementa la producción de leche materna, y es auxiliar para sanar infecciones cutáneas como la erisipela. “Esta aplicación no se ha investigado, por lo que se debe tener cuidado para evitar dermatitis”, aclaró.

Hay evidencias de que en la época prehispánica se usaba en las ceremonias y se otorgaba como trofeo; además, era cultivada en los jardines de los tlatoanis (gobernadores).

Tiempo después, se le relacionó con la celebración católica del nacimiento de Jesús. “Probablemente los franciscanos, asentados en Taxco –hoy municipio de Guerrero–, retomaron el uso ceremonial prehispánico y lo introdujeron en la celebración de la Navidad en su afán evangelizador. De ahí que la ciudad de Taxco sea considerada punto central de la Nochebuena desde el punto de vista biocultural”, resaltó.

Para 1825, el gobierno de Estados Unidos designó a Joel R. Poinsset como primer enviado extraordinario y ministro ante México. El diplomático y naturalista convocó a colegas aficionados a hacer una colecta de organismos vegetales y animales, siguiendo la ruta de Alejandro von Humboldt. Datos no comprobados indican que en ese viaje encontraron las flores de Nochebuena en unas barrancas de Taxco y las enviaron a la Unión Americana.

Hasta el momento, Trejo Hernández no ha localizado fuentes que aseguren esa teoría, “pero sí documentos donde se asienta que Poinsset envió la colecta al Jardín de Bartram, en Filadelfia, la colección botánica más importante de la época. Hay cartas donde los Bartram comentan que recibieron cuatro cargamentos con esquejes (pequeños tallos en maceta), semillas y otros ejemplares”.

A finales de 1829, el Jardín hizo una exposición y presentó la poinssetia (llamada así en honor al diplomático), que no era otra que la Flor de Nochebuena. Así fue como EU cultivó y adoptó la planta en sus festividades.

Luego, llegó a Robert Buist, curador en el Real Jardín Botánico de Edimburgo, quien la cultivó en invernadero y la envió a su país de origen, y de ese modo la conocieron en Europa.

Hace cinco años un grupo de productores de Alemania y Holanda conformaron un consorcio que se ha convertido en el mayor productor de flores de Nochebuena. En China no se le asocia a los festejos, se le aprecia por su forma y color. En España, además de ser un elemento de las fiestas navideñas, es insignia de la amistad.