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Mario Molina, un universitario excepcional

  • Se desempeñó como investigador, profesor y catedrático en 8 muy prestigiadas universidades e institutos, dentro de los que destacan la UNAM y el MIT

  • A lo largo de su muy exitosa y brillante trayectoria profesional recibió 105 premios, condecoraciones y reconocimientos, incluidos 39 Doctorados Honoris Causa

  • Fue miembro de al menos 70 academias científicas, asociaciones de profesionistas, colegios, consejos y comités

  • Mario Molina es el tercer mexicano egresado de la UNAM en recibir el Premio Nobel

Ciudad de México a 08 de octubre de 2020.-Justo al cumplir 25 años de haber recibido el Premio Nobel de Química 1995, galardón que marcó de manera especial su vida, falleció hoy el Doctor Mario Molina, universitario excepcional que vistió de gloria a la ciencia mexicana y uno de los pocos científicos que han logrado que sus investigaciones se traduzcan en políticas públicas a nivel global.

José Mario Molina Pasquel y Henríquez (Ciudad de México, 1943-2020) fue un ingeniero químico mexicano egresado de la Facultad de Química de la UNAM y destacado por ser uno de los descubridores de las causas del agujero de ozono antártico.

El 10 de diciembre de 1995 se convirtió en el tercer mexicano egresado de la UNAM en recibir el Premio Nobel, por sus investigaciones sobre la química atmosférica y la predicción del adelgazamiento de la capa de ozono como consecuencia de la emisión de ciertos gases industriales, los clorofluorocarbonos (CFCs).

Molina recibió el Nobel ese año junto a su colega de la Universidad de California-Irvine, Frank Sherwood Rowland, y el holandés Paul J. Crutzen.

Como consecuencia, su muy destacada investigación y publicaciones sobre el tema de los CFCs condujeron al Protocolo de Montreal de las Naciones Unidas, siendo el primer tratado internacional que ha enfrentado con efectividad un problema ambiental de escala global y de origen antropogénico.

El 4 de diciembre de 1995, Molina, Rowland y Crutzen fueron premiados además por el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) por su contribución a la protección de la capa de ozono.

A lo largo de su muy exitosa y brillante trayectoria profesional recibió 105 premios, condecoraciones y reconocimientos entre los que se cuentan 39 Doctorados Honoris Causa. Fue miembro de al menos 70 academias científicas, asociaciones de profesionistas, colegios, consejos y comités.

En el ámbito universitario, se desempeñó como profesor, catedrático e investigador en 8 de las más prestigiadas universidades e institutos del mundo, entre las que se destacan la Universidad Nacional Autónoma de México y el Massachussetts Institute of Technology (MIT).

Escribió varios libros y publicó más de alrededor de 200 trabajos especializados. También colaboró con capítulos para al menos 8 libros. Impartió más de 500 conferencias selectas e innumerables pláticas en las que de manera generosa compartió su vasto conocimiento.

Corazón puma

Su larga y productiva carrera en Estados Unidos, Mario Molina siempre mantuvo su corazón en la UNAM, donde fue Doctor Honoris Causa desde 1996 y Profesor Extraordinario a partir de 2014.

Como homenaje, su alma mater, la Facultad de Química de la UNAM, inauguró en 2015 el edificio Mario Molina en la Ciudad Universitaria, un espacio que vincula la investigación entre esa entidad universitaria y la industria.

El edificio fue construido como parte de la celebración de los cien años de la Facultad de Química y está orientado a brindar soluciones a problemas relacionados con la protección ambiental, el uso de la energía y la prevención del cambio climático.

Siempre se mantuvo cerca de su alma mater y estuvo presente en conferencias, congresos y como profesor extraordinario, cargo que combinó con su liderazgo en el Centro Mario Molina para Estudios Estratégicos sobre Energía y Medio Ambiente.

En Estados Unidos Molina fue asesor del equipo de transición del expresidente Barack Obama para cuestiones del medio ambiente en noviembre de 2008, y desde 2011 fue uno de los 21 científicos que formaron parte del Consejo de Asesores de Ciencia y Tecnología de Obama.

Recibió múltiples premios y distinciones, como el Premio Tyler para Logro Ambiental (1983), la NASA Exceptional Scientific Achievement Medal (1989), el ingreso a El Colegio Nacional (2003).

Molina fue uno de los científicos internacionales que ha logrado salir de sus publicaciones científicas para escalar a las decisiones políticas de la ONU en favor del medio ambiente.

Mario Molina falleció hoy, justo en el día exacto en que se anunció a las ganadoras del Premio Nobel de Química 2020, otorgado a las investigadoras Emmanuelle Charpentier y Jennifer A. Doudna.

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Urge avanzar hacia la alimentación sustentable para mantener al planeta

Ciudad de México a 08 de octubre de 2020.-La humanidad tienen dos retos ambientales en el siglo XXI para evitar un estado de inestabilidad para la vida: detener el incremento del cambio climático y la pérdida de la biodiversidad, lo cual es irreversible, advirtió Julia Carabias Lillo, profesora de la Facultad de Ciencias (FC) de la UNAM e integrante de El Colegio Nacional.

En su participación en el Congreso de Bioética 2020 “Tormentas y tormentas: pandemia y calentamiento global”, organizado por el Seminario Permanente de Bioética del Programa Universitario de Investigación en Salud (PUIS) de la UNAM, señaló: “estamos pretendiendo controlar el planeta y no lo estamos sabiendo hacer”.

Al dictar –de manera virtual– la conferencia magistral “Alimentación sustentable para frenar el cambio climático” aseguró que “si seguimos con las mismas tendencias de desarrollo para 2050 se incrementará la temperatura de la superficie del planeta en tres grados Celsius, y para fin de siglo podrían extinguirse un millón de especies”.

De acuerdo con la especialista, las causas de ambos problemas son la alta demanda de energía en el mundo y de alimentos. En ese sentido, refirió que en 30 años más la población mundial será de 9.6 mil millones de habitantes. Además, para satisfacer sus requerimientos de alimentos será necesario aumentar 60 por ciento la producción.

“Existen 821 millones de personas en el mundo que viven en condiciones de desnutrición y esta tendencia se ha incrementado y se está agravando”, señaló.

Detalló que una tercera parte de los comestibles se pierde en la producción o se desperdicia en el consumo. Además, el cambio climático causa rendimiento variable en los diez principales cultivos del mundo, que van desde una disminución del 13.4 por ciento para la palma aceitera hasta un aumento del 3.5 por ciento para la soya, dando como resultado una reducción promedio de un tercio de las calorías consumibles.

Julia Carabias también mencionó que se registra incremento en el número de  sequías y las inundaciones son más intensas, aunado a la  deforestación.

“Más del 50 por ciento del planeta está deforestado por la producción de los cultivos que consumen dos tercios del agua dulce del planeta y usan agroquímicos contaminantes, además de que se promueve la ganadería extensiva”, señaló.

Fuera de la agenda mundial

Carabias destacó que el tema de la seguridad alimentaria no está en la agenda mundial para ser un proceso de planeación importante, pese a que es el objetivo dos de la Agenda 2030 de Desarrollo Sostenible, que se refiere a poner fin al hambre, lograr la seguridad alimentaria, la mejora de la nutrición y promover la agricultura sostenible.

Para lograr estas metas, opinó, es necesario modificar los sistemas actuales y promover cambios radicales en políticas integrales que consideran la degradación del suelo, la alteración del ciclo hidrológico, la pérdida de la biodiversidad y el cambio climático.

“Es un asunto de salud pública, de patrones de producción y consumo, de acceso y distribución de los alimentos, con toda la dimensión económica, social y cultural que esto significa”, señaló la experta.

Acciones urgentes

Carabias Lillo sugirió cambios en los sistemas productivos, es decir, bajos en generación de gases de efecto invernadero y promover la cero deforestación.

“Si sabemos que el 50 por ciento de la Tierra ya está alterado, tenemos que reducir los agroquímicos, regularlos y controlarlos; racionalizar el uso del agua para detener ese uso de las dos terceras partes que estamos utilizando y eliminar los subsidios perversos”, consideró.

Se requiere además eliminar la práctica de “roza, tumba y quema”, restaurar suelos, fortalecer la agroecología, el uso de semillas criollas y ofrecer asistencia técnica con acompañamiento profesional, subsidios,  organización, tener una planeación regional, acortar las cadenas comerciales, producir en donde se consume y promover los mercados regionales. En el caso de la pesca, establecer un reordenamiento que implique una práctica responsable.

En cuanto a los mecanismos de consumo, implementar dietas saludables para la población y el medio ambiente, duplicar el consumo de frutas, vegetales, nueces, semillas y legumbres, reducir 50 por ciento la adquisición de carnes rojas, derivados de la leche y caña de azúcar; reducir los desperdicios e implementar una dieta diversificada.

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Importación de cebada maltera genera impacto económico y ambiental

  • La cebada maltera requiere más agua, más aplicaciones de pesticidas y aumenta costo de insumos

  • Hay riesgo sanitario potencial por ingreso de materiales sin certificación 

Ciudad de México a 30 de septiembre de 2020.-La adquisición de la agroindustria cervecera mexicana por parte de empresas extranjeras, durante la última década, está orillando a los agricultores mexicanos a hacer cambios tecnológicos y agronómicos “masivos y acelerados” en el cultivo de cebada maltera, al sustituir la semilla que han usado por más de 50 años, por variedades importadas de ciclo más largo y susceptibles a enfermedades, como la roya.

Este proceso acarrea problemas de adaptación, de mayor requerimiento de agua y de uso de hasta tres aplicaciones de fungicidas para salvar el cultivo; lo cual impacta al medio ambiente, los costos de producción y significa, “un riesgo muy alto de pérdidas o ingresos bajos para el agricultor”, advierte el investigador del Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias (INIFAP), del Programa de Cebada del Campo Experimental Valle de México, Mauro Zamora Díaz, quien cuenta con cuatro décadas de experiencia en el cultivo y mejoramiento genético de cebada.

Las variedades importadas son de dos hileras, de ciclo tardío –entre 20 y 35 días más que las variedades de seis hileras liberadas en años recientes por el INIFAP. En la región de El Bajío, donde se cultiva bajo condiciones de riego; ésta diferencia demanda más riegos de auxilio, cuyo costo implica invertir 700 pesos más por hectárea. Por otro lado, al prolongarse el tiempo para cosechar la cebada, se afecta el siguiente ciclo de maíz que, al sembrarse a destiempo, baja en rendimiento alrededor de dos toneladas por hectárea; lo que disminuye el ingreso del agricultor.

En todo caso, anota el investigador del INIFAP en el Campo Experimental Bajío, Francisco Paúl Gámez Vázquez, si la industria cervecera demanda sembrar variedades extranjeras de dos hileras, se debería pagar el costo diferencial real.

El impacto –anota– es importante porque sólo en Guanajuato se cultivan 50,000 hectáreas de cebada maltera, cuyo costo de producción por hectárea ronda en los 30,000 pesos, con un rendimiento medio de 5.5 a 6 toneladas y el precio que se paga es muy bajo. Además, con semilla de ciclo tardío el ahorro en agua es relevante en una zona de escasez de este recurso.

Lo anterior preocupa a agricultores e investigadores involucrados con el cultivo de este cereal, por el convenio que firmó recientemente el Servicio Nacional de Inspección y Certificación de Semillas (SNICS) con la firma trasnacional Heineken, enfocado a certificar variedades para la industria cervecera, donde no queda claro qué semilla se utilizará o cuál será el proceso de calificación que se realizará para este fin.

El convenio –que se dio a conocer el 13 de septiembre pasado– involucra 25 mil toneladas de semilla certificada para atender una superficie aproximada a sembrar de 150 mil hectáreas de cebada en los próximos ciclos otoño-invierno 2020/21 y primavera-verano 2021. Sin embargo, para que una variedad pueda ser aprobada en México debe ser evaluada por una institución de investigación reconocida por el gobierno federal, durante al menos tres ciclos consecutivos en las diferentes regiones productoras, medir variables agronómicas, rendimiento, días a floración y madurez, incidencia de enfermedades y calidad, con lo cual debe realizarse un informe oficial de resultados.

El problema –reflexiona el doctor Zamora– es que si el SNICS aceptó estas variedades en el Catálogo Nacional de Variedades Vegetales (CNVV) entonces ya puede certificarlas, aun cuando no se tiene conocimiento si cumplieron con las evaluaciones necesarias, por lo que se desconoce sus características de calidad de cosecha, rendimiento, costos de producción o adaptación a las condiciones agroecológicas en las regiones objetivo.

Además, agrega, no se tiene certeza si la cebada importada ingresó como semilla certificada o como grano, dada la variabilidad observada en las parcelas durante ciclos de cultivo recientes; tampoco hay conocimiento de los términos legales y sanitarios (de Senasica y SNICS) relacionados con la importación de estos materiales, que garanticen la no introducción de plagas, malezas y enfermedades exóticas a México.

Esto podría tener implicaciones legales, ya que la Ley Federal de Producción, Certificación, y Comercio de Semillas (DOF15- 06-2007) en su capítulo IX de las infracciones y sanciones, en el artículo 38 párrafo VII, establece que aquella persona que importe semillas con fines de comercializarla y ponerla en circulación sin cumplir con los requisitos establecidos, incurre en una infracción administrativa a las disposiciones de la misma.

En todo caso, señala el experto, “si la intención es introducir variedades del extranjero a México, se debería garantizar que las mismas presenten tolerancia a las principales enfermedades observadas en la región objetivo y que se adapten a las condiciones de producción y de rentabilidad económica del productor primario”.

En México –precisa Paúl Gámez– se cultivan alrededor de 300,000 hectáreas de cebada grano, que producen cerca de un millón de toneladas. Del área cultivada, se estima que entre 30 y 40% corresponde a variedades de dos hileras, cuando hasta hace una década era de seis hileras desarrolladas por el INIFAP en su totalidad. Hoy, la producción la absorben las principales cerveceras, Heineken y Anheuser-Bush InBev.

Cambios tecnológicos y de tradición

Durante seis décadas las entonces empresas mexicanas Grupo Modelo y Cuauhtémoc-Moctezuma utilizaban variedades de semilla de seis hileras, que desarrolló y están registradas por el INIFAP en el CNVV; empero, la tradición de firmas europeas como la holandesa Heineken o  la belga Anheuser-Bush InBev –que adquirieron estas firmas– es producir cerveza a partir de cebada de dos hileras.

El cambio de insumo para elaborar la cerveza propició la introducción de variedades de cebada de dos hileras a México, procedentes de Francia, Estados Unidos o Canadá. Sin embargo, las condiciones agroclimáticas para éstas son diferentes a las existente en los países donde fueron generadas y esto conlleva los riesgos ya referidos. Además, según investigaciones del INIFAP, la cebada de dos hileras presenta de 10 a 25% menos rendimiento en áreas de riego.

El también investigador del INIFAP en el Campo Experimental Bajío, Ramón Huerta Zurita, explica que la preferencia de la industria por cebada de dos hileras se debe a aspectos en la calidad de grano que impactan en la elaboración de cerveza. Si bien es posible, en términos técnicos, igualar una receta cervecera con cebadas de dos y seis hileras; asumiendo la misma capacidad fermentativa, la primera produciría más alcohol por unidad de malta.

Para los expertos, “la conversión de las siembras comerciales de cebada de seis a dos hileras en México, ya sea con materiales importados o desarrollados en el país, es un hecho necesario e inminente en el mediano plazo, por las preferencias actuales de la industria cervecera”. Pero, acotan, ésta conversión debe garantizar el beneficio de todos los involucrados en esta cadena agroindustrial, sobre todo los productores de cebada.

Un factor que presiona este cambio de semillas es que las importaciones de malta sin tostar a México se incrementaron aceleradamente en los últimos años. En 2018, por ejemplo, éstas sumaron 600,000 toneladas, donde están ganando mercado los proveedores europeos respecto a los norteamericanos.

INIFAP importante proveedor de semilla

Durante 61 años el INIFAP desarrolló 22 variedades de cebada mejoradas, con resistencia a roya lineal amarilla y de la hoja, con rendimientos de hasta 4 toneladas por hectárea en temporal y 8 toneladas en riego. Entre las variedades de seis hileras que la industria cervecera usaba están: Esperanza, Esmeralda, Adabella, Armida y Alina, que son de ciclos de cultivo cortos de 100 a 120 días, con tolerancia al ataque de royas, lo que reduce la aplicación de fungicidas.

El INIFAP inició trabajos de investigación para el mejoramiento de cebada maltera de dos hileras en 2007; lo cual surgió como una respuesta a las inquietudes de los grupos cerveceros, entonces nacionales. Hoy, la institución ya cuenta con genotipos adaptados y prometedores; sin embargo, su desarrollo y subsecuentes evaluaciones se han aletargado por limitantes de presupuesto. No obstante, Mauro Zamora expone que algunos materiales están en etapas muy avanzadas y en dos o tres años tendría materiales de dos hileras competitivos para las diferentes regiones de cultivo.

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Estudia IPN propiedades del aceite de oliva contra el Parkinson

Ciudad de México, 22 de septiembre de 2020.-A través de una investigación, reportada en la revista especializada Toxicology Research and Application, científicos del Instituto Politécnico Nacional (IPN) encontraron similitudes estructurales entre la dopamina, neurotransmisor central de las emociones y del movimiento, con el aceite de oliva, por lo que podría ser un protector natural de las neuronas ante la Enfermedad de Parkinson (EP).

Los doctores Eunice Farfán, Antonio Abad, Alberto Alatorre, Teresa Pérez, Enrique Querejeta y Marvin Soriano Ursúa, de la Sección de Estudios de Posgrado e Investigación (SEPI), de la Escuela Superior de Medicina (ESM), refirieron en el documento, que la exposición del aceite de oliva disminuyó la toxicidad de ratones inducidos a parkinsonismo.

Soriano Ursúa, Miembro del Sistema Nacional de Investigadores (SNI) Nivel II, manifestó que desde el primer día de las evaluaciones, se observó un progreso notable en la fuerza muscular del grupo al que se le administró aceite de oliva, contrario a quienes recibieron una solución salina o aceite de maíz, que no presentaron ninguna mejora.

Estudios posteriores realizados a la corteza cerebral, cerebelo y algunos grupos de neuronas que se encuentran en el tallo cerebral, arrojaron diferencias significativas en los grupos de control, pues en el que ingirió aceite de oliva presentó daños limitados.

“Al realizar un análisis de ese aceite encontramos que contiene tirosol, hidroxitirosol, oleuropeína y oleocantal, moléculas que comparten estructuras químicas muy similares a la dopamina y pudieran tener algún efecto neuroprotector”, indicó el integrante de la American Chemical Society y agregó que se han reportado otros beneficios como el aporte de vitaminas del grupo B, algunos compuestos fenólicos relacionados con neurotransmisores y ácidos grasos Omega 3, 6 y 9, que se consideran potentes antioxidantes y cuya presencia previene la degeneración del tejido nervioso.

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Descubre el IPN agua con antigüedad de 35 mil años en Puebla

Ciudad de México, 20 de septiembre de 2020.-Científicos del Instituto Politécnico Nacional (IPN) descubrieron en el acuífero del Valle de Puebla, una infiltración de agua subterránea con una edad superior a 35 mil años de antigüedad, correspondiente a los últimos episodios glaciares e interglaciares, lo anterior a través de técnicas isotópicas de radio carbono 14, Delta Oxígeno 18 y Delta Deuterio.

El Secretario de Educación Pública, Esteban Moctezuma Barragán ha puntualizado que las Instituciones de Educación Superior vinculan la investigación y el desarrollo a la realidad nacional para construir un modelo enfocado a resolver problemas sociales y económicos del país.

En este sentido, el doctor Pedro Francisco Rodríguez Espinosa, investigador del Centro Interdisciplinario de Investigaciones y Estudios sobre Medio Ambiente y Desarrollo (CIIEMAD), explicó que las precipitaciones interglaciares del Pleistoceno sumadas a las ocurridas en el Holoceno, lograron infiltrase en la estructura volcánica de la Malinche (en formación), y en las estribaciones de la Sierra Nevada (con gran actividad volcánica).

Agregó que, con estos descubrimientos científicos, el Instituto se coloca como pionero en la datación isotópica del agua subterránea en el acuífero del Valle de Puebla, lo que permitirá aplicar acciones encaminadas a regular la sobreexplotación de los recursos hídricos.

A través de los análisis, los científicos también encontraron agua infiltrada de edades que datan de más allá de la era cristiana en los años: 2280, 7890, 8700, así como en los 13 mil 730 años de antigüedad.

“El hallazgo de este análisis recae en que el derretimiento de estas capas de hielo y las precipitaciones interglaciares, promovieron la recarga del acuífero, el que a su vez se encontraba en construcción mediante los sedimentos generados por la intensa actividad volcánica del periodo, principalmente de los volcanes Popocatépetl y La Malinche”, indicó el doctor Rodríguez Espinosa.

El grupo de expertos está conformado por el doctor Rodríguez Espinosa; Karen Minelli Ochoa Guerrero, alumna de posgrado del CIIEMAD; la doctora Estefanía Martínez Tavera, de la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla; el doctor Chindambaran S. del Water Research Center of Kuwait Institute for Scientific Research, Kuwait y la doctora Banajarani Panda del Department of Earth Sciences, Annamalai, University, India.

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Hacia la transformación agrícola de África

Por: CIMMYT

Del 8 al 11 de septiembre de 2020 tuvo lugar el Foro Africano de la Revolución Verde (AGRF, por sus siglas en inglés) y allí estuvo presente el Centro Internacional de Mejoramiento de Maíz y Trigo (CIMMYT). Este evento de carácter continental llegó a sus 10 años de realización en el marco de la crisis global sanitaria por COVID-19. Coyuntura que es también una oportunidad para el llamado a la acción hecho en esta cumbre virtual: construir sistemas alimentarios que sean equitativos, sostenibles, resilientes y capaces de enfrentar los desafíos globales de la desnutrición, la pobreza y el cambio climático, además de responder a los retos emergentes e imprevistos, como los que plantea una pandemia. En síntesis, transformar los sistemas alimentarios en beneficio de todos.

Es así como Bram Govaerts, director global de Desarrollo Estratégico del CIMMYT, participó en el panel sobre escalamiento y transformación de los sistemas alimentarios en la era PLUS-COVID-19, donde representantes de los sectores público y privado intercambiaron los aprendizajes que hasta ahora les ha dejado a ellos y a sus organizaciones la actual contingencia, al igual que las oportunidades que han identificado en este tiempo de incertidumbre para hacer real la transformación de los sistemas agroalimentarios.

En los 90 minutos de discusión y con más de un centenar de personas conectadas en línea desde América Latina, China, África, Estados Unidos y Trinidad y Tobago, entre otras latitudes, hubo consenso entre los panelistas —representantes de actores globales como la Fundación Syngenta para la Agricultura Sustentable, GIZ, la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) y continentales como el Banco Africano para el Desarrollo (AfDB, por sus siglas en inglés)— en que este es el mejor momento para unir fuerzas, solucionar las barreras que impiden el buen funcionamiento de las cadenas de valor e invertir en la agricultura como un motor pilar de bienestar y desarrollo.

Un panel hecho de preguntas inquietantes

¿Cómo el COVID-19 está impactando tus planes y los de la organización que representas en diferentes países? ¿Cómo está afectando tus planes con la innovación? Dos de las preguntas que orientaron la discusión y construyeron afinidades sobre la relevancia de generar soluciones glocales, donde actores mundiales neutrales como los centros del CGIAR son bienvenidos por su carácter articulador en la generación de alianzas transversales, transformadoras e integradoras, que reconocen las diferencias que hay en los sistemas agroalimentarios de un país a otro, pero comparten la decisión por un futuro sustentable con seguridad alimentaria y nutrición al alcance de todos.

“Cuando hablamos de alianzas para cogenerar soluciones es clave dejar a un lado la discusión entre si es mejor trabajar con el sector privado o con el sector público, para enfocarse en la experiencia y experticia que una diversidad de socios puede aportar para generar soluciones duraderas y sustentables”, indicó Govaerts reconociendo el difícil momento por el que están pasando los sistemas agroalimentarios en el planeta y “esta oportunidad imperdible que tenemos como sociedad de invertir recursos, talentos y determinación en darle forma al futuro con sistemas agroalimentarios integrados que benefician a todos los actores de la cadena”, puntualizó.

Los panelistas coincidieron también en que, de cara a la Cumbre sobre los Sistemas Alimentarios de 2021, las buenas noticias comienzan con el reconocimiento de que el escalamiento es más que un enfoque, más que el último paso de la realización de un proyecto y, por lo tanto, requiere de mucho más respaldo y trazabilidad, es decir de inversiones a largo plazo que le den piso y apoyo.

Y ¿qué hay del consumidor urbano nutricionalmente vulnerable?

El 60% de los alimentos en África se consume en áreas urbanas, donde la obesidad y el acceso a comida ultra procesada son parte del desafío nutricional a nivel continental. Entonces, ¿Cómo hacer accesibles dietas más nutritivas a las comunidades urbanas vulnerables? Esta fue una de las preguntas orientadoras del panel en el que participó Natalia Palacios, científica especialista en calidad nutricional de maíz y responsable del Laboratorio de Calidad de Maíz del CIMMYT, intercambiando perspectivas con representantes de entidades como la Fundación Rockefeller, HarvestPlus, EAT y USAID; al igual que con otras organizaciones como Chefs’ Manifesto que promueve la recuperación del hábito de cocinar los alimentos en casa y aboga por la importancia de una alimentación saludable y nutritiva en los primeros mil días de vida.

En su intervención, Natalia resaltó la importancia de hacer de la producción de alimentos una actividad que responda a las necesidades y preferencias del consumidor, teniendo en cuenta también factores como lograr que en la preparación se pierda el menor número posible de nutrientes. Esto sin olvidar que la agricultura debe ser una actividad atractiva para el productor en términos de generación de ingresos y calidad de vida, lo cual contribuiría también a disminuir el flujo hacia las zonas urbanas. Todo esto manteniendo la agricultura dentro de los límites planetarios sustentables.

Una silla en la mesa ministerial

¿Cómo pueden los países implementar políticas continentales y fortalecer sus sistemas agroalimentarios? Una de las preguntas clave abordadas en la Mesa Redonda Ministerial de Alto Nivel en la que participó Bram Govaerts en representación de Martin Kropff, director general del CIMMYT, partiendo del concepto de que detrás de cada grano de maíz o de trigo hay un sistema agroalimentario.

Allí reiteró el compromiso del CIMMYT con la visión de África sobre temas clave que van de ‘Sur a Sur’ como son los mismos sistemas agroalimentarios, la adaptación y mitigación del cambio climático, la nutrición y la generación de empleo para mujeres y jóvenes. Teniendo también muy presente otro objetivo crucial: lograr la autosuficiencia alimentaria en la era PLUS-COVID-19, mediante la puesta en marcha de iniciativas de sistemas agroalimentarios integrados. Un tema en el que poco a poco se viene avanzando con Maíz para Kenya y Trigo para Etiopía.

Participar en esta Mesa Redonda Ministerial fue también el escenario para promover temas que gozan de claras oportunidades de escalamiento a nivel continental. Es el caso del maíz con provitamina A, del maíz de alta calidad proteica (QPM, por sus siglas en inglés) y de las variedades biofortificadas. Tres formas comprobadas para alimentar mejor a la población vulnerable. Este es el momento propicio para expandir la experiencia de Etiopía y llevar sus beneficios a toda África.

La nixtamalización es también una oportunidad para fortalecer a los pequeños agricultores en el llamado mundo en desarrollo a ambos lados del océano Atlántico, pues —por ejemplo— cerca del 90% de los hogares keniatas cultivan maíz. Allí el uso masivo de esta técnica milenaria será crucial para reducir las pérdidas poscosecha, aumentar los ingresos —en particular para los pequeños agricultores— y bajar la incidencia de las micotoxinas y aflatoxinas en el maíz, tipos de hongos que se espera aumenten como resultado del cambio climático, un fenómeno para el que resulta estratégico invertir en el escalamiento de proyectos como el de Maíz Tolerante al Estrés para África (STMA, por sus siglas en inglés) que para 2020 prevé llegar a 5.4 millones de hogares con variedades de semillas de maíz mejoradas que cubran —en el mejor de los casos— 2.2 millones de hectáreas en el este (Etiopía, Kenia, Tanzania, Uganda), el sur (Malawi, Mozambique, Sudáfrica, Zambia, Zimbabue) y occidente (Benín, Ghana, Malí, Nigeria) de África. Estos esfuerzos se han realizado en estrecha colaboración con empresas semilleras locales y organizaciones nacionales de investigación agrícola en los 13 países mencionados.

Partiendo de cómo el COVID-19 ha mostrado cuán intrincadamente conectado está el mundo de hoy, cuando se habla de prevención y contención, la necrosis letal del maíz es un claro ejemplo del compromiso del CIMMYT con África, debido a la relevancia dada a la capacitación de los sistemas nacionales para que puedan prevenir, detectar e intervenir de manera proactiva y rápida. Esto ha dado como resultado que desde 2014 no ha habido ningún otro país fuera de África oriental que haya informado de un brote de esta enfermedad. En el futuro podría haber enfermedades virales o fúngicas más graves que surgirían por varias razones, incluidos los cambios climáticos, el comercio internacional, el movimiento de personas, las corrientes de aire y tantas otras más. La clave está en seguir uniendo fuerzas y recursos en materia de prevención y diagnóstico oportuno.

Por último, pero no menos importante, la promoción de la mecanización inteligente puesta al servicio de los agricultores de Ruanda sería una oportunidad para combinar maquinaria y equipos adecuados y asequibles para los pequeños agricultores con las lecciones aprendidas del proyecto en Mecanización Agrícola y Agricultura de Conservación para la Intensificación Sustentable (FACASI, por sus siglas en inglés) en Etiopía y Zimbabue, donde gracias a su incidencia se apoyaron los esquemas de arrendamiento y uso compartido de equipos; también se capacitó a personas para operar y mantener maquinaria, al tiempo que se alentó a individuos y grupos a convertirse en proveedores de servicios. Estos esfuerzos a menudo se enfocaron en dar nuevas oportunidades de negocio para jóvenes y mujeres.

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Desarrolla INIFAP cebada para elaborar whisky mexicano 100% de malta

Ciudad de México a 18 de septiembre de 2020.-En México 60% de la producción de cebada se comercializa para la producción de cerveza. Sin embargo, existe un gran potencial para la generación de variedades de este cereal destinadas a otros usos como el whisky 100% de malta. El consumo de esta bebida es creciente y se proyecta que en la próxima década rebase los 60 millones de litros, lo cual puede ser una oportunidad para pequeños productores artesanales.

Ante esta perspectiva, investigadores del Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias (INIFAP) trabajan en el desarrollo de una semilla de cebada de calidad y certificada para contribuir al nacimiento de una nueva industria nacional, que se vislumbra como un área de oportunidad para los cebaderos mexicanos, quienes podrían incursionar con productos de alto valor agregado y participar directamente o abastecer la agroindustria de whisky de malta, un nicho de mercado aun no explotado.

El investigador del INIFAP, en el Campo Experimental Bajío, Ramón Huerta Zurita, expresa: “queremos generar tecnologías no solo ante la necesidad del productor primario de tener alternativas para el cultivo de cebada,  sino para la producción artesanal de whisky 100% de cebada maltera, que es el de mayor calidad y el más buscado en el mercado”.

De hecho, el doctor Mauro Zamora, también investigador del organismo en el Campo Experimental Valle de México, ya trabaja con su equipo en el desarrollo de una variedad de cebada maltera para destilación –que se denominaría Estelar-OH—  en zonas de temporal de mediana y baja productividad donde es difícil que otras variedades se cultiven.

Los investigadores explican que se trata de una variedad de seis hileras, tolerante a enfermedades y con excelente rendimiento, la cual se mandaría al Servicio Nacional de Inspección y Certificación de Semillas (SNICS) para registro este año. El INIFAP ya tiene parcelas experimentales sembradas en Texcoco y Polotitlán, Estado de México; además de otras localidades de Tlaxcala e Hidalgo.

Ramón Huerta detalla que es una tecnología para temporal, de ciclo corto, donde otras semillas como maíz y trigo no tendrían competitividad. Esta línea desarrollada por el doctor Mauro Zamora sobresale donde las lluvias son escasas, en especial para Valles Altos en México, zonas donde los productores no podrían sembrar variedades de ciclo largo o que requieran mucha agua.

“Estamos tratando de generar una nueva cadena de valor de la cebada, hay productores que están interesados, la ventaja es que los cerveceros artesanales que tienen su equipo de maceración, filtrado y fermentación de mosto pueden utilizar éstos mismos para producir whisky, lo único adicional que requerirían es un destilador sencillo y barricas de maduración”, expresa Huerta Zurita.

La variedad –explica– es muy similar a la utilizadas para la industria cervecera, pero se busca que genere más enzimas para degradar de forma más eficiente el almidón; y de esta forma obtener más alcohol por unidad de malta. Tratamos de generar la mayor concentración de etanol y reducir la de metanol y otros productos de fermentación indeseables en esta bebida, sobre todo pensando en los problemas de contaminación de bebidas que se han presentado en el país; en parte por no seguir los procesos adecuados.

Una bebida muy cotizada

El whisky es una bebida alcohólica que se produce a través de la fermentación del mosto obtenido de una mezcla de agua y granos de cereal (cebada, trigo, centeno y maíz). Una vez fermentado, el mosto se destila de una a tres veces y se añeja, según el estilo que se desea obtener. El whisky 100% malta es considerado como uno de los más finos, por lo que es apetecido por consumidores exigentes en cuanto a la calidad y sabor del producto final, refiere en su tesis de grado la ingeniera del Tecnológico Nacional de México campus Roque, Celaya Guanajuato, María Teresa Rivera Jiménez.

El principal país productor de whisky en el mundo es Escocia, cuyo producto principal es el whisky 100% de malta (single malt). No obstante, en años recientes, países como Japón y la India han incrementado la producción doméstica. En Estados Unidos también se ha observado un incremento significativo en la producción artesanal de la bebida; aunque no necesariamente son whiskies 100% de malta, expone la especialista en su tesis “Condiciones de macerado y fermentación que contribuyen en el rendimiento de etanol en whisky 100% malta”.

De acuerdo con la firma Storecheck el whisky ocupa el tercer lugar (19%), dentro de las preferencias del consumidor de bebidas alcohólicas en México, sólo superado por el tequila (23%) y la cerveza (50%).

Esto, añade Rivera Jiménez, constituye un área de oportunidad donde diversos agentes mexicanos, productores de cebada, artesanales independientes, entre otros, podrían incursionar con productos de alto valor agregado. Sin embargo, en nuestro país no se tiene la tradición, capacitación, o tecnologías de proceso eficientes asociadas a la producción de whisky; lo cual constituiría una limitante para quienes deseen ingresar en este mercado.

Al respecto, Ramón Huerta manifiesta que en Jilotepec, Estado de México, ya hay una empresa que produce whisky, aunque no a partir de cebada sino de maíz. «Hemos estado colaborando con productores integrantes del Sistema Producto Cebada para generar algunos manuales de proceso para la producción artesanal de malta y whisky».

Los investigadores han evaluado diferentes condiciones de maceración y fermentación con el objetivo de lograr la mayor eficiencia en la síntesis de etanol durante la producción de whisky 100% malta, con enfoque principal en la concentración de azúcares fermentables en mosto (maltotriosa, maltosa, glucosa y fructosa); además, de la reducción de metanol y glicerol.

Necesidad de diversificar uso de cebada

Los expertos del INIFAP señalan que la idea es no solo usar la cebada como grano, sino extraer componentes con más tecnología y conocimiento científico; y de esta forma poder usarlo en la alimentación humana o para animales y como malta para las industrias cervecera y del whisky.

En el caso de alimentación de ganado vacuno, la cebada es considerada un alimento balanceado debido a los nutrientes que aporta. Los subproductos de la industria cervecera como los residuos de maceración (conocidos en el argot cervecero como bagazo, malta exudada o spent grain) ya cuentan con cierta demanda tanto para alimentación animal como su incorporación en productos de panificación.

La realidad del cultivo de la cebada en México es que ésta se encuentra acotada a los mercados cervecero y forrajero; por lo que para diversificar su uso o incorporación a productos de alto valor agregado es necesario generar tecnología que permita su participación en otros mercados. En ello trabaja el INIFAP.

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Tecnología en el campo universidades

Hormigas, aliadas para entender si es posible prevenir el envejecimiento de ovarios

  • Las hormigas reinas de algunas especies pueden poner huevos hasta por 30 años, resaltó Ingrid Fetter-Pruneda, del IIBm de la UNAM.

  • Se busca saber qué mecanismos celulares y moleculares les permiten mantener su alta fecundidad.

Para desarrollar estudios sobre por qué envejecen los ovarios y si hay forma de prevenir este proceso, utilizando como modelo a las hormigas, Ingrid Fetter-Pruneda, académica del Instituto de Investigaciones Biomédicas (IIBm) de la UNAM, obtuvo un donativo del Global Consortium for Reproductive Longevity and Equality.

“Las hormigas me interesan por su plasticidad fenotípica. Dentro de una misma colonia están las reinas y las trabajadoras, que tienen el mismo genoma pero fenotipos diferentes. Las primeras tienden a ser mucho más longevas que las obreras, y comparadas con insectos solitarios, son extremadamente fecundas. Algunas pueden poner huevos toda su vida, hasta por 30 años”, explicó la doctora en Ciencias.

Hay hormigas que pueden poner millones de huevos cada 20 días, “es realmente impresionante. No pasa eso en organismos solitarios como mariposas u otro tipo de insectos”, agregó la experta.

Generalmente hay una relación negativa entre la longevidad y la capacidad reproductiva, pero en el caso de estos insectos sociales no parece existir este compromiso; por ello, “buscamos saber qué mecanismos celulares y moleculares tienen que les permiten mantener esa fecundidad”, subrayó.

El donativo, para hacer el estudio por dos años, proviene del Global Consortium for Reproductive Longevity and Equality y del Buck Institute, que impulsan la investigación sobre la longevidad reproductiva femenina y la equidad, remarcó Fetter-Pruneda.

El fin de la fertilidad, señala el consorcio, desencadena una cascada de efectos negativos para la salud del cuerpo femenino. Como sociedad, todos los aspectos de la vida de una mujer están influenciados por la capacidad reproductiva limitada: salud general, planificación familiar y decisiones profesionales, entre otros.

Las consecuencias son claras, pero es un misterio por qué las mujeres experimentan un descenso precipitado de la fertilidad en la mediana edad y qué lo pone en movimiento. A pesar de su profundo impacto en la salud y el bienestar, el envejecimiento reproductivo de ellas es un tema poco estudiado.

Fetter-Pruneda aclaró que su proyecto es de investigación básica. Utilizamos diversos organismos modelo para entender cómo funciona la biología, como ratones y moscas de la fruta; con esto es posible aprender mecanismos que ayuden a entender cómo funciona el humano, acotó.

Las hormigas son un ejemplo que ya existe en la naturaleza, y saber por qué son muy longevas y por qué tienen ovarios sanos y reproductivamente activos puede ser de ayuda. “Podría darnos una idea de qué es diferente en los humanos y acercarnos a encontrar estrategias para prolongar la fecundidad”, detalló.

La universitaria, que tiene entre sus líneas de investigación los mecanismos moleculares que subyacen al envejecimiento, explica que así como se ha incrementado la esperanza de vida, se busca prolongar la capacidad reproductiva de forma sana.

De igual forma, el consorcio pugna porque haya mayor equidad, que las mujeres puedan decidir en qué momento quieren ser madres. “Profesionalmente puede no ser la mejor edad, cuando biológicamente sí lo es”, apuntó.

Tres especies de hormigas

Existen más de 14 mil especies de hormigas. Se sabe que las obreras viven de semanas a meses, pero las reinas pueden ser muy longevas. “Hay colonias que han sido observadas por 30 años y la reina ha vivido al menos tres décadas y sigue poniendo huevos”, reiteró.

Para su estudio, Fetter-Pruneda utilizará tres especies a fin de hacer comparaciones transcriptómicas –sobre el conjunto de todas las moléculas de ARN- y celulares:

En una especie, las castas están definidas y sólo hay una reina y las demás hormigas son obreras.

Una segunda especie es clonal y todas las hormigas son obreras, se comportan como trabajadoras por dos semanas y como reinas por otras dos semanas. Estas hormigas se pueden mantener en fase de reinas si se remueven las larvas de la colonia.

Y la tercera se caracteriza porque cuando muere la reina hay un tipo de trabajadoras que activan sus ovarios, pelean con otras y se genera un rango de dominancia; una se vuelve la reina de la colonia, incrementando su capacidad reproductiva y longevidad.

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biotecnología Tecnología en el campo

Resultados “espectaculares” en caña de azúcar con fertilizante biológico

  • Estiman que rendimientos de caña de azúcar pasen de 170 hasta 250 toneladas por hectárea

  • Necesario impulsar modelo de financiamiento y transferencia de tecnología

Ciudad de México a 01 de septiembre de 2020.-En esta tendencia global y nacional de reducir el uso de agroquímicos en el campo, investigadores, productores y empresarios mexicanos trabajan, desde hace 10 años, en desarrollar modelos agrícolas sustentables, con los cuales han logrado resultados “espectaculares” en caña de azúcar y para este ciclo se espera pasar de 170 toneladas por hectárea (t/ha) del sistema convencional con químicos a rendimientos de entre 234 y 252 t/ha.

Durante una visita de campo a distintas parcelas de caña de azúcar en el estado de Morelos, donde se redujo entre 25 y 50% el uso de fertilizante químico,  representantes del gobierno del estado y de instituciones como FIRA, FOCIR e IICA, constataron que existen alternativas productivas, económicas y sustentables para la industria cañera nacional y coincidieron en la necesidad de impulsar un modelo de  financiamiento y transferencia de tecnología para los productores, por lo que acordaron establecer un programa piloto en la entidad que incentive la aplicación de estas innovaciones amigables con el medio ambiente.

Los especialistas de la empresa de base agro biotecnológica, Biofábrica Siglo XXI, enfocada en vincular la investigación científica con la producción agrícola, destacaron que con la reducción de insumos químicos y su sustitución por bionsumos es posible duplicar la vida útil del cultivo y el ingreso neto del productor, gracias a la reducción en los costos de fertilización, el aumento de rendimientos, el incremento de la cantidad de cortes y el ahorro de realizar una nueva plantación.

Los asistentes conocieron las parcelas demostrativas ubicadas en el Campo Experimental del INIFAP en Zacatepec, donde desde febrero pasado se han establecido plantaciones de caña con tratamientos que aplican 100% de la fertilización química (tratamiento testigo), frente a otros que combinan la incorporación de biofertilizantes, composta de cachaza y reducción de fertilización química desde 25 hasta un 50%.

Durante el recorrido, los técnicos explicaron que a siete meses de la siembra, los resultados saltan a la vista, no sólo en rendimientos. Si hablamos de número de tallos, en el tratamiento testigo se obtienen 113 mil tallos por hectárea, con 6 entrenudos en promedio; los otros tratamientos muestran mejores resultados, con 130 mil a 140 mil tallos por hectárea, con un promedio de 8 entrenudos.

Marcel Morales, director de Biofábrica Siglo XXI, expresó que con el trabajo que ésta impulsa en caña de azúcar en los estados de Veracruz y Morelos, se tienen resultados sobresalientes. Por ejemplo, en el municipio de Zacatepec (Morelos), un productor lleva seis años utilizando biofertilizantes formulados mediante microorganismos benéficos, principalmente bacterias y hongos, así como utilizando composta de cachaza como aporte de materia orgánica al suelo y realizando una disminución de la fertilización química de un 30%.

Como resultado de este manejo, su parcela lleva seis ciclos productivos con un rendimiento promedio de 150 t/h, cuando, en la zona, la vida útil de una parcela es de cuatro ciclos o cortes, con rendimientos promedio de 90 t/h. Dados los buenos rendimientos que espera obtener en este año, el productor prevé que su plantación pueda llegar hasta los ocho cortes.

Marcel Morales destacó que estos trabajos se vienen realizando en estrecha colaboración con el Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias (INIFAP), las organizaciones de productores de caña de la región, así como con el personal técnico del ingenio Emiliano Zapata de Zacatepec, Morelos.

Expuso que la idea es diseñar un esquema de financiamiento para impulsar estas innovaciones, donde participen el gobierno del estado y organismos de financiamiento y crear un fondo donde se tengan líneas de créditos para multiplicar por 10 los recursos y, por ejemplo, en lugar de tener 50 millones de pesos (mdp) se pueda crecer a 500 mdp para poder financiar paquetes tecnológicos completos.

A la visita de campo acudieron autoridades de distintas instituciones del país, como el director general de Fideicomisos Instituidos en Relación con la Agricultura (FIRA), Alan Elizondo; el Director General del Fondo de Capitalización e Inversión del Sector Rural (FOCIR) y Agroasemex, Javier Delgado; la Secretaria de Desarrollo Agropecuario del estado de Morelos, Katia Herrera; la secretaria ejecutiva de la Red Innovagro perteneciente al Instituto Interamericano de Cooperación Agrícola (IICA), Martha Escalante, en representación del titular de este organismo, Diego Montenegro; así como productores cañeros de la región.

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centros de investigación Tecnología en el campo

Aporta Colpos variedades mejoradas de frijol para pequeños productores

  • ​La Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural impulsa la investigación para el mejoramiento de cultivos estratégicos: maíz, frijol, trigo panificable y arroz.

  • ​Los programas de investigación del ramo agrícola transfieren tecnología que impulsa la autosuficiencia alimentaria y la producción de los agricultores de pequeña y mediana escala.

Ciudad de México, 29 de agosto de 2020.-El Colegio de Posgraduados (Colpos) reportó la liberación de tres variedades de frijol (OTI, CPV-F51 y CPV-F52) con características sobresalientes de producción y buena calidad nutritiva, mejoradas y adaptadas a diferentes áreas agroecológicas del país.

Estas acciones forman parte del nuevo enfoque que la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural aplica a sus programas de investigación para el mejoramiento de cultivos estratégicos: maíz, frijol, trigo panificable y arroz, con el objetivo transferir tecnología que impulse la autosuficiencia alimentaria y la producción de los agricultores de pequeña y mediana escala.

El Colpos informó que las variedades mejoradas ya forman parte del catálogo oficial del Registro Nacional de Variedades Vegetales (RNVV).

Indicó que la variedad OTI es un grano de color cremoso con manchas cafés, similar al tipo conocido como Flor de Mayo, con buenas características de cocción y de un rendimiento promedio de 2.5 toneladas por hectárea de temporal.

Se adapta, agregó, a zonas de los valles altos centrales de la República Mexicana como los de México, Puebla, Tlaxcala, Hidalgo y Ciudad de México, que coincide con alturas sobre el nivel del mar de mil 950 y dos mil 450 metros.

Refirió que tiene un ciclo vegetativo de 53 días a floración y de 130 días a la cosecha, y es tolerante a las enfermedades que se presentan en estas regiones. Se siembra a densidades de 125 mil a 165 mil plantas por hectárea y ha sido certificada por la Secretaria de Agricultura y Desarrollo Rural y el Servicio Nacional de Inspección y Certificación de Semillas (SNICS).

Fue desarrollada, dijo, por el investigador Julio Arturo Estrada Gómez, del área de Mejoramiento y Control de la Calidad Genética del Programa de Semillas del Campus Montecillo, del Colegio de Postgraduados.

Expuso que la variedad CPV-F51 es de grano color negro, que se adapta a zonas del Altiplano del estado de Puebla y Mixteca Alta de Oaxaca y tiene un rendimiento promedio, bajo condiciones de temporal, de 1.3 a 1.6 toneladas por hectárea.

Tiene una larga vida de anaquel, pues el oscurecimiento de la testa es mínimo a través del tiempo que permanece almacenada, es resistente a la sequía y es tolerante a las enfermedades de raíz, hoja y vaina, añadió.

En cuanto a su uso, se consume para alimento humano y para siembra por sus características agronómicas sobresalientes, subrayó.

En cuanto a la variedad CPV-F52, señaló que es de grano de color negro, está adaptada a zonas del Altiplano del estado de Puebla y Mixteca Alta de Oaxaca y tiene un rendimiento promedio, bajo condiciones de temporal, de 1.3 a 1.7 toneladas por hectárea.

Presenta un tipo de crecimiento de semiguía y en temporal su floración inicia a los 75 días y madura a los 115, aunque el cambio en el fotoperiodo no le afecta. Cuenta con resistencia a la falta de agua y tolera bien las enfermedades de raíz, hoja y vaina que se presentan en las áreas donde se adapta, destacó.

Las variedades CPV-F51 y CPV-F52 fueron desarrolladas por Abel Muñoz Orozco del Programa de Genética del Campus Montecillo, con la colaboración de Enrique Ortiz Torres, Pedro Antonio López y Abel Gil Muñoz, del Campus Puebla, detalló.