Por: Eduardo González Silva

* Se trata del esquema de Integración de la Red de Valor Ganadero

* México exporta ganado en pie e importa carne procesada

* Necesario ordenar la oferta de ganado

Con la finalidad de desarrollar el potencial de las empresas ganaderas y su articulación con los mercados, los Fideicomisos Instituidos en Relación con la Agricultura (FIRA) del Banco de México, a cargo de Rafael Gamboa González, aplica la metodología Integración de la Red de Valor Ganadera, destinada a aumentar el repoblamiento y la recría del hato bovino.

La estrategia pretende detectar las oportunidades de negocios con la identificación de brechas en las relaciones entre los diferentes actores, partiendo de las necesidades del consumidor, toda vez que la experiencia muestra como una constante que las redes no están articuladas en la relación Actividad Primaria – Industria.

La estrategia contempla un esquema Criador-Engordador, con la adopción de tecnologías, capacitación y asistencia técnica al productor.

Se ha identificado que existe baja rentabilidad de los criadores por periodos largos en la producción, así como alta inversión, lo que impide la apropiación de poco valor agregado, la escasez en la proveeduría de becerros del hato nacional, criadores con infraestructura subutilizada, falta de liquidez de las empresas, además de que México exporta ganado en pie e importa carne procesada.

Hay un diagnóstico que señala la falta de articulación entre el criador y el engordador, lo que genera lamentablemente el intermediarismo, con el consiguiente incremento en los precios de acopio del ganado, para los corrales de engorda.

Ordenar la oferta de ganado

 La situación anterior,  lleva a que no haya seguridad de abasto, de tal manera que la infraestructura esté subutilizada, y a que no haya un control de calidad, lo cual dificulta tener la certificación para acceder a los mercados de mayor valor agregado.

Así se identifica también que es indispensable ordenar la oferta de ganado de zonas productoras con los corrales de engorda.

De esa forma, la Red contempla articular mediante un esquema financiero y de acompañamiento técnico, para que los criadores se asocien con el engordador para realizar el desarrollo de becerros de 200 kg hasta los 350 kilos (media ceba), y su posterior finalización en corrales especializados.

La modalidad de operación vislumbra en lo individual que un criador desarrolle su ganado y lo venda a un engordador. Otro renglón de la estrategia es la maquila, en la que un engordador desarrolla su ganado en los potreros del criador. La aparecería, en la cual un criador desarrolla el ganado del engordador mediante un convenio de aportación y distribución de beneficios previamente acordados.

La renta, vislumbra por igual, que un criador rente a un engordador su infraestructura productiva para realizar la media ceba. Este proyecto considera apoyar el desarrollo de becerros con créditos de avío para dar liquidez a las empresas y sus costos de producción, lo cual contribuye a consolidar la oferta y atender la demanda de los corrales de finalización de ganado (engordadores) y su integración a la Red de Valor

En el estado de Veracruz, se ha iniciado la ubicación de empresas, con infraestructura productiva disponible para la desarrollo de becerros en praderas. La vinculación con apoyos, es otro de los puntos de la estrategia, para desarrollar becerros a media ceba, con inversión en praderas, instalaciones y maquinaria.

En este esquema se aprovecha la capacitación para buenas prácticas ganaderas y zoosanitarias, manejo de praderas, nutrición animal y organización de productores. Con esquemas financieros para el criador, acompañados de un seguro ganadero y producción por contrato, así como apoyos de SAGARPA-Fomento pecuario para praderas.

A ello, se aplican apoyos para estudios y crédito con la finalidad de instrumentar sistemas de control para trazabilidad e inocuidad, la correspondiente certificación de los procesos, y servicios de garantía especializados de FONAGA y FEGA.

La Red de Valor Ganadera, tiene como meta aumentar la productividad, rentabilidad y sustentabilidad de las unidades de producción de grupos de pequeños y medianos productores, con la asistencia técnica, la capacitación y el financiamiento, favoreciendo la organización e integración a la red de valor de carne de bovino.

Así, se establece la mejora en las unidades de producción bovina de doble propósito y de becerros, facilidad en el financiamiento a los productores para la integración de nuevos componentes tecnológicos e infraestructura a sus unidades.

Propiciar la integración de los productores de becerros con los finalizadores para fortalecer la cadena de valor y aumentar en forma equitativa sus ingresos, así como con los proveedores de insumos. Mejorar la genética de los hatos productores de doble propósito y de becerros con mejores características cárnicas.

De igual forma, se tiene previsto fomentar y fortalecer prácticas de manejo sustentables en los sistemas de cría y desarrollo en pastoreo, utilizando la normativa existente de sanidad e inocuidad.

Financiamiento máximo  

El FIRA tiene un monto máximo de financiamiento equivalente a 160,000 UDI´s, y considera como valor promedio para vacas y vaquillas de $16,000.00/cbz, y en lo que se refiere al monto máximo a financiar en crédito refaccionario éste es equivalente al valor promedio de un vientre por el 50 por ciento del número de su inventario, con un valor de referencia $3,500.00/cbz.

El esquema observa la inversión para el desarrollo de vaquillas y sementales, ordeñadoras y tanques fríos, cercos eléctricos, sistemas de distribución de agua en potreros, equipo para inseminación artificial, establecimiento de praderas y bancos de biomasa, galeras para ordeña, corrales de Manejo y ensiladoras y molinos, además del capital de trabajo.

La ganadería bovina es una actividad productiva de ciclo largo, por lo que es importante tener paciencia y no esperar resultados espectaculares a corto plazo, precisa el FIRA.

Destaca, que el impacto productivo y económico, es importante, aunque no deja de ser limitado frente al enorme reto que significa una actividad ganadera que ocupa casi el 50 por ciento, del territorio nacional en el que participan un número destacado de productores.

Para los créditos de avío en la primera etapa, se tiene una cantidad de hasta $9,000.0 por becerra, la segunda etapa es conservar las vaquillas producidas e incorporarlas al hato productivo mediante un crédito refaccionario por un período de 5 años para su amortización. El proyecto considera apoyar el desarrollo de las becerras propias destetadas (mayores a 200kg) con créditos de avío anuales y su posterior refaccionario.

El FIRA menciona que el éxito del proyecto radica en que cada año la vaca quede preñada, la asistencia técnica en manejo, nutrición y sanidad son primordiales para asegurar la mejor condición de la vaca, y de que la capacitación en inseminación artificial es fundamental.

Finalmente, se precisa que las organizaciones ganaderas deben asumir un rol proactivo en la operación de las estrategias, definir en coordinación con las Empresas Eje, las materias primas ideales para sus procesos productivos, con el acompañamiento técnico, e inducir la producción de las materias primas ideales a nivel de campo, generar los esquemas financieros que le permitan a los productores tener acceso a procesos de crédito más eficientes, ágiles y competitivos.