Ciudad de México, 11 de marzo.- El Senado de la República, aprobó por unanimidad, con 93 votos, la reforma al artículo 2 de la Constitución Política para reconocer al español y las 68 lenguas indígenas, con sus variantes lingüísticas, como lenguas nacionales.

De esta manera, las lenguas indígenas forman parte del patrimonio cultural de la nación, por lo que el Estado promoverá su preservación, estudio, difusión, desarrollo y uso, así como una política lingüística multilingüe, que propicie que alternen en igualdad con el español en todos los espacios públicos y privados.

Para otorgar mayor claridad y certeza jurídica a la redacción de la propuesta que envió la Cámara de Diputados, así como evitar cualquier trato diferenciado, el Senado agregó al proyecto los 68 nombres de las lenguas indígenas que se hablan en el país, así la Lengua de Señas Mexicana.

El proyecto de decreto establece que el Estado reconoce como lenguas nacionales el Español, Akateko, Amuzgo, Awakateko, Ayapaneco, Cora, Cucapá, Cuicateco, Chatino, Chichimeco, Chinanteco, Chocholteco, Chontal de Oaxaca, Chontal de Tabasco, Chuj, Ch’ol, Guarijío, Huasteco, Huave, Huichol, Ixcateco, Ixil, Jakalteko, Kaqchikel, Kickapoo, Kiliwa, Kumiai, Ku’ahl, K’iche’, Lacandón y Mam.

Así como al Matlatzinca, Maya, Mayo, Mazahua, Mazateco, Mixe, Mixteco, Náhuatl, Oluteco, Otomí, Paipai, Pame, Pápago, Pima, Popoloca, Popoluca de la Sierra, Qato’k, Q’anjob’al, Q’eqchí’, Sayulteco, Seri, Tarahumara, Tarasco, Teko, Tepehua, Tepehuano del norte, Tepehuano del sur, Texistepequeño, Tojolabal, Totonaco, Triqui, Tlahuica, Tlapaneco, Tseltal, Tsotsil, Yaqui, Zapoteco y Zoque, así como la Lengua de Señas Mexicana.

Estas lenguas, precisa la reforma constitucional que se envió a la Cámara de Diputados, tendrán la misma validez en términos de la ley.

El presidente de la Comisión de Puntos Constitucionales, Martí Batres Guadarrama, afirmó que se trata de un acto de justicia histórica que reconoce la riqueza pluricultural de nuestro país.

Se calcula, relató, que cuando llegaron los españoles a estas tierras se hablaban aproximadamente 170 lenguas indígenas; de esas, cien han desaparecido y eso debe llamarnos a la indignación histórica; pero al mismo tiempo, acotó, es asombroso que, después de 500 años, se sigan hablando 68 lenguas indígenas que han sobrevivido a todo.

Por el PRI, la senadora Sylvana Beltrones Sánchez destacó que las lenguas indígenas no sólo son métodos de comunicación, sino que son sistemas de conocimiento que se han desarrollado a través de la historia, por lo que son fundamentales para la identidad de los pueblos y la conservación de las culturas.

La senadora Susana Harp Iturribarría, de la bancada de Morena, denunció que las poblaciones hablantes de lenguas indígenas se han reducido hasta el punto de casi extinguirse, lo cual representa un acto de discriminación estructural. “Estas son acciones afirmativas para reconocernos y vivirnos en la fiesta de las culturas”.

Por el PAN, la senadora Xóchitl Gálvez Ruiz aseveró que, con el reconocimiento constitucional de las lenguas indígenas, se espera que las políticas lingüísticas en México fortalezcan realmente a las comunidades indígenas y sus habitantes, pues “es necesario escuchar a los pueblos indígenas en sus lenguas; que su validez dentro de la Ley no sea sólo en el papel”.

El senador Salomón Jara Cruz, de Morena, manifestó que el dictamen representa un ejercicio reivindicatorio, que quedará enmarcado como una de las grandes decisiones de esta legislatura. Consideró que reconocer a las diversas lenguas de los pueblos originarios, forma parte esencial el futuro del país, cuya principal riqueza es su pluriculturalidad.

Del PVEM, el senador Raúl Bolaños-Cacho Cué afirmó que la riqueza moral de esta reforma reside en el respeto y reconocimiento que se otorga a las lenguas indígenas, con la misma fuerza y validez que al español. Esta medida, agregó, ayudará a fortalecer y preservar el habla de los pueblos de México.

Este proyecto se devolvió con cambios a la Cámara de Diputados para sus efectos constitucionales. (Redacción MEXICAMPO).