Ciudad de México, 12 de enero.- Gracias a trabajo de técnicos del Senasica y productores hortofrutícolas, se ha consolidado el estatus fitosanitario privilegiado de México, al estar libre de más de 900 plagas exóticas de importancia cuarentenaria.

El Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica), informó que las acciones de control y erradicación contra la mosca del Mediterráneo Ceratitis capitata (Wiedemann) en territorio chiapaneco resultaron efectivas

Disminuyó la población de la plaga a niveles manejables lo que ha dejado de representar un riesgo mayor para la producción agrícola local y del país.

La directora del programa Moscamed, Maritza Juárez Durán, confirmó que con base en la instrumentación del Dispositivo Nacional de Emergencia (DNE), la colaboración del gobierno del estado y del sector productivo se ha contenido el avance de la plaga, y en gran parte del territorio chiapaneco se han cumplido entre dos y tres ciclos biológicos sin que se detecten nuevos especímenes.

“Si bien la plaga ha sido replegada de manera exitosa a la frontera con Guatemala, aún existen territorios donde hace falta instrumentar acciones fitosanitarias, principalmente en zonas donde los pobladores han impedido el acceso de los técnicos del organismo de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural”.

Precisó que con el acompañamiento del gobierno estatal se busca concientizar a los pobladores, para que permitan llevar a cabo las medidas de control mecánico, químico y biológico correspondientes.

De acuerdo con datos del Senasica, de enero a octubre de 2020, los técnicos mantuvieron en operación permanente en Chiapas alrededor de 16,000 trampas, 3,500 más que en 2019, las cuales fueron revisadas 425,922 ocasiones, 30 por ciento más que en el mismo periodo del año pasado.

Con el trampeo, los especialistas identificaron que el mayor número de incursiones se concentró en el área cafetalera, por lo que las acciones de control químico, mecánico y biológico se dirigieron principalmente a esa área.

Se instalaron 251, 673 estaciones de cebo, las cuales utilizan atrayentes específicos a base de proteína de origen animal para atrapar a las moscas. Adicionalmente, se destruyeron 551, 054 kilogramos de frutos hospedantes de la plaga.

El personal técnico ha realizado aspersiones terrestres de producto orgánico en 139 mil 246 hectáreas y aéreas en 31,971 hectáreas.

Como parte de la estrategia de erradicación, se han liberado 20,248.000 de moscas del Mediterráneo estériles, 14,932 millones producidas en la planta de cría y esterilización Moscamed, ubicada en Metapa de Domínguez, Chiapas, y 5,316 millones procedentes de la planta El Pino, Guatemala.

También, como método de control biológico, se liberaron 882,000.000 de avispas parasitoides Diachasmimorpha longicaudata, las cuales son enemigas naturales de la mosca del Mediterráneo. Esta cifra es cuatro veces mayor que la registrada en el mismo periodo de 2019.

El parasitoide fue liberado en más de 31,000 hectáreas en los municipios de Chicomuselo, Ocosingo y La Independencia, Chiapas, lugares con altos registros de larvas de la plaga, y que son de riesgo por ser áreas extensas de producción de café.

Cabe recordar que a partir del 21 de septiembre del año pasado, con la publicación en el Diario Oficial de la Federación (DOF) del DNE, las medidas de erradicación fueron ampliadas a 35 municipios del estado, con lo cual también se estableció la regulación de la movilización de productos vegetales en un sector de 7.2 kilómetros cuadrados.

Para evitar que productos hospedantes de la plaga salgan del área cuarentenada, 82 oficiales del Senasica y 24 técnicos de los Comités de Sanidad Vegetal y de Protección Pecuaria de Chiapas, laboran en 13 puntos de verificación interna, en las principales zonas de riesgo.

Por el trabajo de técnicos y productores hortofrutícolas, México tiene un estatus fitosanitario privilegiado, al ser libre de más de 900 plagas exóticas de importancia cuarentenaria, incluida la mosca del Mediterráneo, considerada como una de las más devastadoras a nivel mundial por su capacidad de dañar a más de 200 especies de frutas y hortalizas.

El país está considerado libre de esta plaga desde hace más de 30 años, situación que impacta positivamente en el resto de los agricultores nacionales, que cultivan más de 1.9 millones de hectáreas, con una producción anual de 21.0 millones de toneladas y un valor comercial estimado en 174,287.000 pesos.

Gran parte del éxito de esta labor proviene del trabajo de vigilancia epidemiológica que operan los técnicos de la Secretaría de Agricultura, quienes buscan permanentemente al insecto en todo el territorio nacional, por lo que cuando detectan un brote se implementan acciones de manera inmediata.

Prueba de lo anterior, es el seguimiento que se lleva a cabo en Manzanillo, Colima, donde en marzo de 2020 fue erradicado un brote de la plaga detectado en 2019.

En ese lugar, el Senasica decidió mantener el centro de operaciones de campo, el cual monitorea 307 trampas a las que se les realizaron más de 4,000 revisiones, sin encontrar capturas de la mosca del Mediterráneo. (Redacción MEXICAMPO).