Ciudad de México, 23 de febrero.- Exentar la producción nacional de vino del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IESPS), propuso la senadora Alejandra del Carmen León Gastélum.

La legisladora del PT presentó una iniciativa para reformar la ley del cobro del IESPS, ya que el actual marco fiscal afecta gravemente a la industria vinícola, ya que esta bebida se grava con 26.5 por ciento de IEPS, 16 por ciento de IVA y otra carga de 4.5 por ciento de impuestos locales, lo que puede representar hasta 50 por ciento del valor de una botella.

En otras palabras, “la carga fiscal que soportan nuestros vinos hace sumamente difícil que puedan competir en condiciones equilibradas con sus similares extranjeros”.

Indicó que esta situación también dificulta proyectos trascendentes para esta industria, como el Plan Rector 2018, el cual busca incrementar de 6,000 a 20,000 hectáreas la plantación de vid en territorio nacional para 2025, subir a 50 por ciento la participación del vino mexicano en el mercado interno, así como aumentar el volumen de exportaciones en los próximos años.

León Gastélum, refirió que el consumo per cápita de los consumidores mexicanos pasó de 250 mililitros en 2002, a 960 mililitros en 2017; es decir, casi se triplicó, pero “sigue siendo una cantidad menor en comparación con los 50.2 litros anuales per cápita de Francia, los 43.25 de Italia o los 21.87 de Argentina”.

Además, agregó, es muy importante considerar que aunque el consumo nacional de vino haya registrado aumento significativo, el 70 por ciento de la participación en nuestro mercado corresponde a vinos importados, mientras que los nacionales tienen el restante 30 por ciento.

Ello se explica, en gran medida, por las ventajas fiscales que los vinos extranjeros tienen en sus respectivos países de origen. En Italia y España, ejemplificó, esta bebida tiene una tasa de impuesto especial del cero por ciento.

La senadora dijo, que además de la presión fiscal referida, la crisis provocada por la pandemia de Covid-19 ha afectado a esta industria, debido a las restricciones oficiales impuestas a la actividad restaurantera, comercial, recreativa, turística y a todas aquellas de las que depende el consumo de vino.

Por ello, consideró fundamental que el Estado mexicano contribuya al fortalecimiento de esta industria -que genera más de 7,000 empleos directos en los estados productores-, mediante estímulos fiscales que la hagan más competitiva a mediano y largo plazo, tanto en el mercado nacional como en los mercados internacionales. (Redacción MEXICAMPO).