SAO PAULO, Brasil, 30 de octubre.- Con estrecho margen de ganancia el izquierdista Luiz Inácio Lula da Silva, ganó en segunda vuelta las elecciones presidenciales del gigante Sudamericano, a su oponente el ultra conservador Jair Bolsonaro, ahora mandatario saliente.

El candidato del Partido del Trabajo, deberá tomar posesión el 1o. de enero del 2023, como presidente por tercera ocasión del tercer país mayor productor de alimentos en el mundo, y el primero en proteína animal.

Lula da Silva, fue destituido por acusaciones de corrupción, que luego fueron anuladas, aunque debió pasar 580 días en la cárcel. “Me quisieron enterar vivo y aquí estoy”, dijo en su primer mensaje a la nación como candidato triunfador, mencionó que Brasil está en una situación muy difícil, pero que puede encontrar la salida para vivir en armonía.

Habló de restablecer el diálogo entre el gobierno, partidos políticos, gobernadores, religiones y la sociedad civil, para que “prevalezca el amor sobre el odio, la verdad venza a la mentira, y la esperanza sea mayor que el miedo”.

“No existen dos Brasil es un solo país una gran nación, nadie quiere vivir en una familia donde reina la discordia, es momento de la unidad en las familias, establecer lazos, nadie quiere vivir en un país dividido, en permanente estado de guerra, este país necesita de paz y unión, este pueblo ya no quiere más peleas, está cansado de ver al otro como un enemigo y tener miedo de ser destruido… nosotros escogimos la vida”.

Reconoció que su país tiene un desafío inmenso, que es necesario reconstruirlo en la política, la economía, la gestión pública, la armonía institucional, “necesario reconstruir el alma de este país, recuperar la generosidad, la solidaridad, el respeto a las diferencias y el amor al prójimo, regresar la alegría de ser brasileños y el orgullo verde amarillo de nuestro país”.

“Vamos viendo lo que nos une, dejando de lado nuestras diferencias”. En su discurso consideró llevar a Brasil a lo que llamó la normalidad democrática, consagrada en la Constitución, la armonía con el poder legislativo y judicial, sin intentos de intervenir ni coptar, normalidad democrática consagrada en la Constitución, que establece las obligaciones de cada uno de los poderes, de las fuerzas armadas…, que rige nuestra existencia colectiva y nadie está por encima de ella”.

Recordó que la semana pasada el papa Francisco, dedicó oraciones, para que Brasil saliera de la intolerancia y la violencia.

Afirmó que las decisiones para los 215 millones de habitantes de su país, no van a ser tomadas en confidencialidad a la media noche, sino después de amplio diálogo con la sociedad, los grandes problemas del mundo se pueden resolver con el diálogo y no con la fuerza bruta, que nadie dude de la fuerza de la palabra”.

Consideró que se enfrentó a una maquinaria de estado para impedir que obtuviera el triunfo, agradeció a los medios de comunicación que le brindaron su apoyo, así como a los quienes votaron a su favor, y quienes lo hicieron en contra, ya que cumplieron con su compromiso ciudadano.

Se refirió a la Inclusión social, la fraternidad, que en la contienda electoral la población no solo escogió a quien lo va a gobernar, sino el deseo del pueblo brasileño por tener libros en lugar de armas, “quiere cultura porque la cultura alimenta nuestra alma, no ha perpetuar la desigualdad”.

Mencionó que fortalecerá las políticas del por qué de “la violencia contra las mujeres, que ganen el mismo salario en el ejercicio de la misma función, enfrentar sin tregua el racismo, el prejuicio, y la discriminación, de blancos, negros e indígenas”, para que tengan los mismos derechos y las mismas oportunidades.

Un amplio discurso en el que toco distintos temas. “Hoy le decimos al mundo que Brasil está de vuelta, el mundo extrañó a ese Brasil soberano que hablaba de igual a igual con los países más ricos y poderosos, que contribuía con el desarrollo de los países más pobres, que apoyó el desarrollo de los países africanos, con inversión, cooperación y transferencia de tecnología”.

“Que trabajo por la integración de América Latina, de América del sur y del Caribe, que fortaleció Mercosur, y ayudó a crear el G20, la CELAC y los BRICS”, que ya no es el momento de su país de jugar el triste papel de paria del mundo.

“Vamos a recuperar la credibilidad de Brasil para que los inversores nacionales y extranjeros dejen de vernos como si fuera fuente de ingreso y pasen a ser nuestros socios para retomar el crecimiento con inclusión social y sostenibilidad medio ambiental. Queremos comercio internacional más justo, no queremos acuerdos que condenen a nuestro país al eterno papel de exportador de comodities y materias primas”.

Para invertir, dijo, en la economía verde apoyar la creatividad de nuestros empresarios, queremos exportar también inteligencia y conocimiento, vamos a luchar nuevamente por nueva gobernanza global que más países formen parte del Consejo de Seguridad de la ONU, eliminar el derecho al veto.

Destacó que Brasil está preparado para retomar su protagonismo contra la lucha climática, “protegiendo sobre todo nuestra selva amazónica”.

DEFORESTACIÓN CERO

“Brasil y el mundo necesitan de una amazonia viva, un árbol en pie vale mucho más que toneladas de madera extraída ilegalmente…, vamos a retomar la vigilancia y monitoreo de la amazonia, vamos a combatir cualquier actividad ilegal sea minería, extracción de madera, y también ocupación agropecuaria. Vamos a promover el crecimiento sostenible de las comunidades que habitan la región, vamos a demostrar que es posible generar riqueza sin destruir el medio ambiente”.

Sostuvo que Brasil estará abierto a la cooperación internacional para preservar la amazonia, “queremos la pacificación ambiental, no nos interesa la guerra por el medio ambiente, estamos preparados para defender el medio ambiente,

Con 99.17 por ciento del conteo de votos, Lula obtuvo el 50.85 por ciento de los votos, es decir 59 millones 801,287 sufragios; mientras que Bolsonaro obtuvo 49.15 por ciento, 57 millones 810,805.

Conocido el resultado de los conteos Andrés Manuel López Obrador, presidente de México, envió un mensaje a Lula: Ganó Lula, bendito pueblo de Brasil. Habrá igualdad y humanismo.

A su vez, Alberto Fernández, mandatario de Argentina, expresó: ¡Felicitaciones @LulaOficial !Tu victoria abre un nuevo tiempo para la historia de América Latina. Un tiempo de esperanza y de futuro que empieza hoy mismo.

«Acá tenés un compañero para trabajar y soñar a lo grande el buen vivir de nuestros pueblos».

Por su parte, Gabriel Boric, de Chile, dijo: Lula. Alegría!. Gustavo Petro, de Colombia, a través de un video expresó: Lula da mensaje tras ganar elección presidencial de Brasil. (Redacción MEXICAMPO).