Un grupo de 40 representantes de 23 institucionales nacionales e internacionales, observarán la Consulta que se hará a los pueblos mayas de Yucatán y Campeche, sobre la siembra de soya genéticamente modificada.

La conformación de esta Misión de Observación para la Consulta Indígena Maya que se realizó en días pasados, se dio a solicitud de varias comunidades convocadas a participar en dicha consulta y con el objetivo de vigilar que no se violen los principios internacionales en la materia.

Como se recordará el 4 de noviembre de 2015, la Segunda Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) falló a favor de comunidades mayas de Yucatán y Campeche al suspender el permiso otorgado por la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Social, Pesca y Alimentación (SAGARPA) a la empresa Monsanto para la siembra comercial de 253, 500 hectáreas de soya genéticamente modificada en siete entidades del país, incluyendo a las tres que integran la Península de Yucatán.

De acuerdo con la sentencia de la SCJN, las autoridades federales violaron, en perjuicio de los quejosos, el derecho a la consulta previa, libre, informada y culturalmente adecuada a las comunidades mayas de Yucatán y Campeche, por lo que el permiso de siembra de soya genéticamente modificada fue suspendido hasta que se realice la consulta.

El pasado 31 de marzo y 1 de abril, las primeras comunidades mayas de los municipios de Hopelchén y Tenabo, respectivamente, en Campeche, acaban de ser convocadas a esta consulta por parte de la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas (CDI), la Comisión Intersecretarial de Bioseguridad de los Organismos Genéticamente Modificados(CIBIOGEM), el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (SENASICA) y la SAGARPA, del gobierno federal, anunciándose que ésta comenzará el próximo 14 de abril.

El objetivo de la Misión de Observación es monitorear y documentar el proceso de Consulta, vigilando que se realicen con apego al mandato de la sentencia de la SCJN y a los estándares de derechos humanos y derechos de los pueblos indígenas que debe cumplir el Estado mexicano.

Las instituciones participantes aclararon que llevaran a cabo la observación de la consulta con rigor técnico e imparcialidad,  cuidando que los derechos de las comunidades mayas no sean vulnerados por el gobierno y la empresa Monsanto.

Expresaron que sus reportes serán dados a conocer ampliamente a la opinión pública nacional e internacional, a tomadores de decisiones y especialmente a la SCJN, que debe vigilar el cumplimiento estricto de la resolución.

En esta primera etapa de la consulta, denominada de Acuerdos Previos, las comunidades fueron convocadas a elegir libremente a sus representantes, lo cual debe realizarse con respeto a los procedimientos y formas de decisión del pueblo Maya. Derivado de las primeras acciones de observación, la Misión de Observación manifiesta su preocupación por los siguientes hechos:

  • La invitación por parte de un funcionario, en la reunión previa de Hopelchén, Campeche, a que un ciudadano se inscribiera como representante comunitario, sin tener el aval ó nombramiento de su asamblea (órgano máximo de decisión según sus usos y costumbres). Esto se podría conformar en una violación del principio de consulta culturalmente adecuada, y más grave aún, de repetirse puede llevar a contar con delegados/as que no informen, representen y recojan la opinión real de sus comunidades
  • Si bien la convocatoria escrita fue emitida en idiomas español y maya, las reuniones previas hasta ahora se han realizado solo en español, sin el ofrecimiento del apoyo de intérpretes.
  • La afirmación por parte de funcionarios federales convocantes, desde la primera sesión de trabajo en Tenabo, Campeche, de que la actividad de siembra de soya transgénica (sobre la cual se está solicitando el consentimiento de las comunidades), no afecta a la producción de miel, que es el principal medio de vida de los mayas, podría conformarse en la violación al principio de consulta informada.
  • Los ofrecimientos a una de las autoridades comunitarias y a uno de los demandantes, para aceptar proyectos y obras públicas gubernamentales, a cambio de la aprobación del permiso que se consulta. Esto es de hecho ya una primera violación a los principios de consulta libre y de buena fe.
  • La Misión de Observación cuenta con dos sedes, una en la Ciudad de México y otra en la Península de Yucatán, lo cual nos permitirá estar presentes en la vigilancia y documentación de todas las etapas del proceso de consulta —acuerdos previos, informativa, deliberativa, de acuerdos, y de ejecución y seguimiento— e informar a la opinión pública mexicana y a la comunidad internacional del avance y calidad de tal proceso. La Misión de Observación está hasta el momento conformada por las siguientes personas e instituciones:

Colegio de Antropólogos de Yucatán, A. C.; Oxfam México;  Investigador/es del Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social, Península de Yucatán;         Investigador/es del Instituto Nacional de Antropología e Historia-Centro INAH, Yucatán;         Campaña Sin Maíz No Hay País; Investigador/es de la Universidad Autónoma de Campeche; Vía Orgánica A.C.; Investigador/es de la Universidad Autónoma de Yucatán; Greenpeace México; Fundar, Centro de Análisis e Investigación, A.C.;  México vía Berlín e. V.

Así como el Centro de Derechos Humanos “Fray Francisco de Vitoria OP”, A.C.; Educación, Cultura y Ecología, A. C.; Red Nacional de Organismos Civiles de Derechos Humanos “Todos los  Derechos para Todas y Todos”; Servicios y Asesoría para la Paz, A. C. (SERAPAZ); Comisión Mexicana de Defensa y Promoción de los Derechos Humanos; Kookay, Ciencia Social Alternativa A.C.; Centro de Investigación de la Efectividad de los Derechos Humanos; Radio Yu’Yuum; Investigación y Educación Popular Autogestiva, A. C.; Diálogo y Movimiento, A.C.