El Centro de Estudios para el Desarrollo Rural Sustentable y la Soberanía Alimentaria (CEDRSSA) de la Cámara de Diputados reveló que la propiedad ejidal y comunal actualmente ocupa una superficie de 105 millones de hectáreas (has), equivalente al 52 por ciento de la nacional.

Sin embargo, denunció que hay poca información sobre las características y actividades productivas en los ejidos y comunidades, y de ahí la importancia de identificar el tipo de labores que realizan, ya que por lo general en un mismo núcleo agrario se efectúan dos o más.

Un primer dato, expuso, es que el 98.6 por ciento de los núcleos agrarios reportó actividades agropecuarias o forestales, incluyendo recolección silvícola. Una proporción importante incorpora otras, con recursos minerales y no minerales; pesqueras y acuícolas; de artesanías; de servicios turísticos (sólo en el 3 por ciento), y algunas industriales (aserraderos, muebles de madera, alimenticia y de bebidas).

En el documento “La propiedad social rural y su perfil productivo”, el CEDRSSA evidenció que desde 1992 a la actualidad, la superficie en este tipo de propiedad aumentó aproximadamente 2 millones de hectáreas para alcanzar un total de 105.1 millones de has, derivado de ajustes en la medición, proceso de regularización de tierras y diferentes aproximaciones a su medida.

Mencionó que el número de núcleos agrarios pasó de un total de 29 mil 983 en 1991 a 31 mil 980 en 2014, es decir aumentó en este periodo casi 2 mil, derivado al crecimiento de ejidos; mientras que las comunidades se mantienen prácticamente igual.

Del total de núcleos agrarios, el 93 por ciento corresponde a 29 mil 609 ejidos que se despliegan en todas las entidades, el 7 por ciento se refiere a 2 mil 371 comunidades con presencia en 29 estados y una concentración en especial en diez.

Argumentó que mientras a nivel nacional la propiedad social representa el 51 por ciento del total nacional, en 17 estados constituye 50 por ciento o menos del territorio estatal. La proporción en 15 entidades es la tenencia preponderante con más del 50 por ciento y en algunos como Oaxaca, Nayarit y Guerrero, representa el 80 por ciento, y sólo en cuatro es entre 22 y 34 por ciento de la superficie total.

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En términos del tamaño, destacan Chihuahua y Durango, con 10 y 8.3 millones de hectáreas respectivamente. El primero, predominantemente ejidal, y el segundo con un porcentaje importante de comunidades. En contraste, en siete entidades menos de un millón de hectáreas son de propiedad social y la menor superficie se ubica en Tlaxcala y el Distrito Federal.

El Centro de Estudios añadió que en la mayoría de las entidades la propiedad ejidal es la predominante, con más del 75 por ciento del total de propiedad social y en 14 representa más del 90 por ciento; Oaxaca y el Distrito Federal se distinguen por tener un mayor porcentaje de propiedad comunal (78 y 67 por ciento, respectivamente), mientras que ésta última tiene una presencia importante en Guerrero, Durango y Nayarit.

Subrayó que a diciembre de 2014 se reporta un total de 4.962 millones de beneficiados en los núcleos agrarios certificados, que se conforman aproximadamente en 75 por ciento de ejidatarios y comuneros y 25 por ciento de posesionarios.

En relación con el número de sujetos agrarios -ejidatarios y comuneros- en 1991, el total era de 3.5 millones con derechos sobre la tierra, por lo que se ha registrado un incremento importante de aproximadamente 1.4 millones más.

Sostuvo que el proceso de regularización de la propiedad social ha permitido incorporar legalmente a muchas personas que ya tenían acceso a la tierra, principalmente por filiación familiar y que con las certificaciones se han unido legalmente como sujetos de derecho de tierras, como posesionarios con derecho a parcelas.

Destacó que el incremento de propietarios se ha acentuado en 7 estados, con más de 250 mil beneficiarios en cada uno y en conjunto representan el 47 por ciento del total nacional.

En primer lugar se identifica a Veracruz con casi medio millón, seguido de Chiapas, México, Guerrero y Oaxaca, con más de 300 mil beneficiarios cada uno. En un tercer nivel, pueden señalarse Puebla y Michoacán con más de 250 beneficiarios, cada uno.

Por otra parte, el Distrito Federal, Baja California Sur, Colima y Baja California, tienen menos de 40 mil beneficiarios cada uno. En un plano intermedio se ubican 20 estados con un rango de 50 mil a 250 mil beneficiarios en cada uno.