Ciudad de México, 30 de abril.- Por la promoción a la seguridad alimentaria e inclusión social en México y América Latina, el Centro Internacional de Mejoramiento de Maíz y Trigo (CIMMYT), entregó reconocimiento a los secretarios de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard Casaubón, y de Agricultura y Desarrollo Rural, Víctor Villalobos Arámbula.

En la Estación Experimental del CIMMYT en Toluca, Estado de México, Bram Govaerts director del Centro de Investigación entregó el reconocimiento, donde se rindió tributo al científico mexicano nacido en la India, Sanjaya Rajaram, Premio Mundial de Alimentación 2014, que desarrollo más de 480 variedades de trigo de alto rendimiento y capacidad de adaptación sembradas en aproximadamente 58 millones de hectáreas alrededor del mundo, reconocido como enemigo del hambre en el mundo.

El secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard, al agradecer el reconocimiento, reafirmó su compromiso de “trabajar en el ámbito internacional como lo hemos hecho, pero ahora tendremos que trabajar más, con mayor intensidad”.

“Pensemos el gran pasado que tenemos en este centro y pongamos manos a la obra para resolver los siguientes problemas,” puntualizó Marcelo Ebrard.

Expuso que se tiene por delante el peligro de que millones de personas padezcan hambre por primera vez desde la Revolución Verde, debido al cambio climático y el conflicto geopolítico en Europa del Este, por lo que es necesario que el Centro siga adelante y ampliar sus posibilidades y perspectivas tecnológicas.

Ebrard Casaubón refirió la importancia del trabajo de Norman E. Borlaug, fundador del CIMMYT y Premio Nobel de la Paz 1970.

“Con su trabajo, hizo posible que sobrevivieran millones de personas, ¿qué número de personas? Difícil estimarlo, pero probablemente estemos hablando de la mayor aportación a la humanidad en el siglo XX (…) Y lo hizo sin afán de lucro, no fue su motivación; su motivación era ayudar a otros.”

“Sobre la relación entre México e India, el canciller refirió que son países que comparten retos comunes, principalmente el hambre y las contradicciones de la riqueza y la pobreza. Somos dos democracias muy grandes, tenemos multiétnicas, recuerden que México tiene 62 lenguas vivas, hoy; la India es un continente; somos de los países más avanzados y que más crecemos en manufactura, en nuevas tecnologías”, anotó.

A su vez, el titular de la Sader, Víctor Villalobos señaló que la contribución de Sanjaya Rajaram ha permitido a los productores de todo el mundo cosechar más de 200 millones de toneladas.

Las variedades derivadas de la investigación del CIMMYT y el Centro Internacional de Investigación Agrícola en las Zonas Áridas (ICARDA), ambos pertenecientes a la alianza global CGIAR, se siembran hoy día en más de 100 millones de hectáreas y generan beneficios económicos estimados en 3,800 millones de dólares anualmente.

A lo largo de esta administración, dijo, hemos diseñado, ejecutado y afinado, a través de la colaboración entre Agricultura y el CIMMYT, estrategias de desarrollo sostenible con enfoque sistémico que facilita la participación de los productores en cadenas de valor más integradas y eficientes tanto en México como en otros países.

Subrayó que México, América Latina y el CIMMYT, juegan un rol importante en la lucha por mejorar las condiciones de los agricultores de pequeña escala y la resiliencia de los sistemas agroalimentarios.

Ravi Singh, científico distinguido y jefe de mejoramiento global de trigo en un recorrido en la estación en Toluca, Estado de México, refirió que hoy en día, más de 300,000 agricultores cultivan maíz, trigo y cultivos asociados con tecnologías sustentables de MasAgro, en más de un millón de hectáreas en todo el territorio rural del país.

Aseguró que así como en su momento, Norman Borlaug y Sanjaya Rajaram, trabajaron para combatir el hambre a nivel mundial, habrá que retomar el liderazgo del CIMMYT y de los científicos nacionales para trabajar juntos, dar prioridad a la agricultura y construir una paz duradera basada en la seguridad alimentaria mundial.

Villalobos Arámbula al destacar que el maíz es México y México es maíz, resaltó la importancia del CIMMYT para que se mantenga en territorio nacional y sus prioridades de investigación y recursos continúen siendo administrados por el propio centro.

“Se trata del centro de investigación de mayor envergadura en el mundo en su tipo y es el resultado de uno de los más exitosos y duraderos programas de colaboración internacional”.

El embajador de India en México, Pankaj Sharma, destacó que su nación debe una gran parte de su Revolución Verde a la variedad de trigo “Sonora”, que se desarrolló en México, país que es considerado una de las cunas de la agricultura a nivel global, con una tierra arable del 15 por ciento del total de la tierra dedicada a la agricultura en el mundo.

Señaló la importancia del trigo, toda vez que el Banco Mundial ha proyectado que para satisfacer la demanda futura en 2050, con 9,600 habitantes, la producción global del cereal se tendrá que incrementar 60 por ciento con respecto al volumen alcanzado en el año 2000.

INFORME DE LA INICIATIVA CULTIVOS PARA MÉXICO

La curadora del banco de germoplasma de trigo y especialista en genotipado del CIMMYT, Carolina Sansaloni, resaltó que Cultivos para México es el principal proyecto de cooperación entre el gobierno de México, a través de la Secretaría de Agricultura y el organismo internacional, clasificado como iniciativa insignia en la aplicación de tecnologías en la agricultura sostenible y una referencia para otras naciones.

Este proyecto lleva más de una década en operación, en 28 estados, con la colaboración de más de 100 aliados nacionales e internacionales, y de instancias del sector privado y público, en 12 regiones que ofrecen infraestructura de investigación y desarrollo de capacitación para prácticas agronómicas sostenibles, explicó.

Informó que los resultados de 40 plataformas, 500 módulos demostrativos y dos mil áreas de extensión tienen impacto en más de un millón de hectáreas y benefician a 300 mil productores de maíz, trigo y frijol, con el uso de variedades de alto rendimiento.

La agricultora de maíz en Amacuzac, en el estado mexicano de Morelos, Rosalinda Muñoz Tafolla, expuso que su iniciativa de producir alimentos sanos la llevó a participar en Cultivos para México, donde el acompañamiento y asesoramiento del CIMMYT le ha permitido obtener resultados de alto impacto productivo.

Detalló que con el sistema de agricultura de conservación aprendió a mejorar las condiciones del suelo, sembró una nueva variedad de maíz, y fue apoyada para la comercialización de su cosecha, a buen precio, y la venta de 2,000 elotes (en su mayoría de 200 gramos de peso cada uno) a la Universidad Autónoma Chapingo. (Redacción MEXICAMPO).