Irene Licona Ocaña.

 Quién cuando está fuera de casa y se acerca la hora de la comida, no añora el poder comer como en el hogar: de una forma sencilla y saludable, pero con el inconfundible sabor casero.

Pensando en ello es que hace apenas unos días abrió sus puertas  “Santa Vida”, un lugar que se ha convertido en el favorito para desayunar o comer como si estuvieras en casa.

En este espacio, los ingredientes de la huerta como la papa, champiñones, calabacita, zanahoria, lechuga, brócoli, etcétera, junto con especias y condimentos tienen un papel fundamental para la elaboración de los platillos, porque “lo que se busca es volver a la raíz, es decir, volver a cocinar como se cocina en casa; de una forma sencilla, natural y nutritiva, pero no por ello menos sabrosa, afirmó Fabricio Ledda Facca, chef del lugar.

“Se ha manipulado tanto la comida a través de la cocina molecular u otro tipo de cocinas, que lo que buscamos es que Santa Vida se convierta en la mejor opción para alimentarse; de ahí que la finalidad es elaborar platillos tengan el toque casero que tanto deseamos cuando tenemos que comer fuera de casa”, argumentó.

santa vida

Luego de afirmar que  “las recetas ya no se roban, sino que son trasmitidas por las mayoras de generación en generación” agregó que el objetivo de Santa Vida es ofrecer alimentos sanos, por lo que para su preparación se utilizan alimentos frescos e incluso orgánicos; además de que el pan es elaborado artesanalmente por el chef.

De ahí que para el desayuno no podían faltar los tradicionales chilaquiles de la Huerta, cuya peculiaridad es que no están cocinados con tortilla frita en aceite sino con tortilla horneada o puesta al sol –para deshidratarse- con salsa verde y un toque de santa vida, que les da un sabor único.  Estos pueden ir acompañados con queso y crema, o si se prefiere con huevo rallado.

A unos pasos de la Zona Rosa

Enclavado en la tradicional colonia Roma –a tan sólo unas cuadras de la Zona Rosa  “Santa Vida”. Cocina de Raíz o artesanal nace de la necesidad de volver a cocinar como se cocina en casa; es decir, lo más más natural y sencillo posible, dejando a un lado los alimentos procesados, afirmó Sofía Franco, una de las propietarias.

Lo pequeño del lugar se compensa con el ambiente familiar y armónico que se percibe desde la llegada, donde los comensales son recibidos y atendidos por las dueñas del establecimiento y el chef quien gustosamente accede a realizar alguna modificación al platillo de la carta, con tal de que el cliente quede completamente satisfecho; como cuando le decimos a la mamá o quien cocine en casa, que nos prepare cierta comida, de tal o cual manera.

“El concepto de la barra fue concebido para crear una atmósfera de cercanía entre el chef y el comensal, o entre los mismos comensales; mientras que las mesitas con sombrilla, dispuestas en la parte exterior del inmueble tienen la finalidad de las personas degusten sus alimentos en un ambiente más natural”, explicó Mavel Cámara, copropietaria del restaurante.

Quien elige la barra para comer, además de observar la preparación de sus alimentos tiene la oportunidad –que pocas veces se presenta cuando uno acude a un restaurante- de interactuar el chef.

santa vida
Nuevo platillo para este fin de semana!!! Pan de campo hecho en casa, queso edam gratinado, frijoles negros machacados, roast beef y un huevo estrellado, acompañado de aguacate y berro con un toque de aceite de olivo, sal y pimienta. Yummmmmmm!!!

 

Así por ejemplo se puede optar por la sopa del día, hecha con ingredientes frescos del día o por una pasta al chile, compuesta por pasta al dente con la tradicional salsa pomodoro picante.

Las sopas –de zanahoria, champiñón, papa  y brocolí, entre otras- se preparan sin lácteos o los chilaquiles de la huerta hechos con tortilla horneada en salsa verde con toque de santa vida; los cuales van acompañados de queso y crema o con huevo rallado.

Para desayunar están los huevos, pero se ofrecen de una manera original, por ejemplo los huevos Santa Vida; huevos al horno sobre un english muffin, montados sobre espinacas a la crema, acompañados de berros y coles de brúcelas. Mientras que los  huevitos casserole; huevos estrellados montados sobre papa rallada con mantequilla y acompañado de germen de betabel.

O si prefiere un Frenchie; tostada francesa de pan artesanal en tiras, azúcar, canela y fresa, acompañada de un café de grano, té o tisana.

Algo que hace diferente a Santa Vida en relación con otros restaurantes es que los alimentos se ofertan como combos de desayunos (copa de fruta-plato fuerte- café o té) y comidas (sopa del día-plato fuerte-agua fresca).

Entre los platos fuerte está el sandwich de tres quesos, no es el típico, compuesto por queso provolone, de cabra y edam con cebollas caramelizadas y almendras finamente picadas; roast beef beef bun (queso provolone, germen de alfalfa, cebollas caramelizadas, salsa de vino tinto, acompañado con coles de bruselas o el griin sandwich, que lleva como ingredientes queso mozzarella, arúgula, espinacas, aguacate y pepino con salsa pesto.

Por supuesto no podía faltar la ensalada Santa Vida, con espinacas, lechuga, berros, arúgula, tomate cherry, pollo y queso panela con vinagreta de la casa.

Además del pan artesanal que se utiliza para la preparación de algunos platillos, Santa Vida ofrece una botanita de camote horneado, presentado en juliana con un toque picosito; galletas (de avena, chispas de chocolate y arándanos) y miel (orgánica, cruda, con mandarina, con crema de maní o mantequilla).

Entre las proyecciones de las dueñas, en complicidad con el chef está la implementación de un platillo por semana.