Más de 50% de estados con GBG, escala riesgo para la ganadería

Más de 50% de estados con GBG, escala riesgo para la ganadería

Ciudad de México, 8 de enero.- En 17 de las 32 entidades del país se ha reportado la presencia de casos activos del Gusano Barrenador del Ganado (GBG), lo que representa el 50 por ciento del territorio nacional durante 2025 e inicios del 2026, lo cual pone un riesgo a la ganadería nacional.

El 99.9 por ciento de los casos positivos se concentran en la región sur-sureste del país. Los principales estados afectados son Chiapas, Oaxaca, Veracruz, Yucatán, y Tabasco.

La plaga ha reportado que más de 1,000 millones de dólares se han dejado de percibir en exportaciones de ganado vacuno en pie, por el cierre de la frontera con Estados Unidos.

Para César Rafael Ocaña Romo, director de la consultora Nexus Agronegocios, se minimiza la amenaza del gusano barrenador en México, “todo bajo control”, “hubo hallazgos”, se prevén costos comerciales, sanitarios y de confianza.

Advierte de la estrategia de las autoridades federales que siguen el mismo “libreto”, en materia de comunicación tal como fue el caso de las llamadas “vacas locas”, que se salió de control en Inglaterra con enormes pérdidas.

En tanto la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader), a través del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica), al reconocer la presencia del GBG en 17 estados del país, estimó la reducción del 57 por ciento de los casos activos.

“Al 7 de enero de 2026 se registraron 492 casos activos de GBG, lo que representa una reducción del 57 por ciento respecto al pico de 1,145 casos reportado el 10 de diciembre de 2025.

Para la dependencia, el 95.7 por ciento de los casos se localiza en nueve estados, lo que permite focalización eficiente de las acciones sanitarias y de contención.

“La atención oportuna y los protocolos estrictos han logrado que el 95.7 por ciento -del total de 492 casos activos al 7 de enero-, se localicen en nueve estados: Veracruz, Oaxaca, Chiapas, Yucatán, Quintana Roo, Tabasco, Campeche, Guerrero y Puebla”.

Cuatro estados Jalisco, Morelos, Nuevo León y Querétaro. Otros cuatro estados (Tamaulipas, Michoacán, San Luis Potosí y Estado de México) tienen menos de diez casos.

“Para evitar la dispersión de la plaga, Senasica ha iniciado un plan emergente en Tamaulipas y el norte de Veracruz, el cual incluye vigilancia intensiva, atención directa en campo y la liberación focalizada de moscas estériles como estrategia de supresión”.

También refirió que se dispuso la “suspensión precautoria de la movilización de ganado de las zonas afectadas a engordas de Nuevo León, acompañado de un esfuerzo para fortalecer sus medidas de inspección y vigilancia”.

De acuerdo al comunicado “la nueva planta de producción de moscas estériles en Metapa de Domínguez, Chiapas, registra avance de 48 por ciento en su construcción, y entrará en operación en el primer semestre de este año, de acuerdo con lo programado”.

Con ello, indicó se duplicará la cantidad de moscas estériles con que se cuenta en la actualidad, y de esta manera, llegar a un total de 200.0 millones semanales.

Senasica, reiteró que la notificación oportuna de casos sospechosos es fundamental y que no se aplica cuarentena ni ninguna otra sanción a unidades de producción afectadas, sino medidas técnicas sanitarias preventivas y tratamiento veterinario a los animales afectados.

Las acciones que emprende Sader a través de Senasica, dijo que es parte del Plan de Acción Conjunto entre México y Estados Unidos.

Sin embargo, de los 492 casos activos de la larva de   mosca están presentes en los estados de Veracruz (125 casos), Oaxaca (103), Chiapas (96), Yucatán (86), Quintana Roo (22), Tabasco (16), Guerrero (14), Puebla (9) Campeche (8), Estado de México (7), Tamaulipas (3), San Luis Potosí (2) y Michoacán (1).

Se han contabilizado 13,335 casos acumulados de la presencia del GBG en el país, sumando a las entidades referidas la detección de casos en los estados de Nuevo León, Querétaro (con tres casos cada una), así como Morelos, dos casos y Jalisco (un caso). Entidades que hasta el momento no tienen casos activos confirmados.

De los 13,335 casos acumulados, los cinco principales estados afectados son Chiapas con 5,408; Oaxaca, 2,055; Veracruz, 1,963; Yucatán, 1,537, y Tabasco, 1,087 casos confirmados.

La principal especie afectada es el ganado bovino, con 9,526 casos, seguido por el canino con 2,862 casos;  suino (porcino); 707 casos; equino, 657 casos; ovino, 360; humano, con 101 casos detectados, caprino, 68; felino, 36; aviar,14; fauna silvestre, tres, y un caso detectado en uno mono en el estado de Chiapas.

Según Sader, a un año de la primera detección de la plaga en el país, “México cuenta con capacidades fortalecidas y una hoja de ruta clara para avanzar de la contención hacia la erradicación del GBG”.

¿QUÉ COSTO HA TENIDO LA PLAGA EN NUESTRO PAÍS?

En un análisis la consultoría Nexus Agronegocios, considera que el costo que del GBG ha tenido en nuestro país es enorme y pone en riesgo diversos aspectos de la ganadería en México.

En primer lugar, el valor de las exportaciones de ganado vacuno (bovino), se redujeron dramáticamente en más de 76 por ciento en el período de enero a octubre del 2025, en comparación con el mismo lapso del 2024, una vez que Estados Unidos, decidió cerrar la frontera de su territorio al ganado mexicano por la presencia de la larva de la mosca del nuevo mundo ((Cochliomyia hominivorax), larva conocida como gusano barrenador del ganado (GBG).

Las pérdidas por este hecho fueron, según estadísticas del Sistema de Información Económica (SIE) del Banco de México fueron del orden de los 1,090 millones de dólares, ya que durante los diez primeros meses del 2024, se logró colocar en los mercados internacionales productos por un valor de 1,425 millones de dólares, y en el mismo lapso del 2025, la cifra sólo llegó a los 335 millones en moneda norteamericana.

Afirmó por igual, que según la Sader, México ha sostenido la inversión sanitaria, por lo que al cierre de 2025, la inversión conjunta con socios estratégicos pudo alcanzar aproximadamente 2,122 millones de pesos, recursos que se destinaron a vigilancia, tratamiento, inspección, trampeo y fortalecimiento de infraestructura.

Mencionó que Sader espera que para el primer semestre de 2026, entre en operaciones la planta de moscas estériles en Metapa de Domínguez, Chiapas, que se construye inversión conjunta entre México y los Estados Unidos, por 51.0 millones de dólares, la cual tendrá capacidad de producción de 100.0 millones de moscas por semana, lo cual fortalecerá de manera sustancial la frontera biológica del país.

Aún y con conforme a Ocaña Romo el corredor Sur (zona infestada), Bajío (zona centro de contención) y Norte (zona libre), el riesgo va escalando y pone en alerta a Estados Unidos. Con la presencia de estos insectos en el tablero, el mapa ya no es “foco solo en el norte”, sino en toda la ruta desde el sur hasta centro y norte.

El especialista agropecuario, resaltó que la contención existe, pero está actuando tarde ya que las capturas aparecen hasta el segundo y tercer filtro que son el Bajío y la zona libre del norte, respectivamente.

En este caso, los ganaderos escuchan con preocupación dos mensajes a la vez: “hay control” y “hubo hallazgos”.

La traducción es simple: riesgo bajo no es riesgo inexistente. El protocolo está activo -tratamiento 72 horas antes, filtros en ruta, barridos y mosca estéril-, pero una detección en un tercer punto de control no es victoria, es una alerta operativa, explicó.

El consultor de NexusAgronegocios explicó que “hoy casi todo se detecta al ingresar a corrales de engorda, donde se concentra la vigilancia de los particulares, pero el riesgo aumenta considerablemente si el parásito salta al monte, porque en mayores extensiones territoriales el control se diluye y dificulta”.

En ese caso, se necesitan más vaqueros, trampas y liberación sostenida de moscas estériles como ya lo mostró el estado de Florida, en Estados Unidos, en 2016-2017 con venados muertos realizándose la erradicación con trampas y la Técnica del Insecto Estéril (TIE), alertó Ocaña Romo.

€n la actualidad no hay regionalización efectiva, porque el flujo del ganado para engorda cruza de la zona infestada, a través de la región de contención, a la zona Libre sin tiempo de permanencia suficiente en la zona de contención para volver a inspeccionar y romper el ciclo del insecto.

“El resultado es que la zona de contención funciona como túnel, no como cinturón. Los comunicados oficiales confirman que la detección está ocurriendo hasta el segundo o tercer punto de control, cuando se debió presentar en el primer punto de inspección al entrar el ganado por la frontera sur del país, explicó el consultor.

La larva vive 5-7 días en heridas; tratar 72 horas antes ayuda, pero no garantiza cero riesgos cuando hay viajes largos, lesiones, ombligos o aplicaciones deficientes.

El Bajío ya está en la ruta; por eso la reinspección en la franja -antes de tocar zona libre-, es el punto crítico; “la zona de contención debe ser cinturón, no túnel, esta zona definirá hasta dónde puede avanzar la plaga” detalló Ocaña.

El especialista agregó que si México persiste en mantener el ingreso de ganado centroamericano, la temporada de invierno es oportunidad para buscar una ventana de reapertura escalonada a la exportación a Estados Unidos, que muestre cero casos en los estados colindantes en la frontera norte, así como cero hallazgos positivos en las trampas del sur de Estados Unidos y norte de México.

“Tratamiento de 72 horas a la movilización de ganado y trazabilidad en 24 horas de origen, ruta, filtros y evidencia de un control operativo de calidad. En el caso del verano, la biología del insecto se acelera, hay un sesgo más restrictivo ante cualquier señal en ruta o cerca de la frontera que obliga a cierres, pausas y auditorías de corredor. Este pudiera ser un semáforo que convierta el debate en reglas medibles y comunicables, explicó Ocaña.

El Reino Unido ya vivió una crisis sanitaria y dejo una lección al mundo. Entre 1986 y hasta el 20 de marzo de 1996, negó y minimizó el riesgo humano de la Encefalopatía Espongiforme Bovina (enfermedad de las vacas locas), hasta que admitió la probable relación con la variante de la enfermedad de Creutzfelt-Jakob (vCJD).

Sin embargo, una semana más tarde, la Unión Europea cerró la salida a la carne británica. Después de diez años de calma discursiva el costo económico, reputacional y regulatorio se multiplicó. El caso se convirtió en estudio clásico de crisis comunicacional del Estado, de cómo la negación prolongada destruye la credibilidad institucional recordó Ocaña Romo.

El consultor agropecuario especificó que México no enfrenta un riesgo alimentario por consumo como sucedió en Reino Unido; el gusano barrenador es otra biología, el paralelismo está en el manejo del riesgo con un control del relato por encima del control sanitario.

La falla comunicacional es de riesgo: se requiere más prevención, Reino Unido ya pagó por aprenderlo, México tiene la ventaja de conocer el final de esa película, concluyó Ocaña. (Redacción MEXICAMPO).

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