Caída histórica la producción de granos básicos: UNTA
Ciudad de México, 15 de octubre.- Se encienden los “focos rojos” en el sector agroalimentario de México al enfrentar serio deterioro en su autosuficiencia alimentaria, ante la caída histórica en la producción de granos básicos.
Observación de Álvaro López Ríos, dirigente de la Unión Nacional de Trabajadores Agrícolas (UNTA), y quien advierte que la caída en la producción coloca al país en dependencia récord de las importaciones, con alta vulnerabilidad para hacer frente al cambio climático, envejecimiento crítico de su fuerza laboral, y marcadas desigualdades económicas.
Al analizar el Comité Ejecutivo Nacional de la UNTA la Encuesta Nacional Agropecuaria, se puede mencionar que “el campo enfrenta una tormenta perfecta: estructural y climática que pone en riesgo la seguridad alimentaria nacional”.
El CEN de la UNTA, en voz Álvaro López subrayó que a corto plazo, con la caída de la producción, se espera una inflación alimentaria ya que se apunta a una desaceleración productiva debido al impacto acumulado de factores financieros y climáticos.
Consideró que para los próximos cinco años incluido el cierre de la administración de Claudia Sheinbaum, las variables estructurales delineadas por el INEGI abren un escenario de alta vulnerabilidad si no se transforman las políticas públicas que aplica en la actualidad el gobierno federal.
El maíz blanco -base de la alimentación e identidad mexicana-, ha tocado su nivel de producción más bajo desde 2019 cuando se produjeron 25.8 millones de toneladas, ya que actualmente es de 20.4 millones de toneladas es decir, una pérdida de 5.0 millones de toneladas.
Para cubrir la demanda interna (tanto para consumo humano como para el sector ganadero e industrial), el país se ha consolidado como uno de los mayores importadores de granos a nivel mundial, y las proyecciones indican que México ya importa cerca del 58 por ciento de los granos y oleaginosas que consume, lamentó el dirigente de la UNTA.
Agregó que las importaciones totales de maíz estimadas para los ciclos actuales alcanzan un nivel histórico de entre 23 y 26.5 millones de toneladas, compuestas masivamente por maíz amarillo pero complementadas cada vez más por maíz blanco.
El pleno del CEN de la UNTA, coincidió que el campo produce bajo «una tormenta perfecta» ya que los datos del INEGI explican que la baja producción no es casualidad, sino resultado de tres factores críticos que asfixian a los productores: crisis climática extrema, costos de producción insostenibles, y falta de incentivos y apoyos.
Así, el efecto negativo de lo anterior, se refleja en lo económico y social, ya que la mesa de las familias mexicanas queda más vulnerable.
Al depender de los mercados internacionales para abastecer granos básicos como el maíz, trigo y frijol, los precios de alimentos esenciales como la tortilla, el pan, la leche y la carne quedan expuestos a factores externos como los conflictos geopolíticos, la inflación global y los fletes internacionales.
El consenso de los integrantes del Comité Ejecutivo Nacional de la UNTA, apunta a la urgente necesidad de diseñar políticas públicas integrales orientadas a tecnificar el riego, mitigar el impacto climático y devolver la rentabilidad financiera a los agricultores nacionales. (Redacción MEXICAMPO).
