Destinará la FAO 140.0 millones de dólares para sistemas alimentarios
Ciudad de México, 4 de septiembre.- La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), orientará durante los próximos seis años una cartera programática cercana a 140.0 millones de dólares, con prioridades, metas y mecanismos de cooperación técnica y financiera para transformar sistemas agroalimentarios 2026–2031.
Lo anterior, se inscribe luego de la firma del acuerdo Marco de Programación de País (MPP), entre México a través de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), y la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).
De acuerdo a la SER, el acuerdo se inscribe dentro de la cooperación internacional de México, y proyecta hacia el futuro acelerar sistemas agroalimentarios más eficientes, inclusivos, resilientes y sostenibles.
La firma estuvo a cargo del Subsecretario para Asuntos Multilaterales y Derechos Humanos de la SRE, Enrique Javier Ochoa Martínez, y Rene Orellana Halkyer, subdirector general y representante regional de la FAO para América Latina y el Caribe. Estuvo presente en el evento Alejandra del Moral Vela, directora ejecutiva de la Agencia Mexicana de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AMEXCID).
Orellana Halkyer señaló que el Marco se firma en el momento decisivo. En 2025, el hambre mundial disminuyó por tercer año consecutivo y 43.0 millones menos de personas la padecieron respecto a 2022. Sin embargo, aproximadamente 645 millones de personas aún padecen hambre y 2,690 millones no pueden costear una dieta saludable.
“El mundo ha logrado aumentar la producción de alimentos, pero producir más ya no es suficiente. Necesitamos producir mejor, asegurar que los alimentos nutritivos sean accesibles, mejorar los ingresos y las condiciones de vida de quienes los producen; y proteger el agua, los suelos, los bosques, los mares y la biodiversidad de los que depende nuestra alimentación», sostuvo el representante regional de la FAO.
Se mencionó que México llega a nueva etapa con prevalencia de subalimentación -es decir, hambre-, de 3.1 por ciento en el periodo 2023–2025, equivalente a 4.1 millones de personas. Este indicador se redujo desde el 4 por ciento registrado en 2004–2006, y se ubica entre los niveles más bajos de América Latina y el Caribe.
Según la SRE, de acuerdo con los datos más recientes de la FAO, la inseguridad alimentaria moderada o grave disminuyó de 24.9 por ciento en 2014–2016 a 16.5 por ciento en 2023-2025, lo que significa que, en aproximadamente una década, 8.6 millones de personas dejaron de encontrarse en esa condición.
“Estos avances conviven, sin embargo, con brechas territoriales y sociales: millones de personas aún enfrentan dificultades para acceder a una alimentación saludable, así como desigualdades en el acceso al agua, la asistencia técnica, la tecnología, el financiamiento y los mercados.
México es, además, potencia agroalimentaria, país megadiverso y de los principales centros mundiales de origen y diversificación de cultivos. Cuenta con ciencia, instituciones, capacidad productiva, agricultura familiar, ejidos y comunidades, pueblos indígenas y afromexicanos, así como con un patrimonio biocultural de enorme valor.
“Por ello, el MPP reconoce al país no solo como receptor de cooperación, sino como socio capaz de compartir políticas públicas, tecnologías y experiencias mediante la cooperación Sur-Sur y triangular, coordinada entre la FAO, la SRE y AMEXCID”.
A QUIÉNES BENEFICIA EL MARCO
“El Marco organiza la cooperación en tres dimensiones (personas, prosperidad y planeta), y se articula con las cuatro mejoras globales de la FAO. Mejor producción, busca elevar la productividad y la sostenibilidad y ampliar el acceso a financiamiento, tecnología y mercados, mejor nutrición impulsa entornos alimentarios más saludables, compras públicas y cadenas cortas de comercialización; mejor medio ambiente, promueve la gestión sostenible del agua, suelos, bosques y la pesca; y una vida mejor dirige protección social, igualdad de género e inclusión productiva hacia los territorios rurales”.
“Sus beneficios se concentran, en particular, en pequeños productores, mujeres rurales, juventudes, personas jornaleras y pueblos y comunidades indígenas y afromexicanas”.
El Marco mantendrá durante su implementación el carácter participativo de su formulación, con un mecanismo de seguimiento conjunto entre el Gobierno de México, a través de la SRE, la Sader y AMEXCID, y la FAO.
CARTERA CERCANA A 140.0 MILLONES DE DÓLARES
Los seis bloques de resultados del MPP representan una cartera programática cercana a 140.0 millones de dólares entre 2026-2031, de los cuales aproximadamente 54.0 millones ya tienen recursos identificados y se deberán movilizar 86.0 millones adicionales mediante cooperación internacional, fondos climáticos y ambientales, recursos nacionales, banca de desarrollo y alianzas responsables con el sector privado.
La FAO aportará capacidad técnica, conocimiento especializado, presencia territorial y acceso a mecanismos internacionales de financiamiento, en coordinación con el liderazgo de las autoridades mexicanas.
“La firma de este Marco une esas capacidades alrededor de ambición común: convertir la transformación de los sistemas agroalimentarios en resultados visibles para las personas y los territorios”, afirmó Orellana Halkyer.
“La FAO reafirma hoy su compromiso con México. Estamos preparados para transformar esta hoja de ruta en políticas más sólidas, inversiones de mayor escala y soluciones que lleguen a quienes producen nuestros alimentos y protegen nuestros recursos naturales”. (Redacción MEXICAMPO).
