San José, Costa Rica, 1o. de marzo.- Bayer Crop Science se convirtió en el primer socio estratégico de la iniciativa “Suelos Vivos de las Américas”, lanzada por el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA), para combatir la degradación de los suelos, fenómeno que amenaza la capacidad de los países para satisfacer de manera sostenible la demanda de alimentos.

Anunció Natasha Santos, vicepresidenta de Global Stakeholder Strategy & Affairs de Bayer Crop Science, compañía que mantiene con IILCA, un acuerdo general de cooperación, dirigido principalmente a promover el desarrollo agrícola y el bienestar rural y a apoyar la agroindustria de América Latina y el Caribe.

Entre las prioridades se incluye el intercambio de conocimientos agronómicos y científicos, estrategias de gestión avanzada, cooperación técnica y la ampliación de programas de capacitación para respaldar la sostenibilidad y la seguridad alimentaria.

“Como compañía científica y agrícola, Bayer trabaja para ofrecer nuevas innovaciones y modelos comerciales que ayuden a los agricultores a restaurar la salud del suelo y reducir la huella ambiental de la agricultura”.

“Nos complace ser la primera entidad privada en unirse a la iniciativa “Suelos Vivos de las Américas” y esperamos trabajar con el IICA, en la búsqueda de soluciones para satisfacer de manera sostenible la demanda de alimentos”, comentó Natasha Santos.

El director general del IILCA, Manuel Otero, resaltó la importancia de revertir la degradación de los suelos porque es un “desafío impostergable que enfrentamos”, indicando que el suelo vivo es vital para la productividad, los ingresos de los productores, la biodiversidad y el bienestar de las comunidades rurales y urbanas.

“El suelo devuelve a quienes lo tratan adecuadamente niveles crecientes de productividad y provee servicios ecosistémicos y biodiversidad. En síntesis, proporciona mayor bienestar a las familias que en él habitan”, dijo Otero, quien remarcó además “el carácter estratégico de las alianzas público-privadas”.

Mediante la cooperación técnica y junto a gobiernos, organismos internacionales, universidades, el sector privado y organizaciones de la sociedad civil, la iniciativa contribuirá a detener los procesos de degradación de la tierra y la agricultura que agotan la materia orgánica de los suelos.

Los suelos son un recurso natural esencial para el desarrollo del ser humano, por lo que mantener la salud de las tierras cultivadas constituye uno de los desafíos más importantes que la agricultura de las Américas enfrenta en la actualidad.

La degradación de los suelos, que avanza a una velocidad alarmante, amenaza la capacidad mundial para satisfacer de manera sostenible la demanda alimentaria actual y prevista. (Redacción MEXICAMPO).