Dejará La Laguna de consumir agua con arsénico
Ciudad de México, 4 de agosto.- Los habitantes de la región de La Laguna, dejarán de consumir agua con arsénico una vez que entre en operación la planta potabilizadora, la tercera más grande de México.
El proyecto a cargo de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), garantizará el suministro de “agua de calidad y proteger la salud de los habitantes de nueve municipios de los estados de Coahuila y Durango”.
Con dicha obra se dejará de abastecer del vital líquido de aguas subterráneas con presencia de arsénico, con la sustitución del suministro de pozos por agua superficial del río Nazas.
Según Conagua, se distribuirán hasta 200 millones de metros cúbicos de agua al año, para abastecer de agua potable a una población, proyectada en 2045, 2.0 millones de habitantes.
La obra tiene capacidad para potabilizar 6.34 metros cúbicos de agua por segundo, mediante 10 módulos de 0.634 metros cúbicos cada uno. Las dos plantas mexicanas con mayor capacidad a esta son Los Berros, del Sistema Cutzamala, y San Roque, al servicio de la ciudad de Monterrey, Nuevo León, y su área metropolitana.
La planta está construida sobre un terreno de 24 hectáreas, ubicado en el ejido San Jacinto, en el municipio de Lerdo, Durango, tiene un proceso que permite eliminar contaminantes convencionales del agua superficial, como coliformes y turbiedad.
Además, incorpora un proceso de tratamiento que permite cumplir los parámetros establecidos en la Norma Oficial Mexicana NOM-127-SSA1-2021 para agua destinada al uso y consumo humano.
Entre sus principales componentes están una caja de llegada, desde donde el agua se distribuye uniformemente a los 10 módulos, de los cuales tres ya están en operación; un floculador hidráulico horizontal, donde se agrupan las micropartículas de suciedad para sacarlas por gravedad; un sedimentador de alta tasa, donde se separan los sólidos agrupados en la etapa anterior; filtros; el área de cloración, y la de postcloración, que es donde concluye el proceso de potabilización.
Con la entrada en operación de esta infraestructura y el avance de las redes de distribución, se protege la salud de las familias y avanza en el cumplimiento del derecho humano al agua en una de las regiones con mayor estrés hídrico del país. (Redacción MEXICAMPO).
