25 julio, 2024

desempleo para todos

En el marco del Día Internacional de la Juventud, el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), dio a conocer que el 44.3 por ciento de los jóvenes mexicanos de entre 12 y 29 años de edad, se encuentra en situación de pobreza.

Precisó que dicho porcentaje de la población equivale a 30.6 por ciento de la población del país, es decir 37.5 millones de mexicanos. En 2016, el 50.6% de los jóvenes contaba con ingresos mensuales insuficientes para cubrir el valor de una canasta alimentaria más bienes y servicios, lo que incluye además de comida, transporte público, educación, cultura y recreación, cuidados de salud, entre otros elementos.

En materia laboral, los jóvenes son uno de los grupos de la población con mayores dificultades para insertarse en empleos formales. En 2017, del total de personas jóvenes ocupadas, 59.9% se encontraban en empleos informales.

Por lo que corresponde a su ingreso salarial, en 2017 su nivel salarial, más del 50% percibía de uno y hasta tres salarios mínimos, lo equivale a un ingreso entre 2,220 y 6,661 pesos al mes.

Hacia el cuarto trimestre de 2017, la tasa de desocupación entre los jóvenes era de 5.9 por ciento, superior a la tasa nacional de 3.3 por ciento de la Población Económicamente Activa.

Y en cuanto a la población no económicamente activa (PNEA) joven, está conformada en su mayoría por mujeres (65.9 por ciento) de las cuales, 51.1 por ciento reportó dedicarse a quehaceres del hogar y 46.3 por ciento a estudiar.

Para el caso de los hombres que forman la PNEA, 83.1 por ciento reportó dedicarse a estudiar, y únicamente 5.7 por ciento, señaló que se dedican a quehaceres del hogar. Estas cifras muestran la persistencia de roles de género relacionados con el uso del tiempo y las obligaciones domésticas entre la población joven.

En el tema de migración, en 2014, 47.8 por ciento de las personas que migraban de México tenían entre 15 y 29 años, de los cuales 64.8 por ciento argumentó salir del país en busca de mejores opciones laborales, por lo que es importante orientar acciones de política pública que proporcionen a los jóvenes las oportunidades que están buscando fuera del país.

En matrimonio y embarazo en adolescentes, para el 2015, en el país había 75,446 adolescentes entre 12 y 17 años casados. Del total de las adolescentes mujeres casadas, 42.8 por ciento tenían al menos un hijo y 77.3  por ciento no asistían a la escuela. En el caso de los hombres adolescentes casados la inasistencia escolar era de 56.1 por ciento.

De esta manera se evidencia que la maternidad temprana altera el curso de la trayectoria de vida de las y los adolescentes y condiciona las etapas posteriores de su vida.

De igual manera, un asunto que puede problematizar la transición que enfrentan los jóvenes entre la escuela (su permanencia y culminación del ciclo escolar) y el empleo, es el embarazo a temprana edad.

El MCS-ENIGH 2016, reportó que en México 613,816 mujeres de entre 12 y 19 años fueron madres. El indicador de acceso a la seguridad social fue el más alto para la población joven, presente en el 64 por ciento de esta población y además es donde existe una brecha mayor (8.2 por ciento) con el promedio nacional (55.8 por ciento).

El 41.2 por ciento de los jóvenes ocupados no tenían ningún tipo de prestación social, por lo que la presencia mayoritaria de este grupo en empleos informales puede ser una de las razones por las que este indicador es elevado.

En el ámbito rural únicamente 9.8 por ciento de los jóvenes contaba con Sistema de Ahorro para el Retiro (SAR), o se encontraba inscrito en alguna de las administradoras de fondos para el retiro (Afore), mientras que en el ámbito urbano el porcentaje fue de 29.4 por ciento.

Las condiciones laborales precarias, no son la única adversidad que enfrentan los jóvenes del país, es evidente comentó el Coneval, la dificultad para los jóvenes de acumular experiencia traducida en menores ingresos en el futuro y problemas para acceder a jubilaciones, basadas en sistemas de capitalización individual, postergación en la integración de hogares, abandono escolar, restricción de la movilidad laboral y marginación.

Ante ello, el Coneval recomienda: Fortalecer el sistema educativo de calidad y fomentar la inserción laboral de los jóvenes en el sector formal. La oferta educativa debe promover la formación integral de la persona y conocimientos orientados a las necesidades del mercado laboral.

Dar continuidad al cumplimiento de la Estrategia Nacional para la Prevención de Embarazos en Adolescentes (ENAPEA).  Alinear la legislación correspondiente a la edad mínima para el matrimonio en todas las entidades federativas tal como lo estipula el artículo 45 de la Ley General de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes.

Y generar incentivos para que los jóvenes permanezcan en la educación media y superior, atender las diferencias y adversidades que enfrenta la juventud en contextos rurales, con el objetivo de impulsar y fortalecer el capital social que continúa concentrado en ciertos sectores de la población urbana. (Redacción MEXICAMPO).

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