La Asociación Nacional de Empresas Comercializadoras de Productores del Campo (ANEC) demandó al gobierno federal que revierta las reformas Energética y Fiscal, a fin de que México recupere su soberanía y derecho al desarrollo y rechazó el gasolinazo que se aplicó a principios de este año.

En un amplio comunicado de prensa, la ANEC exige también que se revierta la Ley de Ingresos 2017 y se mantengan los precios de los combustibles al nivel en que estaban en diciembre del 2016. Además pidió que se establezca una moratoria a la importación privada de gasolinas y al sistema de formación de precios derivados de la importación y sus costos y precios de mercado.

Advierten que se debe revertir la dependencia energética, porque de lo contrario el alza de los combustibles será permanente, para ello sugieren que las refinerías de PEMEX trabajen al cien por ciento de su capacidad instalada.

En otras de sus exigencias le piden al Gobierno, aprovechando la postura que ha asumido el presidente electo de EU, de querer revisar o cancelar el acuerdo comercial,  que se renegocie o excluya del TLCAN, el capítulo agropecuario, para recuperar la soberanía alimentaria, rescatar al campo y garantizar los derechos de los campesinos y comunidades rurales a una vida digna y a preservar sus territorios, cultura y modos de vida.

En ese sentido hacen un exhorto a las organizaciones de productores para que adopten modelos de producción agroecológica con base en conocimientos integrados, producción local de bioinsumos, energía renovables, cadenas cortas de suministro y organización local autogestiva, y a romper las cadenas que nos han atado al modelo productivo de la mal llamada revolución verde que excluye a los pequeños productores y concentra los subsidios públicos en muy pocas manos.

“Se trata de dejar de producir en dólares de forma no sustentable y vender en pesos, y empezar a producir en pesos y de manera sustentable para vender en pesos (mercado interno) y en dólares (exportación). Nada nos impide tomar el camino de la productividad y rentabilidad sustentable con independencia, soberanía y sustentabilidad”, puntualizan.

La ANEC demanda al gobierno federal y al Congreso de la Unión declarar al sector agropecuario en  emergencia nacional y le pide que establezca un Programa Emergente de Rescate del Campo que incluya los siguientes puntos centrales: a) precios de los energéticos al nivel de 2016; b) masificación del programa de financiamiento al pequeño productor de la FND, preservando las tasas de 2016; c) establecimiento de precios-objetivo remunerativos para los cultivos básicos y estratégicos y la obligación de compras gubernamentales de última instancia; d) un programa apoyos integrales a los pequeños productores tal y como la ha propuesto la Iniciativa Valor al Campesino, recomendado el Coneval y ordenado la SHCP y la Cámara de Diputados. Al respecto, la Sagarpa ha sido omisa y ha preferido un diseño inercial, disperso, ineficaz y clientelar; y, e) apoyos integrales a la capacitación y asistencia técnica a través de organizaciones económicas de productores locales y no vía despachos ni prestadores de servicios profesionales.

Finalmente hacemos un llamado a las organizaciones y movimientos campesinos nacionales, regionales y locales a construir un gran movimiento nacional en torno a una agenda mínima estratégica no negociable de defensa de la soberanía alimentaria y energética del país y a evitar utilizar el gasolinazo para negociaciones parciales e inmediatistas que solo dividen, diluyen y desvían el descontento campesino.

Asimismo, hacemos un llamado a rechazar el oportunismo de partidos, gobernadores y legisladores que habiendo sido autores y cómplices del gasolinazo, quieran ahora enmascarar su entreguismo y el grave daño causado a la soberanía alimentaria y energética del país. En todo caso, antes, deben reconocer su error y ofrecer una disculpa pública.