Rocío Miranda Pérez, Presidenta de la Unidad de la Fuerza Indígena y Campesina, adelantó que el Gobierno mexicano ya se prepara para terminar el TLCAN y proteger a los agroempresarios a quienes apoyará con proyectos productivos de hasta 10 millones de pesos y para la agricultura de invernadero les destinará 2 millones pesos.

Ante la inminente cancelación de este acuerdo comercial después de 23 años, el sector de pequeños agricultores nuevamente se verá afectado, pues se prevé que sólo se les apoye con 30 mil pesos por productor.

En entrevista, aseguró que es evidente que el Gobierno Federal ya prepara el “salvavidas” de los agroindustriales para sacarlos del impacto económico mientras que deja en el olvido a poco más de 4.5 unidades productivas de pequeña y mediana escala.

Sostuvo que dicho acuerdo trilateral siempre fue un negocio de millonarios donde lo que se tocan son intereses creados por lo que la desaparición del TLCAN, es solo tiempo en momentos en que México como Estado debería estar activando el blindaje transexenal de producción, comercio y economía interna.

La dirigente campesina, indicó que si bien será un golpe para los agroindustriales “que han dependido de los subsidios de Aserca vía Sagarpa, y que tienen que ver con megaproyectos de agricultura comercial, éstos se verán apuntalados con montos de hasta 10 millones de pesos y acciones de invernadero por monto de 2 millones de pesos”.

En tanto, criticó, los productores pequeños apenas pueden acceder a 30 mil pesos por productor para sus proyectos productivos.

Por ello, insistió: “Qué se prevé… pues que el Gobierno les está haciendo sus salvavidas para resguardar su economía agroindustrial que tienen hacia el exterior y que ahora tendrán que someterse a los acuerdos de la Organización Mundial de Comercio”.

Asimismo, dijo, está previsto que Donal Trump, Presidente de Estados Unidos de Norteamérica no va a suspender su interés por proteger a sus productores o a su industria automotriz y menos dejará el tema del dumping laboral.

Hay que recordar que la práctica de vender por debajo del precio normal o en la consecución de bajos precios por parte de algunos productores gracias a que se benefician de una legislación laboral poco exigente, no es algo que le agrade a la Unión Americana pero en México difícilmente habrá salarios justos para el trabajador del medio rural como lo reclama el vecino país del norte.

Así que con los bajísimos salarios que hay en las zonas agrícolas seguirá la búsqueda de alternativas fuera del medio rural y la búsqueda de mejores alternativas con la migración para millones de mexicanos.

Por ello, se pronunció por un programa para recuperar la planta productiva nacional con diferentes matices para el norte, centro y sur del país ya que en esta última zona se concentra la mayor parte de población, la agro biodiversidad y la mano de obra que produce los alimentos en este país.