Avanza sin restricciones importación de maíz amarillo: Sader
Ciudad de México, 7 de sep.- A la solicitud de Estados Unidos y Canadá del panel de controversias dentro del T-MEC, por el tema del maíz amarillo, y la aclaración de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader), de no existir restricción alguna a las importaciones de México del grano, estás crecieron 25.5 por ciento en el primer cuatrimestre del año.
Si bien Sader subrayó que “en el decreto presidencial del 13 de febrero no existe ninguna restricción o afectación de carácter comercial”, las compras de México a Norteamérica aumentaron 1,071.000 toneladas más que en 2022, cifra récord desde 2015.
En promedio han llegado a México en los últimos años provenientes de la Unión Americana alrededor de 17.0 millones de toneladas del grano anualmente. En 2022 se pagaron 5.8 mil millones de dólares por el maíz amarillo.
De acuerdo al Grupo Consultor de Mercado Agrícolas (GCMA), en nuestro país la producción de maíz amarillo aumentó 1.0 por ciento con una cosecha de 2.4 millones de toneladas. Sader pronostica para que el 2023 se obtenga una cosecha de 3.5 millones de toneladas.
Las autoridades mexicanas estiman la reducción gradual de las importaciones de maíz amarillo para el año 2030.
Conforme al Tratado de Libre Comercio México, Canadá y Estados Unidos, las naciones norteamericanas pueden importar maíz transgénico, sólo con la condición de que no se destine al consumo humano, sino a usos forrajeros e industriales, elaboración de almidón, alta fructosa de maíz, y diversos productos industrializados.
En años recientes nuestro país ha importado 18.0 millones de toneladas de maíz amarillo de maíz, principalmente de Estados Unidos y que a inicios el año en curso se compraron pequeños volúmenes a Sudáfrica, Argentina y Brasil, que fueron al sector pecuario e industrial, “de ninguna manera para consumo humano, del cual no se puede utilizar”.
Sader subrayó que no es objetivo de México reducir al 100 por ciento la importación de maíz amarillo, pero sí disminuir entre 25 y 30 por ciento con miras al 2030, ello sin prohibir la importación de grano transgénico.
“Se trata de romper el modelo de grano-dependencia, por lo que también se impulsa la producción de semilla con la Universidad Autónoma Chapingo, y la diversificación de fuentes de alimento para el sector pecuario, como la yuca.
Para Sader, el decreto presidencial enfatiza la protección de la biodiversidad genética de maíz, por tanto prohíbe la siembra comercial de maíz transgénico en México, para evitar la contaminación a nuestros maíces nativos y también prohíbe el uso de maíz transgénico para consumo humano.
“Así en razón de dar prioridad y protección al derecho a la salud de los mexicanos, que está por encima de cualquier otro interés mercantil o comercial en el marco de cualquier acuerdo de libre comercio o inversiones”.
Al mismo tiempo dicha instancia dio a conocer que para el 2024 la Secretaría de Hacienda y Crédito Pública propone canalizar 16,266.2 millones de pesos para la producción en el sector, cantidad superior a la del 2023 que ascendió a 15,506.9 millones de pesos.
Cantidad multimillonaria la que citó Sader en el gasto para la producción, ya que a finales de la actual administración sexenal se habrán acumulado más de 81.0 mil millones de pesos.
La Sader no detalló que del 84 por ciento de apoyos directos para productores de pequeña escala y el 16 por ciento restante para los de mediana escala, han llegado a beneficiarios reales, como ha detectado la Auditoría Superior de la Federación. (Redacción MEXICAMPO).
