Nuevas estrategias para alcanzar soberanía alimentaria: Berdegué
Ciudad de México, 26 de sep.- A seis años del plazo para cumplir con la Agenda 2030 de la FAO, en materia de seguridad alimentaria a nivel global, Julio Berdegué Sacristán designado próximo titular de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader), adelantó que en el caso de México, en el siguiente sexenio se establecerán nuevas estrategias para que el país alcance la soberanía alimentaria.
Al participar en el encuentro a distancia Diálogo de Alto Nivel: Reflexiones sobre la lucha contra el hambre en América Latina y el Caribe, con el auspicio de la Organización de las Naciones para la Alimentación y la Agricultura (FAO), Berdegué Sacristán, mencionó que entre las iniciativas destaca el del fomento a la pequeña agricultura.
Dicha acción que llamó: Cosechando soberanía, será una estrategia territorial que dará servicios integrales de asistencia técnica, comercialización, crédito, seguro y provisión de bienes públicos en territorios priorizados por sus niveles de pobreza y su importancia en la pequeña y mediana producción.
Otra estrategia será la instancia: Alimentos para el Bienestar (que suplirá a la actual Segalmex), destinada a adquirir maíz, frijol, café, cacao y miel a pequeños productores, productos que serán comercializados a bajos precios, para un mercado conformado por más de 22 millones de consumidores, que habitan localidades rurales y urbanas con alta incidencia de marginación.
Se contempla también, la tecnificación del riego, que aseguró será “el más ambicioso”, de la historia de México, con la cobertura de cientos de miles de hectáreas, lo que permitirá, por un lado, aseguró enfrentar la crisis hídrica causado, por el cambio climático, además, de que en este proceso se generarán miles de empleos en el campo, con lo que habrá fuerte incremento en productividad y producción.
Refirió que en el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, en el campo hay mucho por hacer, una vez que hay 6.2 millones de personas en condición de extrema pobreza y la meta es disminuir la cifra a menos de 500,000 en los próximos seis años.
Julio Berdegué, precisó que la estrategia principal del próximo gobierno, será erradicar la extrema pobreza hacia el año 2030 y el compromiso es reducirla a menos del 2 por ciento del total de la población nacional, lo que se hará a través de la combinación de crecimiento económico e inversión.
Expuso también, que en el gobierno que está por terminar, la prevalencia de subalimentación pasó de 3.5 por ciento en el período 2018-2020, a menos de 2.5 por ciento en 2020-2022. No obstante, la inseguridad alimentaria moderada y severa entre 2017-2019 fue de 23 por ciento y aumentó a 27.6 por ciento en los años 2020-2022.
Hizo notar que de acuerdo al Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social, se reportó que la población rural mexicana con carencia de acceso a la alimentación nutritiva y de calidad, entre 2018 y 2022, cayó en 12.6 por ciento y el total nacional en 14.8 por ciento, además que la población con ingreso inferior a la línea de pobreza extrema por ingresos se redujo en 17.9 por ciento en el medio rural y en 10.4 por ciento en el total nacional.
En su participación en el Encuentro, habló que en la administración saliente hubo prioridad a la inversión pública en proyectos estratégicos en el sur-sureste del país, donde entre 2019 y 2022, esta zona del país que siempre estaba rezagada, creció 4.2 por ciento en términos reales, es decir, seis veces más que el promedio nacional.
En cuanto al Informe sobre el Estado de la Seguridad Alimentaria y la Nutrición en el mundo (SOFI 2024), la FAO reveló que se está muy lejos de alcanzar las metas del Objetivo de Desarrollo Sostenible 2 (ODS2), de erradicar el hambre y la malnutrición a nivel global.
Sin embargo, en durante los últimos tres años, América Latina y el Caribe ha logrado reducir los indicadores de seguridad alimentaria.
En América Latina y el Caribe, la tasa de hambre disminuyó del 6.9 por ciento en 2021 a 6.2 por ciento en 2023, lo que significa la reducción de 4.3 millones de personas. Aunque persisten disparidades subregionales significativas: Sudamérica registra 5.2 por ciento de su población afectada, Mesoamérica 5.8 por ciento, y el Caribe 17.2 por ciento, con el total de 41 millones de personas que aún sufren hambre en la región.
Respecto a la recuperación económica post-Covid-19, junto con el comercio y los sistemas de protección social, ha sido vital en la lucha contra el hambre y la malnutrición. Dichos avances no han sido suficientes; los niveles de hambre permanecen superiores a los previos a la pandemia, con desigualdades evidentes entre subregiones.
La movilización de inversiones en varios países de la región ha sido clave para facilitar esta recuperación, permitiendo respuesta ágil y una asignación más eficiente de recursos hacia las poblaciones más vulnerables, concluye parte del informe. (Redacción MEXICAMPO).
