Ciudad de México, 11 de enero.- Diversos intentos se han realizado  para rescatar al Lago de Pátzcuaro, sin embargo, por décadas los resultados han sido fallidos, insuficientes y rebasados por diversos factores, entre ellos el crecimiento demográfico y la contaminación por aguas residuales domésticas e industriales.

La desecación, el cambio climático, falta de financiamiento y posibles actos de corrupción, se presentan en sus 260 kilómetros cuadrados del estado de Michoacán, sitio en donde hay siete islas, que por la desecación, dejarían de ser consideradas así, que pueden quedar conectadas por tierra a causa de la disminución del nivel de agua.

De acuerdo al diputado federal José Guadalupe Aguilera Rojas del PRD, mencionó que existen múltiples investigaciones, diagnósticos y propuestas de atención para el rescate del lago, y exhortó a no perder el tiempo y retomar los programas realizables en el corto, mediano y largo plazo, “para una solución lo más pronta posible, sin que ello implique ya no realizar más investigaciones y actualizaciones”.

El lago de Pátzcuaro, escenario de múltiples obras literarias, pictóricas y cinematográficas, es importante generador de turismo y de divisas, que día con día se ve mermado por la desecación y las plagas, como la del lirio acuático.

Por la contaminación, la pesca y aún la sobrevivencia de especies nativas -como el pez blanco y el charal-, van en descenso continuo, subrayó.

La flora y la fauna silvestre -incluidos zorrillos, tlacuaches, tejones, ardillas, conejos y zorras grises-, se encuentra amenazadas por la degradación ambiental, así como actividades económicas ilegales.

Oficialmente –agregó-, se le reconocen 50 kilómetros de extensión entre sus puntos más distantes y 33 kilómetros entre los más próximos, pero tales longitudes son cada vez más irreales, y “por desgracia, cada vez menos reversibles por la continuación desecación de su costa para actividades agrícolas o ganaderas”.

Aguilera Rojas, refirió que la generalidad de quienes habitan los municipios aledaños, saldrán perjudicados a la larga, por lo que es indispensable un programa de largo alcance.

Las acciones deben comprender la restauración, saneamiento, protección, inspección, vigilancia y educación ambiental, pero también desarrollos agroecológicos, urbanos, sociales, productivos, deportivos, turísticos, y desde luego, financieros para llevarlos a cabo.

Consideró que el gobierno federal tiene que demostrar con acciones concretas su interés por el medio ambiente, y sobre todo, por el bienestar de la población michoacana.

Convocó a la solidaridad y apoyo con recursos financieros, técnicos y humanos, los trabajos recién anunciados en las alcaldías de Erongarícuaro, Quiroga, Tzintzuntzan y Pátzcuaro, para detener y revertir la invasión del lirio acuático, cuya proliferación ha hecho innavegable gran parte del Lago.

Esto -dijo- perjudicó ya a muchos miles de michoacanos que viven de actividades pesqueras, turísticas, agropecuarias y de transporte en la zona, quienes ven así agudizada la crisis económica ahondada por la pandemia del Covid-19. (Redacción MEXICAMPO).