Por ser fuentes de fibra dietética, vitaminas y minerales, y así crear conciencia de su importancia para la nutrición humana, la seguridad alimentaria y la salud, el presente año 2021 está designado como el Año Internacional de las Frutas y Verduras (AIFV), por la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

Estas plantas son ricas en vitaminas y minerales -ácido fólico, vitaminas A y C, potasio-, y sustancias fitoquímicas beneficiosas, que ayudan a reducir factores de riesgo de enfermedades no transmisibles, como el sobrepeso y la obesidad, inflamaciones crónicas, hipertensión y colesterol alto.

Una cantidad mínima de 400 gramos al día, o cinco porciones, de frutas y hortalizas es beneficiosa para la salud. Se recomienda introducir a partir de los seis meses de edad y mantener como parte habitual de una dieta saludable durante toda la vida.

La celebración estará a cargo de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), dedicada a combatir el hambre.

Sin embargo, cantidades considerables de frutas y hortalizas perfectamente aptas para el consumo, se desperdician a lo largo del sistema alimentario debido a irregularidades en la cadena de suministro.

De acuerdo a la FAO, hasta el 50 por ciento de las frutas y hortalizas producidas en los países en desarrollo se pierde desde la cosecha hasta el consumo.

Para producir una naranja pueden ser necesarios hasta 50 litros de agua. Las pérdidas de frutas y hortalizas representan un despilfarro de recursos crecientemente escasos como el suelo y el agua.

Declarado el Año Internacional de las Frutas y Verduras 2021, se tiene el objetivo sensibilizar, atraer la atención de las políticas y compartir las buenas prácticas en relación al consumo de frutas y verduras y sus beneficios nutricionales y para la salud.

Como el consumo de frutas y verduras contribuye a la promoción de dietas y estilos de vida diversificados, equilibrados y saludables, y la reducción de la pérdida y el desperdicio de frutas y verduras.

Se destacan los beneficios del consumo de frutas y verduras, y se examinan diversos aspectos del sector, el punto de vista de los sistemas alimentarios: pasando por la producción y el comercio sostenibles y llegando hasta la gestión de las pérdidas y los desperdicios.

El documento de la declaratoria, ofrece un panorama general, el marco y el punto de partida para el debate del Año, subrayando los vínculos entre las partes interesadas y las cuestiones clave que se deben considerar para la adopción de medidas durante el AIFV.

Se llama a mejorar la producción de alimentos saludables y sostenibles a través de la innovación y la tecnología, y a la reducción de la pérdida y desperdicio de alimentos.

Se destacan también, los beneficios del consumo de frutas y verduras, y se examinan los diversos aspectos del sector de las frutas y verduras desde el punto de vista de los sistemas alimentarios: pasando por la producción y el comercio sostenibles y llegando hasta la gestión de las pérdidas y los desperdicios.

“Concienciar sobre los beneficios del consumo de frutas y verduras para la salud y la nutrición y orientar las políticas hacia dichos beneficios. Promover dietas y estilos de vida saludables, equilibrados y diversificados mediante el consumo de frutas y verduras.

Difundir las mejores prácticas sobre: fomento del consumo y la producción sostenible de frutas y verduras en apoyo de los sistemas alimentarios sostenibles; mayor sostenibilidad en el almacenamiento, transporte, comercio, procesamiento, transformación, venta minorista, reducción del desperdicio y reciclaje, así como en las interacciones entre estos procesos”.

Se contempla la integración de los pequeños agricultores, en especial los agricultores familiares, en las cadenas de producción, suministro y valor locales, regionales y mundiales en aras de la producción y el consumo sostenibles de frutas y verduras, reconocimiento de las contribuciones de las frutas y verduras, incluidas las razas no mejoradas y las variedades del agricultor, a su seguridad alimentaria, nutrición, medios de vida e ingresos”.

Se considera que las frutas y verduras son las partes comestibles de las plantas (por ejemplo, estructuras seminíferas, flores, yemas, hojas, tallos, brotes y raíces), tanto cultivadas como silvestres, en estado crudo o con un procesamiento mínimo. (Redacción MEXICAMPO).