Continuará alto el precio del jitomate
Ciudad de México, 6 de mayo.- El precio del jitomate continuará al alza, por la disminución en la producción de la hortaliza en 14 por ciento, toda vez que los jitomateros nacionales ante la incertidumbre de no continuar la exportación del producto a Estados Unidos, decidieron reducir la superficie cultivada.
Al bajar la superficie cultivada, la producción nacional se proyecta que disminuirá a lo largo del 2026 en 9 por ciento. En el año en curso la producción de jitomate llegará a 2.6 millones de toneladas.
La imposición de aranceles de 17 por ciento, en la administración del presidente estadunidense Donald Trump, a las exportaciones mexicanas de jitomate, llevó a la distorsión en producción y precio del “pomodoro” (manzana de oro, en italiano).
En el informe mensual del Departamento de Agricultura norteamericano (USDA), refiere además que “el mercado interno mexicano del jitomate experimentó aumentos de precios e inestabilidad sin precedentes a finales de 2025 y principios de 2026.
“Los productores redujeron la superficie total dedicada al cultivo de tomate destinado a la exportación ante la incertidumbre”. Menciona también que los agricultores han optado por otros cultivos.
Los productores no encontraron rentabilidad en el cultivo de la fruta, lo que ha llevado “al aumento en los precios al consumidor de los tomates Saladette estándar, la variedad más consumida”.
USDA prevé que la superficie cultivada de tomate en territorio mexicano alcance 38,000 hectáreas para 2026, lo que representa la disminución de 11 por ciento respecto a 2025.
En el reporte del 2 de junio de 2026, la instancia estadounidense menciona que según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía, indicó que en 20 los estados mexicanos se registraron aumentos interanuales de precios superiores al 100 por ciento, mientras que los estados restantes registraron aumentos de entre el 68 y 97 por ciento.
“Es probable que la demanda constante mantenga los precios altos al menos hasta que comience la producción de verano en julio”.
USDA resume que la imposición del arancel antidumping de 17 por ciento a las importaciones estadounidenses de tomate mexicano, “redujo los márgenes de ganancia de los productores y las condiciones climáticas”.
La aplicación del arancel contribuirá a la disminución en la producción, lo que a su vez llevará a la reducción de 9 por ciento en las exportaciones de tomate, para alcanzar 1.8 millones de toneladas en 2026.
USDA precisa que los productores mexicanos además de la imposición arancelaria, enfrentan “las consecuencias de las bajas cosechas sufridas durante las sequías de 2025”.
La Unión Americana es el principal mercado de exportación de tomate. México, subraya, importa habitualmente más del 90 por ciento de la producción exportable.
El amplio informe prevé, que el consumo interno de tomate alcanzará las 707,000 toneladas métricas en el año calendario 2026, lo que representa la disminución de 14 por ciento respecto a 2025.
Ello, debido al “aumento de precios en el primer semestre de 2026, los consumidores mexicanos están reduciendo su consumo de tomate, especialmente en las zonas de bajos ingresos del país”.
Considera que históricamente, México exporta entre 65 y 70 por ciento de su volumen total de jitomate fresco, destinando el resto al consumo interno o a su procesamiento. Más del 90 por ciento de las exportaciones mexicanas de jitomate se envían al mercado estadounidense.
USDA reflexiona que la apreciación de la moneda mexicana, ha disminuido la cantidad de pesos que los exportadores mexicanos reciben por cada dólar de venta de tomate a los mercados internacionales.
“Según informes del sector, estos factores también han provocado cierta consolidación en el mercado y que los productores opten por otros cultivos ante la incertidumbre”.
El informe precisa que las pequeñas explotaciones están abandonando la producción a cielo abierto debido por igual, a la incertidumbre climática.
México produce tomates en 31 de los 32 estados y utiliza tres métodos de producción: a cielo abierto (baja tecnología), en invernaderos con riego automático (tecnología media), y en invernaderos con riego avanzado (alta tecnología).
La agricultura protegida (de tecnología media y alta) es el principal método de producción de tomate en México, representando aproximadamente el 65 por ciento de la producción total.
Los productores de baja tecnología obtienen entre 45 y 75 toneladas métricas por hectárea. La tecnología media ofrece rendimientos que alcanzan entre 140 y 215 toneladas métricas por hectárea. Los productores de alta tecnología (especialmente los de variedades especializadas), obtienen rendimientos más altos.
En tanto el gobierno federal el pasado 3 de mayo, dio a conocer la firma voluntaria del Acuerdo Nacional para el Ordenamiento de la Producción, Abasto, Comercialización, y Precio Justo del Jitomate, con representantes de comercializadoras, centrales de abastos y tiendas de autoservicios.
La estrategia anunciada tiene el objetivo de implementar avisos de siembra para planear la producción nacional, mantener el equilibrio y construir el precio justo.
Según la información, las secretarias de Agricultura, de Economía, y la Procuraduría Federal del Consumidor, apoyarán a más de 12,000 productores, quienes cosechan al menos 3.7 millones de toneladas de jitomate -de las que 50 por ciento es destinado a la exportación-, en una superficie superior a 50,000 hectáreas.
La Sader será la encargada de implementar la plataforma digital de planeación para asociar la capacidad productiva, con la demanda nacional y los compromisos de exportación.
El sector productivo de pequeña y mediana escala, se podrá vincular directamente con compradores, acceder a insumos básicos (semillas, plántulas, fertilizantes y protección de cultivo), así como equipamiento para su cultivo, además de tener acompañamiento técnico de campo, y de manejo de sanidad e inocuidad.
La Profeco vigilará el comportamiento de los precios en los puntos de venta final, realizará monitoreo constante a proveedores y comercializadores para asegurar que los beneficios del acuerdo se trasladen a las familias mexicanas.
Para la titular de la Sader, Columba Jazmín López Gutiérrez, “la suma de esfuerzos para fortalecer el abasto del jitomate, y que con el acuerdo y la participación de todos los actores se estabilizará a la baja después de las intensas heladas de Estados Unidos, la caída de granizo en zonas productoras de México y la afectación de algunas plagas”. (Redacción MEXICAMPO).
