Por: Yolanda Hernández Escorcia

El Presidente del Confederación Nacional de Productores Agrícolas de Maíz de México, Juan Pablo Rojas Pérez  aseguró que la conclusión del TLCAN no convendría, porque los alimentos que integran la canasta básica aumentarían hasta un 30 por ciento y se registraría desabasto de algunos alimentos como la carne y leche, las cuales en su procesamiento requieren de maíz  amarillo, grano que se importa de EU a costos más baratos y que estaría obligado a producir,  por lo menos de 14 millones de toneladas anuales, que son las que consumen los ganaderos.

Rojas Pérez afirmó que a México le conviene continuar dentro del TLCAN porque esto obligaría, como lo ha hecho hasta hoy,  a que los productores trabajen organizados y que se capaciten, si desean ser más competitivos. Por ello calificó como positiva la propuesta del Secretario de Economía, Hildefonso Guajardo de que el acuerdo comercial se revise cada cinco años.

En conferencia de prensa, el líder de los maiceros exhortó al gobierno federal a impulsar una política agrícola integral que vele por la seguridad y soberanía alimentaria de los mexicanos a través del resguardo, la conservación y preservación de «la genética criolla» que asegure la generación de nuevas semillas que soporten sequías, lluvias y los cambios climáticos que están por venir.

Es necesario, dijo,  establecer  una política agrícola  que aplique los recursos, subsidios y créditos de manera diferenciada y permita la creación de Centrales de Servicios Técnicos, de Maquinaria e Infraestructura Agropecuaria, de Insumos Agrícolas y de Acopio, Beneficio y Comercialización para garantizar la producción y soberanía alimentaria de la nación.

El dirigente exhortó a la SAGARPA y  legisladores para que las Reglas de Operación de los programas en 2018 sean accesibles y se etiqueten recursos por 22 mil millones de pesos para generar las centrales de servicio para los productores de maíz.

Insistió que sin TLCAN México podría alcanzar a producir en cuatro o cinco años la demanda anual de maíz amarillo que es de 14 millones de toneladas al año y que se importa EU. Esta meta si se podría lograr con un manejo correcto del presupuesto se alcanzaría una cobertura cercana al 80 por ciento de dicha demanda.

Rojas Pérez  apuntó que el traslado de maíz amarillo de EU a nuestro país se ha venido haciendo por la vía terrestre en tren a muy bajos costos. Y es que, continuó México carece de una red marítima para la recepción de este tonelaje de granos básicos, situación que se agravaría si se decide importar ese maíz de Argentina y Brasil.

Por otro lado expuso otro de los grandes problemas que existen, es la falta de acompañamiento al productor que termina vendiendo su cosecha al mejor postor, cuando si existieran Centros de Servicios Integrales Agropecuarios, seguros agropecuarios e instituciones dispersoras de crédito, no se verían casos como el que un kilogramo de tortilla se ubique en 9 ó 12  pesos en algunas zonas urbanas pero en áreas rurales se encuentre hasta en 18 pesos.

Ello, dijo, debido a que el productor no tiene un buen esquema de producción, almacenamiento y comercialización, pues mientras en México producir una tonelada de maíz implica una inversión de entre mil 600 y 2,500 pesos, en Estados Unidos el costo apenas llega a los mil 100 pesos.

Asimismo, en la Unión Americana no pagan renta de tierras mientras que en México en estados como Tampico, Sinaloa e Hidalgo, la renta de tierra para producción de maíz es de 25 a 30 pesos anuales.

Reitero que lo que el país necesita es una política agrícola integral que no abone al individualismo o la desorganización del productor, y sí le permita la capacidad de inversión, innovación y producción de alto rendimiento, lo cual se logrará con la reactivación del extensionismo rural, subsidios y créditos diferenciados así como infraestructura.