La disminución en el consumo de bebidas carbonatadas en Estados Unidos y Europa provocó que las grandes trasnacionales como; Coca Cola y PepsiCo  invirtieran más de mil millones de dólares en sus estrategia de marketing hacia países de  América Latina, Asía y África para sustituir la caída de sus ventas. En México, el consumo anual de bebidas carbonatadas no alcohólicas se encuentra entre los más altos del mundo, con 135 litros por persona en 2013.
Michael F. Jacobson, cofundador y director ejecutivo del Centro para la Ciencia en el Interés Público (Center for Science in the Public Interest –CSPI) aseguró que en Estados Unidos las ventas de las bebidas carbonatadas disminuyó de 1998 al 2014 un 25 por ciento, situación que obligó a las refresqueras a cambiar sus objetivos, hacia países con ingresos bajos y medios como México, Brasil, China e India, entre otros.

Al presentar de  manera  simultánea, vía Skype en México y Estados Unidos, el documento «Carbonating the World» (Carbonatando al mundo) realizado por el Centro para la Ciencia de Interés Público (CSPI), Jacobson detalló las refresqueras siguen las tácticas de la industria del tabaco para posicionarse de nuevos sectores en estos países.

El informe del (CSPI), una asociación sin fines de lucro, reveló que con dicha inversión las empresas están exportando diabetes, obesidad, caries dental, enfermedades cardíacas y otros padecimientos relacionados al consumo de bebidas azucaradas, en países que ya están experimentando dificultades, cada vez mayores, en la prestación de servicios de salud a sus poblaciones.soda_

El informe Carbonatando al mundo, documenta la manera en que las compañías de bebidas carbonatadas están expandiendo su alcance en todo el mundo y estima que sus ventas en América Latina, Asia Pacífico y en los países del Medio Oriente y África aumentarán entre este año y el 2018.

El director financiero de Coca-Cola, Gary Fayard se refirió a los 3,500 millones de personas adolescentes y mayores de 20 años en el mundo como su «grupo demográfico central”.

El embotellador local de Coca-Cola, Coca-Cola FEMSA, duplicó sus ingresos entre 2008 y 2013.  Coca-Cola planea invertir ocho mil  200 millones de dólares en México entre 2014 y 2020; mientras que PepsiCo, que también produce botanas y cereales, planea invertir cinco mil millones en un periodo de 5 años.

La situación es crítica si se considera que México ocupa uno de los primeros lugares del mundo en obesidad en adultos, primer lugar en diabetes tipo 2 y el cuarto en obesidad infantil.  Entre 1999 y 2006, el consumo de calorías proveniente de bebidas carbonatadas se duplicó en algunos grupos de edad y se triplicó en otros.

Coca-Cola y Pepsi se han comprometido públicamente a no comercializar productos a niños, pero dichos compromisos no han quedado claros. Ambas empresas tienen como objetivo a los niños y adolescentes utilizando personajes de caricaturas, celebridades, contratos musicales, redes sociales y premios para alcanzarlos, de acuerdo con CSPI. Por ejemplo en Brasil, la marca de bebidas azucaradas Dafruta utiliza al personaje de Barbie para hacerla atractiva a las niñas.

El informe de CSPI recomienda que una mejor nutrición sea prioridad en todos los gobiernos del mundo, que se restrinja el contenido de azúcar en las bebidas y que recauden impuestos al consumo sobre las bebidas azucaradas, cuando menos de 10 a 20%, y que empleen dichos ingresos para financiar programas de salud.timthumb

Michael Jacobson de CSPI reconoció el esfuerzo que México realizó tomando la delantera en la aplicación de impuestos a las bebidas carbonatadas con la aplicación de un primer impuesto en 2014 que redujo las ventas de refresco en cuando menos 6%.

De acuerdo con CSPI los gobiernos también deberían requerir etiquetas de advertencia en los envases de bebidas azucaradas y proteger a los niños mediante la prohibición de la venta de las mismas en escuelas y de la publicidad en medios dirigidos a los niños.

El informe también recomienda que la Organización Mundial de la Salud brinde asistencia técnica a los funcionarios nacionales de salud para fortalecer políticas que desalienten el consumo de bebidas carbonatadas.

Alejandro  Calvillo, director de El Poder del Consumidor quien fue invitado por el CSPI a escribir el prefacio del informe “Carbonatando el Mundo”  señala: “A pesar del enorme poder de las grandes empresas refresqueras, las bebidas azucaradas están siendo retiradas cada vez más de las escuelas y de los espacios públicos, se están colocando etiquetas nutricionales notorias en los productos, se están aplicando impuestos y se está regulando la comercialización. Dichos indicadores de política son cruciales para nuestras sociedades, pero es necesario fortalecerlos y multiplicarlos frente a la fuerte oposición de la industria».2016-02-09 10.51.10

Comentó que tanto la OCDE como lo OMS han hecho un llamado a conciliar, porque el etiquetado en México es pésimo y la regulación de los horarios en que se trasmiten los anuncios siempre incluidos durante la barra de programas infantiles.

Por su parte, Fiorella Espinosa, investigadora en Salud Alimentaria en El Poder del Consumidor, declaró: Este documento ilustra ampliamente la forma en que las refresqueras, lejos de comprometerse con la salud de la población mundial, buscan todas las vías para penetrar en los diversos mercados del mundo, incluso entre las poblaciones social, económica y nutricionalmente más vulnerables, con tal de incrementar sus ganancias.

Lo más grave es que su nuevo objetivo son países pobres en los que la población cuenta con menores recursos para enfrentar los costos de las enfermedades asociadas al consumo de bebidas azucaradas, generando gastos catastróficos para las familias, tal y como ocurre en la población de bajo nivel socioeconómico en nuestro país.