El secretario de Agricultura y Desarrollo Rural, Víctor Villalobos Arámbula, reconoció que en México, el 70 por ciento de los suelos muestra algún tipo de degradación física, química o biológica, lo que amenaza la capacidad de producir alimentos, forrajes y fibra, así como retener y filtrar agua.

Como parte de la conmemoración del Día Mundial del Suelo, subrayó que el suelo es el principal reservorio de carbono orgánico y la recarbonización de la tierra agrícola, y ayuda a disminuir las emisiones de gases de efecto invernadero.

Refirió que la dependencia a su cargo impulsa la conservación de los suelos agrícolas, dentro del programa sectorial de agricultura y desarrollo rural.

Villalobos Arámbula, subrayó que se trabaja en la construcción de capacidades para el análisis de datos e información de suelos, a efecto de habilitar el monitoreo de su condición, en el sector agropecuario y fortalecer los pronósticos sobre la productividad de cultivos ante el cambio ambiental global.

​La representante de la FAO en México, Lina Pohl Alfaro, en videoconferencia resaltó el trabajo que tiene México, en materia de estudio y conservación de los suelos, lo que permite dar seguimiento a los compromisos para reducir en 22 por ciento las emisiones de gases de efecto invernadero para el año 2030.

Dijo que el país participa con la Alianza Mundial por el Suelo de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), en trabajos regionales de gestión para el manejo sostenible del recurso natural y compartir los avances con instituciones afines al tema.

Destacó dos resultados claves: los mapas digitales de salinidad de suelos en México y los de potencial de captura de carbono en los suelos nacionales, los cuales ayudan al manejo de capacidades técnicas e información relevante, “porque suelos más saludables contribuyen a la adaptación climática y mejor producción de alimentos”.

En el evento virtual, el coordinador de Investigación Científica de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), William Lee, destacó la importancia de los suelos para el bienestar de la sociedad, “hay una degradación ambiental que afectará y en las últimas décadas se acelera en un proceso ante lo que se requiere tomar medidas de prevención”.

William Lee abundó que la degradación tiene efectos en escala de tiempo largos, con consecuencias en lo económico, social y ambiental, por lo que es clave tomar medidas a tiempo en el país, que cuenta con una gran diversidad de suelos aptos para distintas actividades.

Precisó que la Agenda 2030, de los objetivos sostenibles, son guía esencial en el desarrollo de políticas públicas enfocadas al tema de suelos, con la participación de la Red Académica, para proponer líneas de trabajo en la investigación, generación del conocimiento, atención, manejo y preservación de este elemento natural.

RECONOCE FAO ACCIONES EN MÉXICO A FAVOR DE LOS SUELOS

La representante de la FAO en México, Lina Pohl Alfaro, resaltó el o trabajo que tiene nuestro país en materia de estudio y conservación de los suelos, entre ellos una red de 90 mil puntos de medición de carbono orgánico del suelo, lo que permite dar seguimiento a los compromisos de México para reducir en 22 por ciento las emisiones de gases de efecto invernadero para el año 2030.

“FAO junto con la Sader y la Alianza Mundial por el Suelo, estamos preparando el mapa nacional de potencial de secuestro de carbono orgánico en suelo, información fundamental que permitirá a México establecer las políticas y diseñar las estrategias para tener un suelo sano, una alimentación sana, un ambiente sano y una vida sana”, afirmó la funcionaria.

Precisó que en el programa de Producción para el Bienestar de Agricultura se impulsa entre los productores de pequeña y mediana escala -que conforman el 85 por ciento de las unidades productivas del país-, prácticas agroecológicas y sustentables, la conservación del suelo, el agua y la agrodiversidad.

La investigadora del Instituto de Geología de la UNAM, Christina Siebe, resaltó que ante la importancia que tiene el tema del suelo, en la actualidad se enfrenta el reto de cambiar la percepción de amplios sectores de la población y, sobre todo, de los tomadores de decisiones, para subrayar el valor de las políticas de rescate y conservación de este recurso, que no son los mismos en todas partes y no tienen las mismas necesidades de atención.

Expuso que el uso inadecuado de suelos genera y acelera su degradación, por lo que la adaptación a sistemas agrícolas más sustentables representa una oportunidad para frenar los daños a nivel mundial.

Adicionalmente, se debe incrementar la investigación y sensibilizar a la población de la importancia de los suelos, que cumple funciones de hábitat de diversos organismos, la captación de nutrientes, regula los ciclos hídricos y es medio para la producción de alimentos, fibras y maderas, entre otros.

La presidenta de la Unión Internacional de las Ciencias del Suelo, Laura Bertha Reyes Sánchez, reconoció el esfuerzo retomado por México en la materia, con un liderazgo en América Latina y el Caribe, y la importancia de instrumentar un marco normativo que regule y proteja el uso de los suelos en el ámbito urbano y agropecuario.

El presidente de la Sociedad Mexicana de la Ciencia del Suelo, Javier Castellanos Ramos, apuntó que los fertilizantes son necesarios en la producción de alimentos, sin embargo, subrayó, “hay que utilizarlos racionalmente y trabajar juntos para detener la degradación de los suelos”.

Expuso la necesidad de ecointensificar, para producir más con menos suelo, más por gota de agua, más por unidad de energía y por unidad de emisión de carbono, ya que para 2100 la población incrementará de 7.7 billones a 11.2, el consumo de alimentos pasará 2,700 kilocalorías a3,300, y la superficie agrícola tendrá que reducirse, al igual que el uso de los fertilizantes, de los cuales no se puede prescindir, pero sí utilizar de manera racional.

La directora general de Atención al Cambio Climático en el Sector Agropecuario de la Sader, subrayó la transcendencia de restaurar y conservar los suelos, porque de eso dependen la producción de alimentos, nuestra sobrevivencia y la de millones de organismos, además de contrarrestar los efectos del cambio climático.

Resaltó que en este trabajo es imperativo la colaboración, el trabajo coordinado entre instancias de gobierno, la academia, los centros de investigación, el sector privado, la sociedad civil, y de manera central la relación con los productores y productoras del país, con una atención desde los laboratorios, en los territorios y sobre la tierra. Convocó “a un trabajo en conjunto, unidos por el suelo”. (Redacción MEXICAMPO).