Irene Licona Ocaña

Las enfermedades cardiovasculares se mantienen como la primera causa de muerte en México y el mundo, con un  promedio de 33 defunciones por minuto en todo el orbe, donde a pesar de las campañas de prevención y las innovaciones en los tratamientos, no se ha logrado revertir esta tendencia.

Situación que con el confinamiento derivado de la pandemia por COVID nos ha vuelto más sedentarios y con sobrepeso –ante la falta de actividad física- incrementando con ello el riesgo de desarrollar algún padecimiento cardiaco.

Tal sólo en 2018 se reportaron en México 149 mil 368 muertes relacionadas con enfermedades del corazón, es decir 20.7 por ciento del total de fallecimientos por causas de salud.

Desde hace años los especialistas han identificado a la genética, el género, el sedentarismo, la alimentación y la obesidad, como los principales factores de riesgo; siendo esta última (obesidad) la que ha cobrado relevancia, al ser catalogada también como factor de riesgo para desarrollar alrededor de 200 enfermedades crónicas.

De acuerdo con las Guías Internacionales de la World Heart Federation (WHF) para la Prevención de Enfermedades Cardiovasculares, es necesario mantener un peso saludable, realizar ejercicio, eliminar el consumo de tabaco y limitar aquellos alimentos altos en grasas saturadas. Por otro lado, el enfoque en el tratamiento sólo identifica el factor de riesgo del paciente; indicando medidas y tratamientos para aligerar sólo una condición sin facilitarle el entendimiento y tratamiento de su condición (colesterol, presión arterial alta, diabetes, etcétera) que es definitivamente grave, creciente y mortal.

Lo más importante hoy en día –enfatizan los expertos- es reducir el riesgo global del paciente mediante la prevención, adaptando el tratamiento a su estilo de vida y buscando estrategias innovadoras que le permitan mejorar la salud cardiovascular y metabólica.

Es por ello que IFA Celtics, la farmacéutica mexicana líder en el tratamiento de pacientes que viven con obesidad y comorbilidades asociadas; destaca el desarrollo de la primera combinación de nutrientes de origen vegetal diseñada para coadyuvar en la reducción de factores de riesgo cardiovascular a base de ingredientes de origen natural como: Aceite de Chía (Salvia hispánica L., Semilla), Coenzima Q10 (Ubidecarenona Q10), Levadura de Arroz Roj0 ( Monacolina K) y Colina   y lo pone a disposición de los profesionales de la salud.

La Asociación Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) reconoce que existe una relación causa-efecto entre el consumo de monacolina K a dosis diarias de 10mg/día y el mantenimiento de concentraciones normales de colesterol LDL, así como entre el consumo de ácidos grasos poliinsaturados Omega 3 y la función cardíaca normal.

De ahí que  uno de los objetivos de conmemorar el Día Mundial del Corazón  (29 de septiembre) es difundir el mensaje vital, de seguir las recomendaciones médicas y adoptar un estilo de vida saludable para proteger el corazón ante los diferentes factores de riesgo, esto permitirá mejorar la salud cardiovascular y disfrutar más momentos de la vida . La suplementación con CoQ10 resulta en una disminución de los niveles de presión arterial y una significativa mejoría en el control glucémico.

Por último, los suplementos alimenticios son bien tolerados y pueden ser combinados con un régimen dietético, lo que lleva a resultados clínicos positivos.