*Jorge Romero León, director de Rimisp-México-Centroamérica será Secretario Técnico de Grupo.

La falta de políticas públicas dirigidas a los jóvenes rurales que promuevan su participación más  activa, como agentes de cambio en el campo, es uno de los aspectos que abordará el Grupo de Diálogo Rural México (GDR México), quien junto con otras organizaciones, instituciones y grupos  buscará incidir en la toma de decisiones.

Ignacia Fernández, directora general del Centro Latinoamericano para el Desarrollo Rural (Rimisp), informó  que a partir de esta semana  el GDR México fue puesto en marcha,  para trabajar con el tema de jóvenes rurales, conocer sus aspiraciones y expectivas, ya que hasta la fecha no existen  un diagnóstico.

Dio a conocer que la convocatoria de GDR México ha sido muy nutrida y dará fuerza al grupo, ya que en el participarán, la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) en México, la Cátedra de Investigación Dinámicas Territoriales y Bienestar de la Universidad Iberoamericana (IBERO), el Instituto Belisario Domínguez (IBD) del Senado de la República, el Instituto de Liderazgo Simone de Beauvoir (ILSB) y la plataforma México Social.

 Y es viable que se sumen otras dos instituciones, agregó. Este Grupo es una iniciativa regional de Rimisp-Centro Latinoamericano para el Desarrollo Rural y del Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA, agencia ésta de Naciones Unidas), que se ha implementado ya en México, y que está vigente en Colombia, Ecuador y El Salvador y Perú.

En conferencia de prensa, la directora ejecutiva de Rimisp, comentó que el propósito de estos Grupos de Dialogo Rural es poner en relación el, el trabajo académico y las investigación de política pública y la gestión de los gobiernos. “Tenemos la convicción de que la mejor política pública se hace dialogando”.

Por su parte Jorge Romero León , Secretario Técnico del GDR México y director de la Oficina México-Centroamérica de Rimisp anunció que formalmente comenzará su labor a partir del segundo trimestre de 2017 con un escenario a tres años.

Los primeros dos o tres meses los co-convocantes prepararán el espacio para que se sumen otros actores de la sociedad civil: académicos, organizaciones de jóvenes, organizaciones campesinas, funcionarios del gobierno, legisladores, representantes empresariales y otros, quienes desarrollarán un diálogo permanente y de calidad, atento de las circunstancias del país a fin de ir incidiendo en decisiones fundamentales en el país.

Romero León señaló que además de abordar el tema central de jóvenes rurales, el Grupo discutirá dinámicas de inclusión, diagnósticos y análisis de las políticas públicas para impulsar el desarrollo, y los problemas de articulación, dispersión y falta de articulación que los caracterizan. En las próximas semanas, el grupo base hará un esfuerzo por definir con precisión los temas de la agenda.

Expresó que en América Latina: “Nuestros campos se basan mucho en lo que hacen personas mayores y debe haber un esfuerzo para incorporar a los jóvenes en la dinámica. Aunque este planteamiento es algo que debemos poner a prueba, pues tenemos la tendencia generalizada a preguntarnos cómo hacemos para retener a los jóvenes en el campo y no nos preguntamos si ellos quieren quedarse, y si es así en qué condiciones”.

“Nuestra agenda de investigación y lo que llevará el GDR México está centrado en las aspiraciones, expectativas y necesidades de los jóvenes. La salida está en generar ingresos sostenibles en el tiempo, pero tal vez esos ingresos habrán de venir de una combinación de ingresos agrícolas, por servicios y otras fuentes […] A lo mejor el campo no es sólo el agro, si entendemos el desarrollo rural como un desarrollo que conecta actividades agrícolas con actividades de servicios y vínculos rurales con ciudades intermedias y pequeñas”, dijo Ignacia Fernández.

Los temas a deliberar en el GDR México están en sintonía con el Proyecto «2017-2020: Jóvenes rurales, territorios y oportunidades», que comenzó a desarrollar Rimisp a escala latinoamericana, y cuyos objetivos son:

  • Mejorar el conocimiento y comprensión acerca de las dinámicas de generación de ingresos de los jóvenes rurales a nivel territorial;
  • conocer los marcos institucionales, políticas y presupuestos dirigidos a este grupo;
  • incidir en la creación o mejora del marco institucional, políticas, y programas dirigidos a la juventud rural en cada uno de los países participantes, como resultado del proceso de diálogo, y
  • optimizar la efectividad de los programas dirigidos a la juventud rural, a través de la propuesta de nuevas e innovadoras herramientas de diálogo de políticas en los países seleccionados.