©JUAN PABLO ZAMORA /AGRICULTURA

Ciudad de México, 2 de junio.- Con 10 por ciento de superficie sembrada en el país (20.5 millones de hectáreas de un total de 196.5 millones), altos costos de insumos y servicios, fenómenos climatológicos, y la inseguridad, son los principales factores que inciden en la producción en el sector agropecuario, revelan los resultados del Censo Agropecuario 2022, levantado por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).
Con el porcentaje de siembra de superficie en el territorio nacional, sin contar las importaciones, se le da de comer a toda la población mexicana, que esta principalmente distribuida en pequeños productores, mencionó en la presentación del levantamiento, el actuario Arturo Blancas, director de estadísticas económicas del INEGI.
Los datos oportunos del Censo revelan que la superficie promedio por unidad de producción activa, es de 5.9 hectáreas. En el Censo Agropecuario 2007, el promedio fue de 7.7 hectáreas; es decir, en 2022, las unidades de producción fueron más pequeñas, en promedio.
Explicó que México se encuentra por debajo de los países europeos que destinan más de 30 por ciento de su territorio a la siembra, Estados Unidos 17 por ciento, Argentina 12 por ciento y Japón 11 por ciento, aunque por encima de Brasil que solo siembra 6.7 por ciento del territorio que lo compone.
En cuanto a unidades de producción propiedad de una persona física, 71.8 por ciento tenía una superficie hasta de cinco hectáreas y 28.2 por ciento una superficie mayor. Las entidades federativas con el mayor porcentaje de unidades de producción de hasta cinco hectáreas son: Ciudad de México, Estado de México, Puebla, Tlaxcala, Hidalgo, Morelos y Oaxaca.
Entre las entidades con más porcentaje de unidades de producción mayores de cinco hectáreas destacan: Tamaulipas, Zacatecas, Sinaloa, Baja California, Nuevo León y Sonora.
De las hectáreas para la producción agropecuaria 2.9 millones de hectáreas, no sembrada fue por mal temporal, falta de crédito, enfermedad, falta de dinero o apoyos, o porque no hubo quien la sembrara, entre otras causas.
Los datos del Censo, revelan también que la inseguridad es de los problemas más comunes que perciben los productores agropecuarios, de hecho 21 por ciento a nivel nacional, afecta la producción y productividad de las unidades de producción, y esta cifra aumenta a 53.5 en Ciudad de México.
Así, la inseguridad es la quinta problemática que más afecta a los productores, por debajo de los altos costos de insumos y servicios, con 82 por ciento; factores climáticos, 64.4 por ciento; baja de precios o disminución de ventas a causa de la pandemia 37.2 por ciento. También se encuentran los factores biológicos y la pérdida de fertilidad de suelo.
En más sobre la inseguridad, 21 por ciento de las unidades económicas reportan que una de las dificultades para la producción es la inseguridad. Para Graciela Márquez titular del INEGI, “no tenemos respuesta específica respecto a cobro de piso, simplemente es inseguridad y se encuentra en el quinto lugar, aparece como uno de los factores, pero no está dividido por modalidad”.
En relación a la mano de obra en actividades agropecuarias o forestales de las unidades de producción, fue de 27,256.127 personas. De esa cantidad, 22.8 millones eran pobres y 4.4 millones mujeres.
La mano de obra, se compuso en primera instancia de 5.8 millones de familiares y 2.1 millones de personal dependiente remunerado por las unidades de producción. En Guerrero, Veracruz, Puebla, Oaxaca, Estado de México y Chiapas, se ocupó el 61.4 por ciento de los jornaleros del sector agropecuario y forestal del país.
Las principales áreas de producción que componen las zonas de siembra se encuentran en Veracruz, Jalisco, Chihuahua, Chiapas, Tamaulipas, Zacatecas, Michoacán, Guerrero, Oaxaca y Sonora que suman 15.64 millones de hectáreas.
Mientras que los estados que menos territorio productivo tienen son Ciudad de México, Aguascalientes, Baja California Sur, Colima, Querétaro, Morelos y Quintana Roo.
Respecto a la escolaridad de las y los productores, el nivel de primaria predomina, aunque se redujo de 54.9 a 50.4 por ciento, entre 2007 y 2022. La secundaria registró un incremento de 11.1 a 21.6 por ciento, y el bachillerato o preparatoria, de 2.9 a 7.0 por ciento.
El parque vehicular de tractores propios tuvo un incremento de 86.8, pasó de 238,248 unidades, en 2007 a 445,063 en la actualidad. Lo anterior se traduce en una tasa de crecimiento anual de 4.3 por ciento. El promedio de tractores por unidad de producción, si solo se considera a las que reportaron tener tractor propio, fue de 1.3.
Las unidades de producción agropecuaria con crédito y seguro, registraron incremento en los últimos 15 años, aunque aún es bajo el acceso. En 2007, el número de unidades de producción con crédito fue de 159,241. En 2022, alcanzó el total de 265,508.
El aumento fue de 66.7 por ciento, con tasa de crecimiento anual de 3.5 por ciento. En cuanto a seguro para la actividad agropecuaria y forestal, solo 78,140 unidades de producción tuvieron acceso en 2022.
Es la novena edición del Censo Agropecuario, que se lleva a cabo desde 1930. Constituye la fuente de información económica agropecuaria y forestal más completa y detallada de México. Proporciona datos desagregados por tamaño de la unidad de producción, por municipio y por regiones, por producto (cultivos, especies pecuarias y especies forestales), por ciclo agrícola, tipo de agricultura, entre otros. (Redacción MEXICAMPO).

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