La diputada Mirza Flores Gómez (Movimiento Ciudadano) impulsará un exhorto a los titulares de las secretarías de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat); Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu), y de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa) para que realicen acciones conjuntas en torno al establecimiento y fortalecimiento de programas destinados a crear huertos urbanos en las zonas metropolitanas del país.

Actualmente, explicó, México cuenta con 59 áreas metropolitanas, las cuales albergan a siete de cada 10 habitantes mexicanos y, como consecuencia del aumento natural de la población, continuarán creciendo. Se prevé que para el año 2030 la población urbana representará el 75.2 por ciento del total nacional.

El crecimiento urbano se ha caracterizado por la extensión de las ciudades hacia zonas periféricas y, a la vez, por una disminución de la densidad de la población en zonas centrales, trayendo como consecuencia el abandono creciente de viviendas y la demanda constante de recursos y servicios para las zonas suburbanas, detalló.

huerta

Asimismo, dijo, el crecimiento de las ciudades, sin una adecuada planeación, provoca que se apropien de reservas ecológicas para obtener recursos y tirar residuos. Mencionó que México es el décimo segundo país con mayores emisiones contaminantes del mundo; en 2011 contribuyó con el 1.4 por ciento de la dispersión global de CO2.

Ante estos nuevos retos que presenta la urbanización, es necesario que los gobiernos, en conjunto con la sociedad, tomen medidas para disminuir la huella ecológica y mitigar los dañinos efectos del cambio climático, comentó.

Una alternativa es la producción de hortalizas, mediante los conocidos “huertos urbanos” o “azoteas verdes”. Según información del “Programa Huertos Efecto Verde”, un metro cuadrado de azoteas verdes capta 1 kg de bióxido de carbono, genera el oxígeno que consume una persona por año, absorbe 108 litros de agua de lluvia, permitiendo su retorno al medio ambiente, y produce de 12 a 20 plantas suculentas.

Además, continuó Flores Gómez, la agricultura urbana permite maximizar la producción de hortalizas, frutas y verduras en espacios no utilizados en las ciudades y sus alrededores.

“Esto permite generar recursos y empleo, así como contribuir a la seguridad alimentaria, solucionar problemas de desabastecimiento, reducir las distancias entre consumidores y productores, proporcionar productos no tradicionales, reciclar desechos y eliminar terrenos baldíos que podrían utilizarse como basureros”, sostuvo.

Dichas acciones ayudarían a promover un estilo de vida saludable para las familias mexicanas, así como a disminuir la huella ecológica, en beneficio de las futuras generaciones, concluyó.