• La FAO y el COLPOS promueven proyectos conjuntos para capacitar a técnicos, a través de la Red Panamericana para el Aprovechamiento de Agua de Lluvia

 

México es de los pocos países en el mundo interesados en la investigación y capacitación de técnicos especialistas en aprovechamiento de agua de lluvia, señaló el investigador y académico del Colegio de Postgraduados, Manuel Anaya Garduño.

Añadió que más de mil especialistas en la materia han recibido capacitación, pero advirtió que hacen falta muchos más para abatir el rezago en el servicio de agua potable, del cual carecen más de 90 millones de personas en países de América Latina, de las cuales 15 millones corresponden a México. En total, 4 millones de hogares en nuestro país, no reciben agua entubada, señaló Manuel Anaya.

Frente a este gran reto, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) estableció acciones de coordinación con esta institución académica y, juntas, promueven la capacitación y desarrollo de proyectos viables con fines de obtener agua potable y para consumo agrícola y pecuario en pequeña escala en México y diez naciones de América Latina.

Las condiciones geográficas y orográficas que caracterizan a nuestro subcontinente, donde la mayor parte del agua de lluvia que ocurre cíclicamente se pierde por la falta de obras, propician que este gran caudal finalmente descargue en el mar. Ante ello, la FAO está vivamente interesada en capacitar a más técnicos para intensificar el estudio de sistemas de captación y proponer a los respectivos gobiernos crear la infraestructura para resolver la carencia del vital elemento, señaló investigador Anaya.

El potencial de agua de lluvia en el territorio mexicano es de un promedio de 714 milímetros anuales, lo cual equivale a 1,500 kilómetros cúbicos, según los técnicos hidráulicos. La mayor parte de este potencial escurre aguas abajo y, a través de ríos y arroyos, se incorpora al mar.

La captación del agua de lluvia es una práctica que promueve la autosuficiencia y el uso racional de este recurso básico para diversos usos. Los sistemas de captación y el aprovechamiento del agua de lluvia han sido, son y serán la base para el desarrollo sostenible de los recursos naturales y el bienestar de la humanidad.

Consideró que es urgente rescatar el conocimiento antiguo generado en las civilizaciones pasadas (Azteca, Maya e Inca) y combinarlo con el conocimiento científico. Además, es imprescindible dar atención a las prioridades de las comunidades rurales, las cuales se refieren principalmente a la autosuficiencia en agua para consumo humano, producción de alimentos (granos básicos, forraje, hortalizas y frutales) y mejoramiento del entorno ecológico.

En México, añadió el investigador, se da la paradoja de que, en estados donde llueve en cantidades altas, que van desde 800 a 1,200 milímetros, las pequeñas y medianas comunidades, carecen de este recurso, y citó a los estados de Veracruz, en primer lugar, Chiapas, Guerrero, Oaxaca, Estado de México e Hidalgo. En todas estas entidades hay potencial muy alto para captar la lluvia y proveer del vital líquido, sobre todo a gente de escasos recursos.

Los técnicos que participan en la capacitación, son investigadores del Colegio de Postgraduados, encabezados por el doctor Anaya Garduño. A su vez, los capacitados se han convertido en gestores para la elaboración y ejecución de proyectos específicos en aprovechamiento del agua de lluvia para consumo humano, uso doméstico, producción en traspatio, invernaderos, agricultura de temporal, uso industrial y recarga de acuíferos.