La Campaña Nacional Sin Maíz No Hay País apoya la posición de la SEMARNAT  de que se mantenga la prohibición de su uso de glifosato en México, tal como lo ha estipulado para asegurar la salud humana y ambiental y cumplir así con la recomendación 82/2018 emitida por la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH).

En ese sentido expresaron su apoyo a Víctor Manuel Toledo, titular de esta dependencia, de exigir a Victor Villalobos Arámbula, Secretario de Agricultura una disculpa pública por publicar el anteproyecto de decreto presidencial sobre glifosato, en el sitio web de la Comisión Nacional de Mejora Regulatoria sin el consentimiento de Toledo Manzur.

La Campaña considera que este acto revela las diferencias que existen al interior de ambas dependencias, respecto a la continuidad de un modelo de producción agroindustrial, distinto al que el propio presidente de la república se ha pronunciado que es el agroecológico.

Recordaron que durante los últimos 13 años la Campaña ha luchado por revalorar el campo mexicano y defender al maíz nativo y la biodiversidad que acompaña la milpa, dignificando a los pueblos originarios y campesinos que producen en pequeña y mediana escala la mayor parte de los alimentos que se consumen en México.

También ha sido prioritaria la defensa y promoción de una producción sustentable de los alimentos, que no dañe al medio ambiente y que no afecte la salud de las y los consumidores.

«Es por ello que, hace unas semanas, recibimos con beneplácito la posición de la Secretaría de Medio Ambiente y del Gobierno de mantener el rechazo a las importaciones de glifosato y buscar su prohibición gradual hasta lograr terminar con su uso en el 2024».

Esta decisión que afecta los intereses de la industria química trasnacional y nacional de los plaguicidas es aliada al organismo empresarial del gran agronegocio. Ha habido al respecto, una campaña para boicotear la negativa a la importación de glifosato e impedir su prohibición total para el 2024, lo que va en contra de los intereses legítimos de la población y los derechos a la salud, la alimentación y un medio ambiente sano.

«En la Campaña Nacional Sin Maíz No Hay País estamos convencidas y convencidos de que el glifosato y otros herbicidas y plaguicidas muchas veces asociados con el uso de semillas transgénicas, implican un cuantioso costo a los gobiernos y a la sociedad, por las consecuencias desastrosas para el medio ambiente y la salud humana, que violenta los derechos humanos de la población».

Reiteramos que, en 2015, el glifosato fue clasificado por la Agencia Internacional de Investigación de Cáncer (IARC) de la Organización Mundial de la Salud (OMS) como probable carcinógeno en humanos. Hay múltiples estudios que evidencian que la exposición al glifosato o formulaciones a base de glifosato es genotóxico y puede inducir estrés oxidativo, dos factores conocidos como precursores de cáncer en humanos.

En Estados Unidos, diversas víctimas de cáncer por exposición al glifosato han ganado juicios en los que se acumulan evidencias de los daños a la salud que provoca esta sustancia.

Es por ello indispensable que se mantenga la prohibición de su uso en México, tal como lo ha estipulado la SEMARNAT para asegurar la salud humana y ambiental. Así se cumplirá además, con la recomendación promovida por Greenpeace junto con más de 40 personas.

Es indispensable, y más urgente que nunca en la crisis ambiental, climática y de falta de salud alimentaria que nos aqueja, crear ya las condiciones necesarias para cuidar el medio ambiente y producir alimentos sanos, nutritivos, suficientes y culturalmente adecuados para toda la población, concluyó.

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