Ciudad de México, 24 de enero.- Ante la reducción de los recursos fiscales para la producción del campo, y los efectos derivados de la pandemia, han llevado al país a incrementar la importación de alimentos, de acuerdo al Banco de México, señalaron asociaciones de productores agropecuarios.

De manera crecimiento se reportó el aumento de las importaciones de granos y oleaginosas, de enero a noviembre de 2021 el valor de las importaciones comerciales llegó a 458,613 millones de dólares, cifra creciente en 38.3 por ciento respecto al mismo periodo de 2020. Reflejando un déficit en la balanza comercial por 12,081 millones de dólares.

De acuerdo a la Unión Nacional de Trabajadores Agrícolas (UNTA), y a la Fundación Mejoremos al Campo, la reducción de recursos fiscales por el gobierno federal en los últimos dos años, el efecto ha sido catastrófico tanto por la pandemia del Covid-19, como en la necesidad de devolver la dinámica económica al sector productivo del campo.

Alertan que para el 2022 se deben considerar como prioritarios programas de financiamiento y de apoyo productivo tanto a productores de manera directa, como a pequeñas y medianas empresas del medio rural que prácticamente han entrado a un esquema de crisis económica.

“Si bien la participación del sector primario en el Producto Interno Bruto (PIB), no supera el 8 por ciento, incluido el valor agregado de la agroindustria en general, a diferencia de otros sectores como las manufacturas o el sector de servicios, el campo sigue siendo un sector estratégico”.

Según la UNTA, la nula política de fomento a la producción alimentaria ha producido escasez, alza de precios y afectación al ingreso de la población mexicana, así como de productores ya que el costo de alimentos básicos, en los primeros 15 días de enero de este año, se incrementaron en 11.6 por ciento, y un producto de primera necesidad como es el limón se disparó a 90 pesos el kilogramo mientras que las importaciones agroalimentarias se ubicaron en casi 40 por ciento.

En el medio rural habita el 25 por ciento de “mexicanos que enfrentan los más altos índices de pobreza de nuestra población”.  sector productivo que pese a la crisis sanitaria y económica, “sigue siendo un sector con grandes oportunidades”.

Sin embargo, en la última semana el tema del limón es de suma relevancia cuyo precio ha oscilado entre 80 a 90 pesos el kilo, “pero la expectativa de los comerciantes en las próximas semanas, de mantenerse las alzas de dos a cinco pesos diarios, es que llegue a 100 pesos o más por kilogramo”, advirtió la UNTA en un comunicado.

“El encarecimiento del limón es impulsado por una caída de 25 por ciento en las cosechas, provocada por problemas climáticos, fitosanitarios y falta de fertilizantes. Además, no hay suficiente producto para abastecer la demanda del mercado nacional; lo que ha detonado escasez, limitada oferta y aumentos constantes de precio en detrimento de los consumidores”.

Respecto a precios en proteína animal, carne de pollo, res, cerdo, huevo, leche mostraron un crecimiento anual de 8.7 por ciento, en la primera quincena de enero 2022 con respecto al mismo período de 2021.

Del mismo modo, el índice de precios de granos y abarrotes se incrementa 3.6 por ciento anual en los primeros quince días de enero de este año. El índice de precios anual de frutas se elevó 8.7 por ciento en el mismo período.

Para esta organización la inestabilidad en el mercado alimentario, se debe a que no hay una política de producción adecuada y se ha visto obligado el gobierno a hacer importaciones de granos y oleaginosas de manera creciente.

La Fundación Mejoremos al Campo, remató que en el campo se genera gran parte de la alimentación de los mexicanos, y “no debemos seguir con el proceso creciente de importación de alimentos”. (Redacción MEXICAMPO).