Ciudad de México, 13 de enero.- La Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader), prevé el crecimiento de 5.3 por ciento de la producción pesquera y acuícola del país, al sumar 1.9 millones de toneladas en 2021.

Destacó que el país tiene gran variedad de sistemas costeros y marinos, dentro de sus aguas territoriales, y embalses interiores, que entre 2012 y 2020 contribuyeron a incrementar el consumo per cápita de pescados y mariscos, al pasar de 8.9 a 13.9 kilogramos.

​México es reconocido por realizar la pesca sustentable y el 25 por ciento del volumen que se captura se ha certificado bajo proceso riguroso de sustentabilidad, cuando a nivel mundial el promedio es de 12 por ciento.

​La Comisión Nacional de Acuacultura y Pesca (Conapesca), por medio de Bienpesca, ejerció el año pasado un presupuesto de 1,441.09 millones de pesos, en beneficio de 200,152 pescadores y acuacultores, de los cuales 78 por ciento son hombres y 22 por ciento mujeres, destacó la dependencia.

​El comisionado de Acuacultura y Pesca, Octavio Almada Palafox, aseguró que en 2022, se mantendrá el trabajo con los productores, en un proyecto de transformación para incidir en la productividad y el bienestar del sector.

Al cierre de 2021, se estima que el subsector pesquero y acuícola del país alcance una producción de 1.9 millones de toneladas, cifra 5.3 por ciento mayor a la del año previo y que permite cubrir alrededor del 80 por ciento de los requerimientos para el consumo humano nacional, informó la Sader.

Se destacó que resalta el consumo de sardina, que aporta el 37.3 por ciento de la producción pesquera nacional; camarón, con 12.1 por ciento; atún, 5.9 por ciento; charal, con 0.1 por ciento, y otras, como el mero, lobina, calamar, langosta, mojarra y tilapia, que en conjunto suman el 44.6 por ciento restante.

En cuanto a la participación de la producción pesquera por litoral, precisó, la mayor proporción se obtiene en el Pacífico, que representa el 82 por ciento, seguido por el del Golfo y el Caribe, que aportan en conjunto el 16 por ciento. Por su parte, las entidades sin litoral contribuyeron con el 2.0 por ciento de la producción nacional.

El dinamismo en las entidades productoras permitió mantener una balanza comercial con saldo positivo por 296 millones de dólares en 2020, con la exportación de camarón, atún y harina de pescado, que en conjunto representan el 56 por ciento de las ventas al exterior, y cuyos principales destinos fueron Estados Unidos, con 53 por ciento; China, 13 por ciento; España, 6.0 por ciento, y Japón, con 5.0 por ciento.

Respecto a los programas de apoyo a la acuacultura y la pesca, se subrayó que el presupuesto se destina con piso parejo en favor de pescadores y acuacultores, con prioridad en productores de pequeña escala de comunidades indígenas y zonas vulnerables.

Se dispersaron el año pasado en favor de 57,461 personas provenientes de comunidades con población indígena, cifra que representa el 28 por ciento del total nacional de beneficiarios durante ese año.

En el caso de las mujeres en esta actividad, hoy más que nunca tienen participación activa como la productora acuícola María Ramona Chí Cahún, de la localidad de Tepakán, municipio de Calkiní, Campeche, quien encabeza la Granja de tilapia KichiPan Kay, que significa “mojarra bonita”.

La mujer tiene representación del 17 por ciento en el sector pesquero ribereño y de altura. Los estados en los que tiene mayor participación son Baja California Sur, Campeche, Sinaloa, Sonora, Tamaulipas y Yucatán.

La pesca ribereña y acuacultura, representa un aporte fundamental a la soberanía alimentaria y a la economía del país, ya que genera alrededor de 350,000 empleos directos, además de los derivados por actividades conexas, y aporta alrededor de 800,000 toneladas de productos marinos.

En el caso de la pesca artesanal está es una actividad sustentable, realizada en aguas costeras, lagunas y ríos, con el uso de embarcaciones menores que ayudan a conservar los ecosistemas y especies marinas, y se realizan con pleno respeto a la Madre Tierra.

Es así que el Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas a través del programa Probipi, tiene como uno de sus objetivos principales apoyar la implementación de proyectos económicos estratégicos, asociados a la cultura y tradición de los pueblos, que impulsan la producción comunitaria, el consumo local y la comercialización.

Para el profesor investigador del Colegio de Postgraduados (Colpos) Campus Veracruz, Diego Esteban Plata Rosado, existen oportunidades de crecimiento del sector, pues en México el consumo per cápita anual promedio supera los nueve kilogramos, cuando a nivel mundial es de 18 kilogramos (Redacción MEXICAMPO).