El 2026 año difícil para la Cooperativa Pascual
Ciudad de México, 24 de septiembre.- Para Joel Ordaz García, gerente general de la Cooperativa Pascual, productora de las bebidas Boing, Pascual y Lulú, el año 2026 ha sido difícil al enfrentar la disposición oficial de los dos sellos frontales de advertencia («Exceso de Azúcares» y «Exceso de Calorías»), establecidos por la NOM-051.
Refiere que la empresa decidió asumir el costo del aumento del cobro del impuesto, en lugar de haber trasladado el pago al consumidor, y aclara “aún cuando nosotros endulzamos nuestros productos con azúcar de caña”.
Insiste, “nosotros a diferencia de la competencia de trasladar el pago del impuesto al consumidor, decidimos absorber ese costo”.
Identificadas las marcas Boing, Pascual y Lulú, con la preferencia de la población mexicana, frente a la multinacional de la “Coca”, Ordaz refiere que la cooperativa entiende la decisión oficial del sano crecimiento de la niñez mexicana.
Lo anterior, ante la imposibilidad desde el inicio del presente ciclo escolar 2026-2027, de no poder ingresar hasta ahora a las cooperativas escolares de todo el país.
Menciona que los integrantes del Consejo de Administración de la Cooperativa, han sostenido reuniones con funcionarios de las secretarías de Hacienda y Crédito Público, y de Salid, para explicar que entre las características de sus productos es la de no contener edulcorantes ni saborizantes artificiales.
Con la añeja leyenda “Refrescos Pascual Pulpa en su Refresco”, menciona que para hacer frente a la carga impositiva por los sellos frontales, luego de realizar estudios de mercado, investigación y desarrollo, han lanzado el producto Boing Mix, libre de azúcares presentación de la cual se busca ganar la preferencia del consumidor.

Resalta el papel que juega de la Cooperativa Pascual, entre los productores frutícolas del país ya que en el caso de la guayaba adquieren 25,000 toneladas al mes, mientras que de mango sus compras son del orden de 20,000 a 23,000 toneladas mensuales, “los dos sabores de mayor venta”.
De esa manera, Cooperativa Pascual, con sus dos plantas la de Tizayuca en Hidalgo, y San Juan del Río, Querétaro, lleva a cabo su labor de mantener y aumentar la preferencia de sus productos con el consumidor nacional.
Aclara que las dos primeras plantas de la empresa de Clavijero e Indios Verdes, fueron devueltas a la familia Jiménez, propietarios iniciales de la marca de refrescos Pascual.
Por otra parte, Joel Ordaz hace mención que la empresa apoya y es aliada, con la estrategia de proteger a la población escolar al entender que es el motor para la transformación del país.
Ello, debido a que la cooperativa, una vez más es el principal patrocinador en esta ocasión de la XXXI Feria Nacional de la Cultura Rural, que se llevará a cabo del 8 al 18 de octubre, en la sede de la Universidad Autónoma Chapingo (UACh), en Texcoco, Estado de México. (Redacción MEXICAMPO).
