Yolanda Hernández Escorcia

La protección que los últimos gobiernos de la Ciudad de México han dado al cartel inmobiliario, ocasionó el crecimiento desproporcionado de edificios de departamentos y oficinas que vinieron a desplazar a las tradicionales casas unifamiliares, y permitieron que grandes empresas de publicidad  colocaran enormes y pesados anuncios espectaculares que no sólo transformaron sino destruyeron el paisaje urbano de la ciudad más importante y poblada del país.

Jorge Carlos Negrete, presidente de la Fundación por el Rescate y Recuperación de Paisajes Urbanos (FRRPU) precisó que tan sólo estos anuncios espectaculares, representan un jugoso negocio de más de cuatro mil millones de pesos anuales para 50 empresas de publicidad, tres de las cuales controlan el 50 por ciento de las ganancias.

Entrevistado por Mexicampo, Negrete detalló que dichas empresas que han operado violando el Reglamento de Construcciones y la Ley de Publicidad Exterior son: JCDECAUX (empresa francesa más grande del mundo en publicidad), GRUPO RENTABLE y SHOW CASE.

De acuerdo con el reglamento en mención se  establece que está prohibida la colocación de anuncios, de propaganda comercial e institucional, en las azoteas de las edificaciones; sin embargo en los hechos este no se cumple, y para muestra estaban dos de los edificios que se colapsaron durante el sismo del 19 de septiembre, uno ubicado en la lateral de Viaducto y Torreón  y el otro en  el Soriana en Taxqueña.

“Para nosotros es importante que Mancera entienda la problemática de los espectaculares. Se han presentado quejas y denuncias sobre su colocación en azoteas porque afectan y causan daños estructurales. Hace años que eso está prohibido, desde el 2010, y las autoridades  privilegian los intereses de los particulares”, enfatizó.

Afirmó que lo mismo ocurrió con las inmobiliarias, donde  un grupo de empresas con permiso de las autoridades, han modificado el uso de suelo y construido edificios y condominios de departamentos que venden cada precio de oro,  y que por su tamaño simplemente no valen, pues el metro cuadrado va desde los 40 hasta los 60 mil pesos.

Negrete comparo que durante el sismos de septiembre del  85 colonias como; Juárez, Cuauhtémoc, Roma, Centro,  se vieron seriamente afectadas, mientras que la del Valle, Narvarte y Condesa  que eran unifamiliares no registraron ningún daño. Lo mismo ocurrió con edificios coloniales y las grandes construcciones que se han realizado sobre Paseo de la Reforma que no sufrieron daños.

El problema, dijo,  fue que los departamentos habitacionales no  cumplieron con el Reglamento de Construcción y los materiales que utilizaron fueron de mala calidad.

En ese sentido advirtió que si como ciudadanos: “no nos ponemos las pilas y exigimos recuperar  lo que era antes nuestra ciudad y le decimos a la autoridad, ya basta, tenemos que recuperar nuestra espacios privados y públicos”.

“Todos tenemos la obligación de trabajar porque nuestros espacios sean más sustentables y se cumpla con el reglamento de construcción, debemos ser conscientes que hay que cumplir con estas normas y pensar en cambiar al uso de celdas solares, recuperación del agua de lluvia, jardines verticales y muros verdes”

Finalmente consideró que existe una gran presión demográfica que impulsa a la creación de nuevas viviendas, pero se tienen que planear muy bien si se continúan siendo semirurales o  urbanizadas, porque en las zonas más pobres de la ciudad hay menos inversiones.