11 septiembre, 2026

Infaltable la carne de cerdo en la mesa de los mexicanos por fiestas patrias

Infaltable la carne de cerdo en la mesa de los mexicanos por fiestas patrias

Ciudad de México, 12 de septiembre.- En las próximas fiestas patrias la carne de cerne se presenta como opción ideal infaltable en estos días en la mesa de las familias mexicanas. El consumo mensual de este alimento de origen animal es de 1.73 kilogramos por persona.

Esta carne se utiliza como base para la preparación de diversos platillos mexicanos como cochinita pibil, carnitas o pozole, pese a la existencia de distintos mitos alrededor de su consumo, sin embargo, es una de las proteínas de origen animal con gran fuente de nutrientes que ayudan a mantener una dieta equilibrada.

México es de los principales productores y consumidores de carne de cerdo en América Latina y el mundo, el país tiene una industria porcícola dinámica y en crecimiento, que se refleja en producción al alza y su consumo sobresale entre los países del continente.

El país ocupa el décimo tercer lugar como productor mundial de carne de cerdo. A través del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica) y en conjunto con el sector, han permitido erradicar enfermedades de las piaras, mantener la sanidad de las unidades de producción y garantizar el abasto de cárnicos en el país.

Dicho cárnico tiene diversas propiedades nutricionales, es fuente de hierro y zinc, además de aportar vitaminas del grupo B, especialmente tiamina y B12, las cuales participan en la producción de energía, de acuerdo al Centro de Investigación en Nutrición y Salud del Instituto Nacional de Salud Pública (CINyS-INSP).

En el primer semestre del año, México se ubicó entre los principales consumidores de carne de cerdo en América Latina, con 1,322.829 toneladas, el 30.9 por ciento del total registrado en la región.

De acuerdo con información de la Organización de Porcicultores Mexicanos (Opormex), basados en fuentes de mercados, en el lapso de referencia el consumo aparente en América Latina aumentó 10.8 por ciento en comparación con los primeros seis meses de 2021, para totalizar cuatro millones 281 mil toneladas.

A excepción de Chile, cuyo consumo descendió 3.4 por ciento, los países de la región registraron incrementos considerables de más de 9.0 por ciento. De hecho, México, Colombia y Brasil crecieron a un ritmo muy similar, con tasas que se ubicaron en 12.6, 12.1 y 11.4 por ciento, en ese orden.

El Instituto Mexicano de la Porcicultura -creado por Agricultura y Opormex-, señaló que el alza se atribuye a la calidad de la carne producida en nuestro país, bioseguridad del más alto nivel, campañas de promoción al consumo y coyuntura de precios de las proteínas.

Al cierre del 2021, la producción de carne de cerdo aumentó 2.3 por ciento respecto a 2020, al pasar de un 1,649.336 toneladas a 1,686. 802, es decir, 37,466 toneladas más.

En 2021, los principales estados productores a nivel nacional de carne de cerdo fueron: Jalisco con 380,076 toneladas, Sonora 311,006; Puebla, 181,660, y Yucatán con 155,497 toneladas, el resto de las entidades del país aportó 664,768 toneladas.

De acuerdo con cifras del Servicio de Información Agroalimentaria y Pesquera (SIAP), se estima que en 2022 el volumen de producción alcance 1,736.000 toneladas, un incremento del 2.95 por ciento.

La producción alcanza ventas a mercados internacionales por 250,000 toneladas a países como Japón, Estados Unidos, Singapur, Canadá, Corea del Sur, Vietnam, Hong Kong, Chile y China.

A inicios del año la instituyó el Instituto Mexicano de la Porcicultura para atender uno de los sectores más importantes de nuestro país, bajo el objetivo de promover la investigación científica y tecnológica y acercarla a los productores de pequeña y mediana escala.

Con trabajo coordinado dicha instancia lleva a cabo acciones con los sectores productivos como el pecuario, para erradicar enfermedades de las piaras del país, con la estratégica fundamental de prevenir la entrada al país de la peste porcina africana (PPA), y así mantener la sanidad de las unidades de producción y garantizar el abasto de cárnicos a nivel nacional.

Se han enfocado esfuerzos en programas de inspección en puertos, aeropuertos y fronteras, y aumentar la capacitación a los productores sobre la importancia de conocer los signos clínicos de las enfermedades rojas de los cerdos, para procurar la notificación oportuna.

Algunas de los aportes de la carne de cerdo destacan su contribución para la formación de la hemoglobina, a través de la cual nuestro cuerpo transporta oxígeno a todos los órganos y tejidos, ayuda al sistema inmune, en la cicatrización y, además, tiene propiedades antioxidantes.

La carne de cerdo también aporta vitaminas del grupo B, en especial tiamina y B12, las cuales participan en la producción de energía.

Su aporte de grasas varía de acuerdo al tipo de corte/presentación por ejemplo, el tocino y la chuleta aportan grandes cantidades de grasas saturadas por lo que su consumo debe ser moderado, puntualiza el CINyS-INSP.

Hay cortes magros como como el lomo y pierna, que aportan grasas mono-insaturadas, fuente de energía y, además, pueden ayudar reducir los niveles de colesterol malo o LDL.

Esta proteína tiene ácidos grasos monoinsaturados, similares a los que se encuentran en los aceites de girasol, pescado, nueces y semillas, ayudándonos a mantener en equilibrio los niveles de colesterol. También cuenta con otros minerales como el fósforo, selenio, sodio, potasio, cobre y magnesio, así como vitaminas B2, B3, B5 y B6.

En México se comparten mitos y realidades, con creencias negativas sobre la carne de cerdo, por lo que se debe orientar a la población para un consumo sano y equilibrado.

Es un mito que dicho alimento sea alto en grasas. Gracias a las buenas prácticas y cumplimiento de las medidas de bioseguridad e inocuidad por parte de los productores porcícolas, la carne de cerdo es una proteína de alta calidad. Al igual que con otros alimentos, es importante procurar una excelente cocción de la carne.

De igual forma es un mito que dañe el corazón. Esta carne es rica en grasas monoinsaturadas, aumenta el HDL (colesterol bueno), lo que ayuda a equilibrar los niveles de colesterol en la sangre y disminuir el riesgo de acumulación de grasa en las arterias.

Se puede digerir fácilmente y a diferencia de otros alimentos, esta proteína es más parecida a las carnes blancas que rojas, por lo que la carne de cerdo tiene alta digestibilidad, de 90 por ciento aproximadamente.

Se puede consumir con frecuencia. Y como cualquier otra proteína, se recomienda incluirla en la dieta hasta tres veces a la semana, esto a excepción de alguna indicación médica.

El consumo nacional es de 1.73 kilogramos de carne de cerdo y al menos 10 estados de la República generan el 86 por ciento de la carne de cerdo que se produce en el país, lo que equivale a 1.4 millones de toneladas al año.

“Debido a la importancia que tiene la carne de cerdo tanto para el consumo de la gente como para la economía del país, contamos con un portafolio de biológicos y herramientas innovadoras que ayudan a los porcicultores a mantener la salud de los cerdos para ofrecer carne inocua y de alta calidad a la población nacional e internacional”, detalla Raúl García, gerente técnico de empresa privada en salud animal. (Redacción MEXICAMPO).

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