Por: Yolanda Hernández Escorcia

La crisis que actualmente enfrentan los productores de leche de México y que llevó a la desaparición de más de 350 mil empleos, es responsabilidad de las autoridades federales “a quienes les ha temblado la mano para poner orden en el sector y prohibir que se engañe al consumidor, con falsos productos lácteos” denunció Álvaro González Muñoz.

El Presidente del Frente Nacional de Productores y Consumidores de Leche, quien abiertamente ha manifestado su rechazó a la política gubernamental respecto a este importante sector, señaló que el mercado nacional ésta invadido por productos que son una mezcla de agua, suero, grasa vegetal y harinas, y que las industrias vende en los supermercados y tiendas como si fueran de auténtica leche.

Abierto y directo González  Muñoz dijo que le han solicitado al Secretario de Economía, Ildefonso Guajardo que tomen cartas en el asunto porque en el artículo 32 de la Ley de Protección al Consumidor se habla precisamente sobre la prohibición de manejar publicidad engañosa que confunda al consumidor.

ALVARO GONZÁLEZ MUÑOZ,

Mencionó que la propia Procuraduría Federal del Consumidor ha realizado estudios sobre la calidad de estos productos, y su conclusión fue que el 84 por  ciento de los consumidores, no saben distinguir la diferencia que existe entre la leche y estos productos que son de muy  mala calidad nutricional.

Marcas como Vitaleche, Nutrileche y Frutal, entre otras, abarrotan con sus productos en presentaciones de leche, yogurt y postres los anaqueles de estas tiendas, sin embargo “son una trampa para los consumidores y un quebranto para los productores”, reiteró.

El líder lechero manifestó: “A honras de que la SE a través de la Profeco, permiten el abuso sobre los consumidores cuando tienen un listado de las empresas que son las que están engañando y nadie hace nada, para sancionarlas”.

Agregó que la crisis lechera, tiene en estos momentos en serios problemas de sobrevivencia a más de 150 mil familias, quienes tuvieron que vender su ganado y emigrar a otros lugares porque no tienen para pagar sus deudas.