Aperitivo Nacional

Por Eduardo González Silva

En momentos de la escalada de inseguridad pública y violencia social que por décadas se vive en Centroamérica, con los angustiantes llamados de la población cubana ahogada en las carencias más elementales para subsistir, se dio el anuncio el 10 de marzo de la esperada visita desde tiempo atrás a estos países, por el presidente Andrés Manuel López Obrador.

Sin precisar la fecha exacta del mes de mayo, el mandatario mexicano llegará a El Salvador, Honduras, Guatemala, Belice y Cuba. Reza el dicho popular más vale tarde que nunca, una vez que la presencia del “hermano mayor”, en esta zona del continente se convierte en válida y necesaria, en tiempos que la población desesperada huye de sus respectivos países.

La sanguinaria existencia de las bandas criminales en las naciones del llamado Triángulo del Norte (Guatemala, Honduras y El Salvador), con la maldita herencia en Cuba de un régimen autoritario acabado ahora en completa dictadura, son circunstancias que han estremecido la siempre porosa frontera sur de México, por las interminables oleadas de migrantes, que al salir del infierno, lo único que cargan como equipaje bajo sus espaldas son dolor, miedo y sufrimiento.

Estados fallidos de América Central, que sucumbieron a las estructuras criminales del narcotráfico desde los años 80, bajo complacencia estadunidense. Un Triángulo del Norte, al que se dotó sin justificación alguna de armas, equipo táctico y bélico, con cantidad mayor a la de cualquier parte del mundo, sin existir guerra civil o invasión territorial entre unos y otros, para justificar.

Honduras gobernado no hace más de dos meses por Xiomara Castro, llegó al poder después de 12 años de dictadura, antecedida por el sátrapa Orlando Hernández, detenido y a punto de ser extraditado a la Unión Americana, donde ya su hermanito está preso, ambos acusados de conspiración por narcotráfico y lavado de dinero.

En El Salvador, el hoy presidente Nayib Bukele, migrante palestino, declaró además del Bitcoin como moneda oficial, el Estado de Excepción, a finales de marzo, por la imparable ola de asesinatos que en dos días llegó a más de 70 muertos.

En Guatemala está en el poder el conservador Alejandro Giammattei, contrario al aborto, al matrimonio entre personas del mismo sexo, en favor de la pena de muerte y el uso militar en la seguridad ciudadana. A este lo antecedió un comediante de la televisión local, que destruyó los avances en la lucha contra la corrupción.

Se le responsabilizó de crímenes de lesa humanidad, de haber consentido la impunidad, y reposicionado a los militares en la estructura del gobierno civil que encabezo.

López Obrador, llegará a Cuba, con una economía destrozada, la pandemia del Covid, puso su granito de arena, la actividad turística su principal fuente de ingresos sucumbió, y las remesas del otrora exilio cubano en Miami, son dádivas que ayudan a paliar las necesidades básicas de quienes tienen a algún familiar en la Florida.

El hoy presidente Miguel Díaz-Canel Bermúdez, mediocre heredero de los personeros de la Revolución, solo atina a reprimir a todo el que se atreve a levantar la voz en demanda de espacios de libertad de expresión, y una transformación gradual de un régimen que responsabiliza de la problemática social en la isla, con el desgastado discurso del bloqueo económico yanqui, de hace 50 años.

A esta tercera gira al exterior del mandatario mexicano, tendrá que hacer mención que no bastara con el retiro este 23 de mayo del año en curso, del llamado Título 42, que permite la expulsión automática de migrantes indocumentados con base a medidas de protección por la pandemia del Covid que impuso el nefasto Trump.

Causa común habrá que hacer México, con los países hermanos de Centroamérica y el Caribe, que será insuficiente retirar una medida migratoria, y por arte de magia termine la diáspora centroamericana-

Poner fin y de una vez por todas, a que el Istmo Centroamericano sea el sitio ideal para la operación y protección del narcotráfico por los Maras, que han acabado con la vida de miles y miles de personas, hombres, mujeres y niños inocentes. Del derecho de la población a tener un futuro mejor.

Y para Cuba, hacer entender al actual dirigente, que hoy en día la apertura de la vida nacional, garantizará la permanencia futura de la Revolución, la misma que enalteció la dignidad de la población con acceso a la educación, salud, cultura, la ciencia y el deporte. Acción histórica reconocida en todo el mundo.