Ciudad de México, 19 de junio.- La Secretaría de Desarrollo Rural (Sader), en colaboración con la Comisión Nacional de Zonas Áridas (Conaza), y la Fuerza Aérea Mexicana, ha liberado moléculas de yoduro de plata en las nubes, para propiciar la precipitación en los estados de Baja California, Sonora, Sinaloa, Chihuahua, Durango, Coahuila y Zacatecas.

También, en la Estrategia Nacional de Suelos para la Agricultura Sostenible (ENASAS), ha llevado a cabo trabajos para promover la retención de agua en el suelo y el manejo sostenible de este recurso para la agricultura.

Se trata, dijo la dependencia, de “contribuir a concientizar sobre la importancia de mantener suelos sanos para la seguridad alimentaria y la adaptación y mitigación al cambio climático”.

Fomentar prácticas de conservación y restauración de suelos para disminuir su erosión y aumentar la captación e infiltración de agua de lluvia en zonas agrícolas de temporal, y acciones para mejorar los sistemas de riego y en general hacer el manejo más eficiente del agua de uso agrícola, pecuario y acuícola”.

Se ha emprendió la instalación de viveros de nopal forrajero para hacer frente a los efectos de la sequía en la ganadería. A través de la Conaza se establecieron viveros en cinco entidades del país con altos índices de sequía.

El nopal forrajero es altamente eficiente en el uso del agua, cuenta con una gran diversidad genética, tiene amplio rango de adaptación a las condiciones de clima y suelo y es forraje de alta productividad, utilizado para alimentar al ganado”.

Por igual, el Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias (Inifap) y el Colegio de Postgraduados (Colpos), la Sader impulsa el desarrollo del Sistema de Milpa Intercalada en Árboles Frutales (MIAF), en entidades del sureste del país.

Dicho sistema agroforestal de cultivo intercalado, constituido por un árbol frutal (epicultivo), maíz (mesocultivo) y frijol u otra especie comestible de preferencia leguminosa (sotocultivo), en intensa interacción agronómica, permite optimizar el uso de la tierra y el agua en el espacio y en el tiempo y mejorar la fijación de nitrógeno e incrementar la captura de carbono.

Un elemento importante de este sistema lo constituye el filtro de escurrimientos, colocado en la base de cada una de las hileras de frutales que favorece la sedimentación de las partículas de suelo y materia orgánica y protege el suelo contra la erosión hídrica, sobre todo en el caso de los sistemas productivos en laderas con diferentes pendientes.

La dependencia, en colaboración con la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), puso en marcha también el programa “Doctores del Suelo” con productores de Puebla, Morelos, Tlaxcala y Michoacán, con lo que el país se convirtió en la primera nación de América Latina en iniciar esta labor de la mano de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y la Alianza Mundial por el Suelo.

Este programa apuesta a que la mejor forma de concientizar y mejorar la calidad de los suelos y revertir su degradación mediante una estrategia de transmisión de conocimientos de “productor a productor”, con el acompañamiento y asistencia técnica del Centro Internacional de Mejoramiento de Maíz y Trigo (CIMMYT) y el Inifap.

Como complemento Agricultura, en colaboración con el Servicio Meteorológico Nacional de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), ha instalado Mesas Técnicas Agroclimáticas en seis entidades: Chiapas, Estado de México, Oaxaca, Puebla, Campeche y Yucatán, que son un espacio en donde se analizan los pronósticos climáticos de manera colegiada con productores, técnicos e investigadores, para regiones específicas y se generan recomendaciones para una toma de decisiones informadas que permita a los productores afrontar la variabilidad climática. (Redacción MEXICAMPO).