Home » Agenda nacional » Oportunidad histórica sacar del abandono a jóvenes rurales: Rimisp

Oportunidad histórica sacar del abandono a jóvenes rurales: Rimisp

En México rural la juventud representa 40 por ciento del total de población y su inclusión económica y social es de gran importancia para el desarrollo y la pacificación en el territorio nación.. Hasta ahora, la marginalización de las zonas rurales, aunado a su falta de atención de las políticas públicas, ha generado condiciones de vulnerabilidad en los jóvenes rurales, lo que los ha hecho proclives a caer en la pobreza, en procesos de migración no deseados y en actividades delictivas.

De acuerdo a lo que el nuevo gobierno ha planteado, entre sus ejes centrales es abordar a las juventudes, lo que representa gran oportunidad para el país, y ante la cual es posible avanzar con políticas públicas que respondan mejor a las necesidades y aspiraciones de la juventud, mismas que experimentan condiciones especiales de desigualdad frente a sus pares urbanas.

Las juventudes rurales hoy en México

Las juventudes -15 a 29 años de edad-, representan el 26 por ciento de la población total del país, con 31 millones de personas de acuerdo con el INEGI. De ellos, proximadamente 14 millones viven en zonas rurales, que representa más del 50 por ciento de la población joven en 12 estados y alcanza a más del 60 por ciento en los estados de Chiapas, Tlaxcala, Tabasco, Hidalgo y Oaxaca.

Seis de cada diez jóvenes viven en pobreza y dos de cada diez en pobreza extrema. Condiciones de vida de la familia de origen y del territorio potencian esa marginación, mientras que la falta de acceso a educación y a empleos de calidad es transmitida intergeneracionalmente.

Un joven rural de 22 años, tiene entre dos y cuatro años menos de escolaridad que su par en una comunidad urbana (Rimisp, 2018). Al mismo tiempo, la proporción de jóvenes no-conectados/as (que no asisten a la escuela y no indican estar trabajando en tareas remuneradas) es de 28 por ciento en zonas rurales y 20 por ciento en zonas urbanas. Ello se incrementa notoriamente entre las mujeres rurales, que llega al 45 por ciento.

Las juventudes rurales, se han convertido en el grupo más afectado por el fenómeno de la violencia en el país, siendo las agresiones con arma de fuego la principal causa de muerte. En este terreno, los jóvenes hombres tienen hasta tres veces más probabilidades de morir que las mujeres de la misma edad (INEGI: 2016).

Estudios demuestran que la mayor propensión de jóvenes provenientes de territorios rurales a caer en actividades relacionadas con el crimen organizado (Hernández: 2013). Las creciente vulnerabilidad y marginación de los jóvenes que viven en comunidades rurales, provienen en gran medida de la ausencia de políticas públicas adecuadas.

¿POR QUÉ ES IMPORTANTE ATENDER A ESTE GRUPO POBLACIONAL?

 Las juventudes rurales son el grupo joven del país que más dificultades presenta en términos de inclusión económica, social y educativa. Atender a este grupo significaría la reducción de estas brechas de marginación y desigualdad en el país.

La inclusión económica y social de los jóvenes rurales puede ser un catalizador para el crecimiento económico y para generar opciones de vida digna que permitan la pacificación del país.

Las mujeres jóvenes que habitan en comunidades rurales se encuentran en situaciones económicas y socioculturales de mayor desigualdad frente a los hombres de sus comunidades y que sus pares de localidades urbanas.

Atender a los jóvenes de comunidades indígenas podría terminar con siglos de generaciones que no han logrado ver una mejoría en sus condiciones de vida, y con esto, hacer justicia a las comunidades indígenas del país.

La atención a los jóvenes rurales podría disminuir la migración de ese tipo de territorios a centros urbanos nacionales e internacionales. Esto fortalecería las capacidades de las poblaciones rurales para su desarrollo.

La inclusión económica y social de los jóvenes rurales disminuiría su participación en actividades criminales. Esto generaría mayores y mejores mecanismos de resiliencia de las comunidades rurales ante la presencia de bandas criminales en su territorio.

OPCIONES DE POLÍTICA PÚBLICA

El gobierno de López Obrador, ha planteado atender a la juventud como una de sus prioridades, con la propuesta de Jóvenes construyendo el futuro. Por lo que atender a la juventud rural cobra gran relevancia. El programa Jóvenes reconstruyendo el campo, dirigido a un millón de personas, es de gran oportunidad para impulsar acciones hacia la inclusión de las juventudes rurales.

Destacan también entre las propuestas preliminares los programas Jóvenes más por venir y Emprende, dirigidos a 200 mil personas cada uno.

En este contexto, desde el Grupo de Diálogo Rural (GDR), México se busca aportar a la política pública enfocada a jóvenes rurales, considerando que se requiere: reconocer la heterogeneidad de capacidades, identidades, conexiones, necesidades y aspiraciones de las distintas juventudes rurales que habitan en el país.

Establecer las condiciones territoriales necesarias que potencialicen las políticas públicas dirigidas a los jóvenes rurales para que éstos puedan desarrollarse sin verse obligados a migrar.

Invertir en el desarrollo de competencias técnicas y de negocios que refuercen y complementen el logro educativo de jóvenes rurales y promuevan su capacidad productiva.

Asegurar que las políticas públicas cuenten con un enfoque de género y multicultural transversal al diseño, sin reforzar estereotipos de género en la implementación y evaluación de los programas de gobierno.

Favorecer la economía social en los proyectos productivos producto de los apoyos del gobierno, para aprovechar y potenciar el capital social de las comunidades rurales y para dar viabilidad y rentabilidad a los proyectos.

Reconocer la variedad de actividades económicas existentes en las comunidades rurales, para evitar la sectorialización de los apoyos a jóvenes y fomentar la creación de cadenas de valor de los productos.

Avanzar hacia estrategias integrales y coordinadas, que involucren a distintos actores para responder a problemas multidimensionales con un enfoque de derechos.

Políticas integrales, con enfoque de derechos, en especial de derechos colectivos para comunidades indígenas, ejidales y comunales, con participación directa de los jóvenes en las distintas etapas de la política pública y con garantía de coordinación intergubernamental.

Grupo de Diálogo Rural, es un espacio multiactoral inclusivo basado en la premisa de que la mejor política pública se construye dialogando. Los GDR fueron creados en el año 2010 como mecanismos de diálogo informado y transversal (con actores públicos, privados, de la sociedad civil y cooperación internacional), que contribuyen a mejorar políticas dirigidas a los sectores rurales.

Hoy en día se encuentran activos en Ecuador, Colombia, México y Perú, con el objetivo de contribuir a mejorar la calidad de las estrategias, políticas e inversiones dirigidas hacia la juventud rural y sus procesos de inclusión económica, a través de la generación de conocimiento, diálogo e incidencia.

El GDR-México, es convocado por el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA), Rimisp, Cátedra Dinámicas Territoriales y Bienestar de la IBERO, Centro de Estudios Espinosa Yglesias (CEEY), Instituto de Liderazgo Simone de Beauvior (ILSB), Oxfam México, Instituto Belisario Domínguez (IBD) del Senado de la República y Acción Ciudadana Frente a la Pobreza.

Con ello, se espera aportar al desarrollo de políticas más pertinentes y efectivas con participación de todos los sectores y basadas en el análisis objetivo y el diálogo abierto e incluyente. (REDACCIÓN MEXICAMPO).

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

*

*

Ir a la barra de herramientas