La Coordinadora Nacional Plan de Ayala, pidió al Fiscal General de la República, Alejandro Gertz Manero su intervención para aclarar el asesinato de su compañero, Noé Jimenez Pablo, el cual fue encontrado sin vida junto con otra persona no identificada,  en el municipio de Amatán Chiapas, donde denunciaron operan grupos paramilitares fuertemente armados que operan bajo las órdenes del presidente municipal, Jesús Carpio Mayorga,

En un comunicado de prensa, la coordinadora responsabilizó directamente a Carpio Mayorga, quien busca con este tipo de acciones frenar la inconformidad de la población amatense, por las irregularidades que se registraron previo y posterior al proceso electoral, donde se impuso con el apoyo de Morena, por encima de la decisión de la población, quien decidió constituir el Consejo Indígena y Popular de Amatán, Chiapas.

El pasado viernes la Comisión Política Nacional que encabeza el hermano del ocisso, Francisco Jiménez Pablo, informó que el cuerpo del dirigente estatal de la CNPA-MN fue encontrado sin vida y con signos de tortura, pesar de que el Gobierno de Chiapas negó estos actos de violencia contra la población del municipio de Amatan y rechazó saldo de heridos y desaparecidos.

Por lo anterior, demandaron al nuevo Fiscal General de la República, Alejandro Gertz Manero, atraer la investigación del homicidio del líder social y garantizar que habrá justicia en el país ya que la Secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero y el Subsecretario de Derechos Humanos de esa dependencia, Alejandro Encinas, quienes fueron omisos a las alertas de violencia en el municipio de Amatan, Chiapas.

Recordó que la madrugada del viernes, fue atacado por el grupo paramilitar, quienes portaban armas de grueso calibre, el plantón pacífico que realizaban,  Noé Jiménez Pablo, frente a la presidencia municipal y en las entradas a la cabecera municipal de Amatán. Narró , quien recibió disparos en el abdomen y pecho, quedando tendido en dicho lugar.

“Los paramilitares no permitieron que el compañero fuera auxiliado, disparaban a quien se acercaba a querer ayudarle y finalmente se lo llevaron con rumbo desconocido”, indicó la dirigencia de la CNPA MN.

«Noé Jiménez Pablo presentaba signos de tortura, observaba heridas de bala y lo rociaron con ácido varias partes de su cuerpo, el rostro y cabeza dejándolo totalmente desfigurado”, aseguró la vocería de la Organización campesina e indígena. Y remató que la saña con la que lo asesinaron refleja el odio que el grupo caciquil tenía hacía el líder social, simpatizantes y militantes del Consejo Indígena y Popular de Amatán, por denunciar sus abusos, uso de grupos paramilitares, el saqueo de las arcas municipales y el vínculo con la delincuencia organizada y narcotráfico.