Persiste alerta por GBG problema sanitario y crisis en cadena productiva
Ciudad de México, 23 de abril.- Persiste en México la alerta por la presencia del gusano barrenador del ganado (Cochliomyia hominivorax), cuando se detectan ya más de 16,000 casos, plaga que afecta principalmente al ganado bovino.
En un país clave para la producción de carne, especialistas advierten el impacto sanitario y económico, de acuerdo con la Confederación Nacional de Organizaciones Ganaderas (CNOG), y empresas del sector privado, es urgente coordinar esfuerzos y adoptar soluciones eficaces para contener su propagación.
Son 12,000 casos reconocidos de gusano barrenador en bovinos; por lo que expertos piden soluciones eficaces y rápidas para prevenir y tratar al parásito. La especie bovina es la más afectada y representa el 70 por ciento de los reportes
México es el quinto productor de carne bovina, por lo que la propagación de este parásito impacta no sólo en el bienestar animal, sino en la eficiencia de la industria y en la economía nacional
La presencia del Cochliomyia hominivorax, representa el desafío relevante para la salud pecuaria y la producción: de los más de 16,000 casos acumulados registrados desde 2024, en total se reportan 11,491 bovinos afectados.
El panorama cobra especial relevancia para la estabilidad del sector. Especialistas de diferentes instituciones del sector pecuario resaltaron la necesidad de controlar la plaga para evitar su expansión hacia nuevas regiones y especies.
Entre las principales causas se encuentran heridas sin atención oportuna, prácticas de manejo sin higiene adecuada, y condiciones ambientales húmedas que favorecen su propagación.
La magnitud del problema en México es significativa. Entre las especies afectadas se encuentran bovinos, cerdos, ovejas, caballos e incluso perros y gatos. Entidades como Chiapas, Oaxaca y Veracruz, concentran el mayor número de casos, lo que evidencia zonas críticas donde se requiere reforzar las estrategias de control.
En ese sentido, especialistas del sector ganadero se pronunciaron, ante la inminente crisis sanitaria, por lo que es primordial el uso de soluciones efectivas y rápidas.
“El GBG, no solo representa problema sanitario, sino también económico para los productores. Integrar esfuerzos entre productores, autoridades sanitarias y especialistas para hacer frente la problemática, así como contar con soluciones de acción rápida y prolongada es fundamental para reducir pérdidas y evitar la propagación en las unidades de producción”, explicó el ingeniero Homero García, presidente del Consejo Directivo de la Confederación Nacional de Organizaciones Ganaderas.
De acuerdo con los especialistas, de no erradicarse, el gusano barrenador puede escalar de un problema sanitario, a crisis con impactos en toda la cadena productiva. En términos de inocuidad alimentaria, el uso inadecuado o excesivo de tratamientos para contener infestaciones incrementa el riesgo de residuos en productos de origen animal, lo que impacta directamente la confianza y salud de los consumidores. Además, su propagación hacia otras especies amplía el riesgo sanitario.
“La alta concentración de casos en bovinos evidencia un elevado riesgo sanitario e impacto directo en la productividad ganadera. Su control requiere la combinación de vigilancia constante, atención oportuna y el uso de herramientas terapéuticas efectivas que permitan cortar el ciclo de infestación”, señaló Alberto García Escalera, gerente técnico de la unidad de ganadería de MSD-Salud Animal en México.
El impacto también repercute en los productores, para quienes implica mayores pérdidas por mortalidad, disminución en la productividad y costos crecientes de tratamiento y control.
Asimismo, a nivel económico, compromete la competitividad del sector ganadero y puede afectar mercados nacionales e internacionales. En conjunto, no atender oportunamente esta plaga pone en riesgo el bienestar animal, la sostenibilidad del sector y la seguridad alimentaria.
Fernando Parrodi, director de desarrollo de negocios y asuntos regulatorios de MSD-Salud Animal en México, mencionó que “el control del gusano barrenador no se puede abordar de forma aislada.
“Requiere respuesta coordinada entre autoridades, industria y productores, basada en regulación efectiva, vigilancia sanitaria y la adopción de soluciones respaldadas científicamente que permitan contener su propagación de manera sostenible”.
No obstante, los especialistas coincidieron en que la mejor herramienta para combatir esta plaga sigue siendo la prevención. La atención inmediata a través de la implementación de tratamientos sistémicos para controlar el gusano y aprobados por la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader).
Así como limpieza y un control sostenido son acciones clave para su tratamiento. “Fortalecer estas prácticas permite proteger la salud del ganado y asegurar la sostenibilidad de un sector estratégico para México.”
México tiene innovaciones tecnológicas y terapéuticas que han demostrado ser altamente efectivas para el control y tratamiento del gusano barrenador, las cuales han comprobado erradicarlo hasta en 100 por ciento.
“Desde MSD-Salud Animal, y como parte de los actores implicados dentro de este tema sanitario, nuestra labor es crear soluciones, respaldadas por investigación científica y pruebas de campo, contribuyendo a la respuesta más eficiente y ayudando a interrumpir el ciclo de infestación”, indicó Julio Prates, director de la unidad de ganadería de MSD-Salud Animal en México. (Redacción MEXICAMPO).
