El director del Fondo para la Alimentación y la Agricultura de las Naciones Unidas (FAO), José Graciano D Silva reconoció el compromiso político que ha hecho el gobierno mexicano para erradicar el hambre y lograr un sector agroalimentario más sostenible e inclusivo, sin embargo dijo que  la dimensión del problema requiere aumentar la voluntad política que sostienen los programas de inclusión social, de manera que se pueda  beneficiar a los siete millones de familias del Programa Especial de Seguridad Alimentaria (PESA)

Al participar durante la inauguración de la  34 Conferencia Regional de la FAO para América Latina y el Caribe (LARC), Graciano da Silva consideró que así que «actualmente conviven dos Mexicos: uno muy avanzado que compite a nivel mundial y otro con muchos rezagos, por lo que es esencial para fundamentar esas políticas fundamentar políticas que buscan la «democratización de la productividad».

Señaló que hoy en día los desafíos para erradicar el hambre y la pobreza extrema están cercados por la incertidumbre y la complejidad, especialmente  en el contexto del cambio climático, por lo que se requiere fuerza y coraje para enfrentarlas y penetrar en sus complejidades.

Enfatizó que a menudo se enfrentan situaciones nuevas e inesperadas que pasan rápidamente de un contexto nacional a un ámbito  regional y global, donde  la especulación se ve traducida en la volatilidad de los  mercados globales.

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Graciano da Silva destacó que que el inmediatismo de la información genera un proceso de fragmentación y dificulta el desarrollo de perspectivas, explicaciones y entendimientos sobre el mundo y el tiempo en que se vive. Un mundo donde la falta de certezas marca lo que se podría llamar la “nueva normalidad”.

Ante ministros y  embajadores de toda América Latina y el Caribe, Graciano da Silva dijo que en la región existen 34 millones de personas que siguen sufriendo hambre en la región paradójicamente la mayor exportadora de alimentos

La conferencia es una  gran oportunidad para analizar una decisión conjunta sobre como enfrentar los retos del futuro y México necesita capitalizar más su rol como potencia  agroalimentaria apoyando la agricultura familiar, desarrollando las zonas rurales donde aún se concentran los grandes focos de pobreza y hambre.

Por otro lado la obesidad que existe en la región sobre todo en mujeres y niños  nos recuerda la necesidad de cambiar los hábitos de producción y consumo alimentario que obliga a diseñar políticas públicas a favor de la producción de alimentos frescos y nutritivos para los niños.

Al dirigirse al presidente Enrique Peña Nieto el director de este organismo internacional expresó que parea evitar que un menor crecimiento económico afecte los avances hechos en reducción del hambre y la pobreza  los gobiernos necesitan fortalecer sus programas de inclusión social  porque » El camino delo desarrollo sostenible es también el camino para un mundo más justo, seguro y pacifico, donde nadie se quede atrás.

Durante el acto oficial de inauguración se signo un Convenio un Convenio de Convenio entre la FAO y el gobierno de México para trabajar a favor de la Seguridad Alimentaria y el combate a la pobreza.