Ciudad de México; 11 de junio de 2020.-Productores de maíz del estado de Sinaloa, se han visto obligados a vender a coyotes y acaparadores, mil pesos más barata, su cosecha del grano debido a que no les respetan el precio de garantía, que les fijo el gobierno federal, de 4 mil 600 pesos, informó, Rafael García del Horno, secretario de finanzas de la Fundación Mejoremos al Campo A.C.

Abundó que la cosecha, distribución y comercialización del maíz, se ha convertido en un círculo vicioso para los productores, quienes se han visto obligados a colocar las 6.5 millones de toneladas de producción a compradores privados porque la Seguridad Alimentaria Mexicana, además de que no les respeta el precio no tiene la capacidad para comprarles su producción

García del Horno señaló que una situación muy similar viven productores del Bajio, Sonora y Baja California con el trigo, porque hasta ahora el gobierno no ha asumido el compromiso de apoyar a los productores del campo.

Comentó que tanto el FIRA como la Financiera Nacional de Desarrollo Agropecuario, como bancas de desarrollo, no cuentan con los recursos suficientes para impulsar la reactivación del campo. “Sube de tono la inquietud de los productores, por el vencimientos de créditos con la banca privada, los «coyotes» y «brockers», frente al bajo o nulo apoyo de las instituciones financieras gubernamentales.

Por su parte, los compradores privados no respetan los precios de garantía que ofreció el gobierno. En maíz, por ejemplo, ahora les ofrecen 3 mil 400 o 3 mil 500 pesos la tonelada, cuando el precio de garantía es de 4 mil 600 pesos, subrayó.

Es de señalar que el sector agropecuario es el más desprotegido en el marco de todos los sectores económicos. Los rezagos vienen de muchos años atrás, cuando los precios de garantía sólo eran una referencia; la comercialización se realizaba por arriba de la garantía.

En la actualidad, dijo el ex dirigente de la Liga de Comunidades Agrarias y Sindicatos Campesinos del estado de Guanajuato, que los agricultores claman que se respete «aunque sea» el precio de garantía.

Las instituciones crediticias, que en el pasado operaban con «números rojos», en este gobierno fue prácticamente eliminado el presupuesto.

El FIRA y la Financiera vienen operando casi a la “palabra», porque no hay dinero en efectivo. Es decir, siguen operando con carteras vencidas y reestructurando deudas.

Lo lamentable es que, el presupuesto asignado, apenas les alcanza para pago de sueldos y prestaciones de los empleados.