Ciudad de México, 17 de mayo.- Pese a que los plaguicidas son clave para la seguridad alimentaria a nivel mundial al prevenir enfermedades de plantas y cultivos, también son altamente cancerígenos, y en México hay venta ilegal de estos productos.

De acuerdo a la asociación civil PROCCyT (Protección de Cultivos, Ciencia y Tecnología), en México siete productos concentran el 54 por ciento de las alertas por contaminación química, además del comercio ilegal de estos productos cuyas ventas representa alrededor de 210 millones de dólares.

Las entidades con las mayores alertas por comercio ilegal son: Puebla (18.6 por ciento), Baja California (14.2), Chihuahua (10), Sinaloa (6.3), Nuevo León (5 por ciento).

Ante este fenómeno se ha lanzado la campaña “Diga NO a los plaguicidas ilegales”, para erradicar la mala práctica que afecta a la industria, a los consumidores y a las familias productoras que viven del campo.

Cristian García de Paz, director ejecutivo de PROCCyT, mencionó que “quienes trabajamos para transformar la industria agroalimentaria hacemos un llamado a las autoridades para enfrentar cuanto antes el comercio ilegal de plaguicidas, así como la fabricación apócrifa de sustancias que dañan al campo mexicano, a los consumidores y a las familias productoras que viven gracias a la agricultura”.

En términos de las ventas a nivel distribuidor, 15 por ciento de la venta ilegal se detecta en la industria privada. En la actualidad hay siete productos en México que concentran el 54 por ciento de las alertas por contaminación química por el uso de plaguicidas ilegales: nopal, chile jalapeño, cilantro, tuna, chile serrano, papaya y ejote.

Tan sólo en 2020, el 13 por ciento de los productos utilizados para actividades agrícolas no tenían registro, de acuerdo con la medición que hace Campo Limpio AMOCALI A.C. sobre la recolección de envases vacíos.

Sin embargo, por la falta de agroquímicos la Organización de la Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), estima que hasta el 40 por ciento de los cultivos alimentarios se pierde cada año a causa de plagas y enfermedades de las plantas.

La Unión Mexicana de Fabricantes y Formuladores de Agroquímicos, A.C, UMFFAAC, en el Foro “La Seguridad Alimentaria y la Sanidad Vegetal”, en el que participaron especialistas, funcionarios y legisladores, la agricultura mundial registra pérdidas cercanas a los 300,000 millones de dólares por plagas y enfermedades en las plantas, equivalente a más de 30 refinerías de Dos Bocas

Ante este panorama la UMFFAAC, precisa que México tiene una sanidad vegetal de calidad mundial, pero está en riesgo si no se amplía el presupuesto al sector agrícola. Luis Eduardo González Cepeda, presidente de resaltó la importancia de los productos fitosanitarios para “seguir garantizando la creciente oferta de alimentos sanos e inocuos, como jamás se ha visto, porque los agroquímicos modernos han sido una de las innovaciones de salud pública más importante en los últimos años.”

Ejemplificó el impacto de los agroquímicos con el hecho de que “la mayoría de las mejoras en la producción de cereales han surgido de incrementos de rendimientos, los cuales han aumentado en 175 por ciento en las últimas seis décadas, pero con la superficie cultivada hace 60 años y han sido factor fundamental para prevenir las plagas y enfermedades de los cultivos en todo el mundo”.

En el Foro, participaron las senadoras Beatriz Paredes Rangel, y Nancy Guadalupe Sánchez, integrantes de la Comisión de Agricultura del Senado de la República, quienes reafirmaron la necesidad de que la política agrícola del país debe de estar basada en la ciencia y reafirmaron la necesidad de mantener una apertura al diálogo entre la industria de protección de cultivos.

El Presidente del Consejo Nacional Agropecuario, Juan Cortina Gallardo, resaltó la calidad de la sanidad vegetal del país, una de las mejores a nivel mundial, dado que México está libre de mil plagas, de las 1,100 cien reglamentadas a nivel internacional.

Cortina también reconoció las experiencias exitosas de cooperación entre el sector público y privado en materia fitosanitaria, y planteó la necesidad de que la actual administración apoye con más recursos presupuestales al Senasica, porque de lo contrario, el país pondrá en riesgo la planta productiva ante los posibles brotes de plagas y enfermedades.

Francisco Javier Trujillo, titular del Senasica, dijo que es necesario potenciar el uso responsable y manejo de plaguicidas, así como sensibilizar, capacitar y brindar acompañamiento a los productores y aplicadores de estos productos y que la política pública sobre el tema debe de hacerse basada en criterios técnico-científicos.

José Mulet, investigador de la Universidad Politécnica de Valencia, planteó cómo los prejuicios y los sesgos hacia los agroquímicos se han generado por campañas que han exagerado y sobrereaccionado a factores de riesgo de cáncer y porque se ha sobreestimado los peligros de “la química”, a favor de “lo natural”.

Cuando elementos como el cloro en el combate al cólera al potabilizar el agua, y con ello, fundamental para el aumento de la expectativa de vida, y el yodo como poderoso bactericida.

Mulet fue contundente al afirmar que “la química salva vidas y la quimofobia, cuesta vidas” y que simplemente NO es posible dar de comer a toda la población sin los productos químicos y puso como ejemplo el caso de Sri Lanka, que al prohibir los agroquímicos, desplomó en más del 60 por ciento su producción agrícola y generó hambruna en pleno siglo XXI.

En el foro participaron, el Dr. Manuel Gerardo Flores, coordinador del Programa de Política Regulatoria de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE); Lic. José Carlos Sánchez, Economista en Jefe del Banco HSBC México; Luis Fueyo McDonald, ex titular de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas, CONANP; Juan José Flores, director general de la Asociación Nacional de Exportadores de Berries (Aneberries), entre otros.

Sin embargo, la UMFFAAC, insistió en la venta ilegal en tiendas de autoservicio como Home Depot, Soriana, Ace Hardware México y HEB México, de diferentes tipos de plaguicidas con un registro sanitario que no corresponde a lo que comercializan.

Agregó que dicha práctica se extiende a ventas en la plataforma de comercio electrónico Mercado Libre. Cálculos conservadores estiman que alrededor del 35n por ciento de los plaguicidas en el mercado son ilegales, piratas o no tienen los contenidos de sus etiquetas y más del 85 por ciento se encuentran en comercios establecidos, de acuerdo al Observatorio Nacional Ciudadano sobre el mercado de productos ilegales en México.

La UMFFAAC, expuso que los plaguicidas ilegales se venden bajo las marcas. BOOM!, MAX CONTROL,  Ace Hardware, y HEB México, con los siguientes usos: insecticidas para el hogar, para plagas de jardín, fungicidas, cucarachicidas, acaricidas, eliminadores de malas hierbas, hormigas, polillas y termitas, así como preventivos contra bacterias y hongos.

Pero incluso, hay registro como el RSCO-HEBE-0230-399-013-041, el cual es inexistente ante Cofepris, y con ese se vende un herbicida de la marca BOOM, en línea y en tienda, como en Mercado Libre.

Añadió que no se supervisa el origen de los productos de los proveedores, al tiempo que se confirma el nivel en que los plaguicidas ilegales han penetrado el mercado mexicano ante la pasividad y omisión de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris)“.

Subrayó que “las formulaciones para los productos del campo y del hogar son diferentes, lo que significa riesgo para los usuarios, además el formato de la etiqueta no cumple con lo estipulado con la norma correspondiente, no se especifica el porcentaje de los ingredientes activos por separado, no reportan el cuadro de plagas, las dosis recomendadas, entre otras cosas”.

González Cepeda señaló que Cofepris, ha dejado de asegurar productos ilegales de manera dramática en la administración actual, pues en 2017; aseguró 42,000 toneladas, en 2018, más de 3,400; pero en 2019 solo 298 toneladas; en 2020 solamente 108 toneladas.

Respecto a la campaña “Diga NO a los plaguicidas ilegales”, está centrada en concientizar a productores, técnicos y distribuidores, mediante cursos gratuitos presenciales y virtuales, sobre el impacto negativo del comercio ilegal, las consecuencias a la industria, medio ambiente, la salud de las personas y en la calidad de los productos finales. (Redacción MEXICAMPO).