Ciudad de México, 16 de octubre.- Con motivo del Día Mundial de la Alimentación, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación (FAO), hizo un llamado sobre la necesidad de apoyar la transformación de los sistemas agroalimentarios para hacerlos más eficientes, inclusivos, resilientes y sostenibles.

“Los alimentos que elegimos y la forma en la que los consumimos afectan a nuestra salud y a la de nuestro planeta. Repercute en la manera de funcionar de los sistemas agroalimentarios. Necesitamos construir un futuro con suficientes alimentos nutritivos, inocuos y asequibles para todos”.

Hacemos un llamado a la acción en todos los sectores para garantizar que nuestros sistemas agroalimentarios proporcionen suficientes alimentos asequibles, nutritivos y seguros para todos. Para lograr esta transformación, necesitamos cambiar políticas, mentalidades, comportamientos y modelos comerciales.

La acción colectiva en 150 países es lo que hace del Día Mundial de la Alimentación uno de los días más celebrados del calendario de las Naciones Unidas. Cientos de eventos y actividades de divulgación reúnen a gobiernos, empresas, ONG, medios de comunicación y público en general. Promueven la conciencia y la acción en todo el mundo a favor de quienes padecen hambre y de la necesidad de garantizar dietas saludables para todos.

¿POR QUÉ DEBEMOS PREOCUPARNOS?

Los sistemas agroalimentarios emplean a 1,000 millones de personas en todo el mundo, más que cualquier otro sector económico. Además, nuestra forma de producir, consumir y lamentablemente, desperdiciar alimentos le cobra un precio muy alto a nuestro planeta, ejerciendo una presión innecesaria en los recursos naturales, el medio ambiente y el clima.

Con demasiada frecuencia, la producción de alimentos degrada o destruye los hábitats naturales y contribuye a la extinción de especies. Esta ineficiencia nos está costando billones de USD, pero, lo que es más importante de todo, los sistemas agroalimentarios actuales están exponiendo desigualdades e injusticias profundas en nuestra sociedad mundial. Unos 3,000 millones de personas no pueden permitirse dietas saludables, mientras que el sobrepeso y la obesidad continúan aumentando en todo el mundo.

La pandemia de Covid-19 ha subrayado la necesidad de un cambio de ruta urgente. Ha hecho que sea aún más difícil para los agricultores, (que ya se confrontan con la variabilidad del clima y los fenómenos extremos) vender sus cosechas, mientras que el aumento de la pobreza empuja a un mayor número de residentes de la ciudad a utilizar los bancos de alimentos, y millones de personas necesitan ayuda alimentaria de urgencia. Necesitamos sistemas agroalimentarios sostenibles que sean capaces de alimentar a 10,000 millones de personas en 2050.

¿Y AHORA QUÉ?

Existen soluciones. Los gobiernos deben reconvertir las políticas antiguas y adoptar políticas nuevas que fomenten la producción sostenible de alimentos nutritivos asequibles y que promuevan la participación de los agricultores. Dichas políticas deben promover la igualdad y el aprendizaje, impulsar la innovación, estimular los ingresos rurales, ofrecer redes de seguridad a los pequeños agricultores y desarrollar la resiliencia climática.

También deben considerar los diversos vínculos existentes entre las áreas que afectan los sistemas alimentarios, incluida la educación, la salud, la energía, la protección social, las finanzas y demás, y hacer que las soluciones encajen. Y deben estar respaldados por un aumento considerable de la inversión responsable y un apoyo enérgico para reducir los impactos medioambientales y sociales negativos en todos los sectores, especialmente el sector privado, la sociedad civil, los investigadores y el ámbito académico.

Conoce algunos datos sobre alimentación y agricultura a nivel global:

Casi el 40 por ciento de la población mundial, no se puede permitir una dieta saludable.

Casi 2,000 millones de personas padecen sobrepeso u obesidad debido a una mala alimentación y un estilo de vida sedentario. Los costos de la atención sanitaria relacionados con una mala alimentación podrían superar los 1.3 billones de USD en 2030.

A nivel mundial, 20 por ciento más de mujeres que de hombres de entre 25 y 34 años, viven en la pobreza extrema y más del 18 por ciento de las mujeres indígenas viven con menos de 1.90 dólares al día.

Los pequeños agricultores producen más del 33 por ciento de los alimentos del mundo, a pesar de que muchos se enfrentan a desafíos, incluidas la pobreza, la marginación de la toma de decisiones y la falta de acceso a los recursos, a saber: finanzas, capacitación y tecnología.

Los sistemas agroalimentarios del mundo en la actualidad emplean a 1,000 millones de personas, más que cualquier otro sector.

Los sistemas alimentarios del mundo son actualmente responsables de más del 33 por ciento de las emisiones antropógenas de gases de efecto invernadero mundiales.

El 14 por ciento de los alimentos del mundo se pierde debido a la recolección, manipulación, almacenamiento y traslado inadecuados, y el 17 por ciento se desperdicia por la parte de los consumidores.

El 55 por ciento de la población mundial reside en ciudades, y esto aumentará hasta el 68 por ciento en 2050.

Una de cada 10 personas se ve afectada por suministros de alimentos nocivos contaminados por bacterias, virus, parásitos o sustancias químicas. (Redacción MEXICAMPO).