Ciudad de México, 19 de octubre.- Tenemos en el país el reto de producir alimentos para una población en permanente crecimiento, pero debemos hacerlo de manera sostenible, “disminuyendo la huella hídrica, incrementando la captura de carbono, reduciendo la emisión de gases, y preservando nuestra biodiversidad. Todo, sin disminuir nuestra capacidad productiva».

Consideró el secretario de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader), Víctor Villalobos Arámbula, y afirmó también que es necesario recuperar la salud de los suelos dedicados a la agricultura, con políticas públicas y marcos normativos que permitan revertir su acelerado deterioro, a la par de la implementación de buenas prácticas agrícolas, como la labranza de conservación y la rotación de cultivos.

El funcionario expuso que los riesgos para la agricultura, la ganadería, la pesca y la acuacultura no se limitan a la variabilidad climática ni a la incidencia de eventos catastróficos, debido a que también pueden provenir de las enfermedades de plantas y animales.

Indicó que se tiene que trabajar bajo un enfoque que incluya, de manera integral, a la salud humana, la sanidad agropecuaria y la salud del ambiente y los recursos naturales, con la innovación y la tecnología.

“Creemos en la innovación como un factor muy relevante en el cambio de paradigma productivo que buscamos. El conocimiento científico y los avances tecnológicos son herramientas para construir futuro, cuando éstas se complementan con el conocimiento ancestral y las tradiciones culturales”, anotó Villalobos Arámbula.

Ante el pleno de la Cámara de Diputados, el tituñar de la Sader, Víctor Villalobos en la glosa del III Informe Presidencial, dijo que en 2020 la producción de alimentos fue de 290.7 millones de toneladas, 2.7 millones más que en 2019, pese a la marcada desaceleración económica por los efectos de la pandemia, y para este año se prevé un volumen de 292.8 millones de toneladas, expuso ante las fracciones parlamentarias representadas en San Lázaro.

Habló de fortalecer la soberanía alimentaria, buscando reducir la dependencia de importaciones de productos básicos como maíz, frijol, arroz, leche, carne de cerdo, res y ave, a fin de garantizar a toda la población el derecho constitucional a la alimentación.

Subrayó que “el cambio de paradigma productivo lo definimos exclusivamente los mexicanos, no otros países ni empresas trasnacionales. Respetamos los compromisos internacionales, pero negociamos con el exterior en los términos que demanda el interés nacional”.

Afirmó que el Estado no puede ni debe renunciar a su papel de promotor y regulador de las relaciones económicas más justas y equitativas en el campo mexicano, en un trabajo con sus diferentes actores en la construcción de un país mucho mejor para todos.

Dijo que en materia presupuestal se ha demostrado que lo importante es la manera de ejercer los recursos que se destinan al campo, con honestidad y evitando la corrupción. A septiembre pasado, dijo, se había ejercido el 98.7 por ciento del presupuesto programado de la Secretaría.

Destacó que México se ha colocado en el décimo segundo lugar mundial en producción y el séptimo en exportación, con la comercialización a 192 naciones.

Por su parte, en su intervención los diputados de oposición coincidieron que el funcionario omitió hablar sobre el aumento de la pobreza en el sector rural, el rezago de los precios de garantía de los productos sujetos a control, inflación galopante de alimentos de primera necesidad, importaciones crecientes de granos y oleaginosas, carne de res y cerdo, así como leche.

En los tres años que lleva el actual gobierno, el presupuesto rural ha sido decreciente, el crédito al campo prácticamente desapareció; no existen programas de adquisición de maquinaria por parte de campesinos; se da un fuerte fenómeno de migración de hombres y mujeres del campo hacia los estados del norte del país y hacia Estados Unidos, establecieron legisladores del PRI, PAN, PRD y Movimiento Ciudadano.

La diputada del PRI, María del Refugio Camarena Jauregui, presidente de la Comisión de Ganadería mencionó la desaparición de programas claves para sector primario, la distribución del presupuesto y el apoyo que no llega a los agricultores, que enfrentan problemas con sus propios recursos.

El secretario de Agricultura, no habló del proceso inflacionario que soportan las familias mexicanas. En tiempos pasados era la Secretaría de Economía o de Industria y Comercio. En la actualidad ese tema se ha dejado en la Procuraduría Federal del Consumidor que, dicho sea de paso, solamente atiende asuntos de abuso en el comercio de las zonas urbanas.

Criticaron la falta de apoyos y los “drásticos” recortes presupuestales, la desaparición de programas y subsidios para el campo, además, aseguraron que la Sader y el gobierno federal carecen de estrategias y metas para aumentar productividad, por lo que los campesinos en lugar de sembrar vida están “cosechando pobreza”

Los diputados de oposición resaltaron que la construcción del aeropuerto de Santa Lucía, la refinería de Dos Bocas, y el Tren Maya, son inconcebibles cuando gran parte del pueblo tiene hambre, porque evaluaciones de instituciones del propio gobierno, dan que poco más del 50 por ciento de mexicanos, padecen desnutrición.

Mientras, los legisladores del partido gobernante, Morena, resaltaron los avances y la transparencia en el otorgamiento de apoyos que permiten hacer un uso eficiente de recursos y combatir la corrupción. (Redacción MEXICAMPO).